Los Jaivas


Los Jaivas es una banda chilena destacada por la combinación del rock progresivo y sinfónico con los ritmos e instrumentos andinos y latinoamericanos, y se ha considerado a menudo como una de las bandas más importantes e influyentes de Chile y del resto de Sudamérica.
En sus más de 40 años de actividad musical ininterrumpida, Los Jaivas se han caracterizado por su exploración y fusión de diferentes estilos, desde la música tropical de sus inicios, siguiendo con el rock progresivo, pasando por la improvisación al estilo del avant garde y el jazz, el rock clásico y la fusión latinoamericana. Durante su trayectoria, además de componer, arreglar e interpretar un gran número de temas propios, han musicalizado obras de poetas como Pablo Neruda, y arreglado de manera ocasional canciones de grandes creadores como V. Parra, V. Jara u Osvaldo Rodríguez.




Biografía

High & Bass 1963 - 1969

Los orígenes de Los Jaivas se encuentran en el núcleo familiar conformado por los hermanos Eduardo, Claudio y Gabriel Parra de Viña del Mar, en la costa chilena. Junto con sus amigos y compañeros de secundaria en el Liceo Guillermo Rivera Cotapos, ubicado éste en Calle Montaña, Eduardo "Gato" Alquinta y Mario Mutis, comienzan a descubrir la música como una forma de expresar su creatividad.
Hay que señalar que estos hermanos Parra no tenían ningún parentesco familiar con V. Parra y todo su clan.
Es así que el 15 de agosto de 1963 se presentan bajo el nombre de The High & Bass, que aludía a los diferentes registros vocales entre los hermanos Parra, aunque hay quien dice que también se debía a la diferencia de estatura entre ellos. Los High & Bass realizan su primera presentación en el Teatro Municipal de Viña del Mar, interpretando entre otros el tema Sueña de Luis Dimas. La presentación al parecer resultó desastrosa.
Durante los siguientes 6 años la banda desarrolla su propuesta musical en fiestas y reuniones sociales viñamarinas, interpretando principalmente música tropical, cha cha cha, bossa nova y boleros, ya con buenos resultados. Pronto se convirtieron en la banda más importante en animación de fiestas de la región.




Transición 1970


Tras estos años de prueba y aprendizaje el grupo cuestiona fuertemente su quehacer, e influenciado por la reforma universitaria y los ideales americanistas de aquel entonces, deciden modificar su estilo musical para pasar de ser meros intérpretes a ser creadores y dejar paso también a la improvisación musical plena.
Así el conjunto reprueba su nombre tan "gringo" y pasa a denominarse Pan Negro, grabando algunos temas que más adelante se recogerían en La Vorágine.
De esta época datan versiones de temas como Alí Babá y los 40 ladrones, Bésame mucho y la cumbia La pereza, algunos de los cuales siguen apareciendo en los conciertos actuales de Los Jaivas. Aunque existieron grabaciones del grupo tocando este repertorio en radios de la región, aunque se encuentran perdidas y corresponden al último eslabón de la historia de Los Jaivas que aún no se ha redescubierto.
Finalmente a un amigo de la banda se le ocurre "castizar" el nombre de High & Bass y lo translitera tal y como se escribiría en castellano: "Jai & Vas", es decir: Los Jaivas.

Los primeros Jaivas 1970 - 1973

Los conciertos del grupo, ya denominado Los Jaivas, suponen meras improvisaciones sin libretos ni esquemas preparados, y con cada instrumento musical generando atmósferas propias, incluso con la ayuda del público asistente. La improvisación los conduce a la valoración de las raíces musicales latinoamericanas y a la exploración de sonidos de instrumentos ancestrales, que les permite combinar estilos aparentemente irreconciliables, pero que Los Jaivas deciden plasmar en su creación musical posterior.

Varios conciertos de esta época, como los realizados en el Festival de Música de Vanguardia de Viña del Mar, la Sala de la Reforma de la Facultad de Ciencias y Artes Musicales de la Universidad de Chile, el Cine Arte de Viña del Mar y el Parque del Instituto Cultural de Las Condes, además de la banda sonora preparada para un film que jamás se realizó: ¿Qué hacer? de Raúl Ruiz, grabado en octubre de 1970, se encuentran plasmados en la colección de 5 discos titulada La Vorágine, que documenta la etapa conocida como la prehistoria de Los Jaivas.
Durante esta época el grupo participa en el recital hippie de Piedra Roja y graba su primer disco oficial homónimo, pero conocida como El volantín. El disco contiene improvisaciones en la línea de la vanguardia explorada anteriormente, pero además incluye los primeros esbozos de composición, especialmente en temas como Foto de 1ª Comunión y Que o la tumba serás.
En abril de 1972 el grupo edita el single Todos juntos que los catapulta a la fama en todo Chile. El conjunto no participa entonces de los agitados discursos políticos de la época ni en la corriente musical de entonces protagonizada básicamente por Inti Illimani y Quilapayún. El tema, originalmente pensado como lado B, gana alta repercusión en el mercado musical debido a la fusión que logra entre la letra de llamado a la unidad y paz entre los seres humanos y el uso combinado de ritmos latinoamericanos con instrumentos de rock tradicional. La fama de la banda se acrecienta en septiembre de 1972, con el lanzamiento de Mira niñita / Cuero y piel, el 2º single del grupo, cuya cara A también se convierte en un clásico de la música popular chilena.
Con la edición de su 2º álbum homónimo en febrero de 1973, conocido como La ventana y reeditado con el título de Todos juntos en varios países latinoamericanos, incorpora los dos lados A de los singles de 1972, además de una cara llena de temas totalmente improvisados, el éxito del grupo es aún mayor, en una época caracterizada por el idealismo de la ideología hippie.
Los Jaivas son vistos en Chile como un símbolo de los tiempos, y su prestigio y popularidad aumentan gracias a su participación en numerosos conciertos, incluyendo el recital Los Caminos que se Abren en febrero de 1973 y otro en agosto del mismo año en Viña del Mar, en el cual presentan sus primeros acercamientos con la música sinfónica.
En 1973 el director de cine Raúl Ruiz los invita de nuevo a crear la banda sonora de otra película suya, Palomita blanca, que no vería la luz hasta 19 años después.

En Argentina 1973 - 1977


El golpe militar de 1973 hace que el grupo decida trasladarse a vivir en comunidad a la ciudad de Zárate en Argentina. Ya consolidados en este país, y junto con el músico brasileño Manduka, graban en 1974 Los sueños de América, disco que contiene composiciones formales e improvisaciones que surgen espontáneamente entre los músicos.
En septiembre de 1974, M. Mutis debe emprender el retorno a Chile. Se ausenta en primera instancia hasta noviembre del mismo año, tiempo en el cual es reemplazado brevemente por Freddy Anrique, músico que ya había ayudado a la banda en las grabaciones de Palomita blanca, en el año anterior. Mario vuelve a la banda a fines de noviembre de ese año, sin embargo en mayo de 1975, y luego de un breve retorno de Los Jaivas a Chile, M. Mutis se queda en el país y es reemplazado en el bajo por Julio Anderson, quien debuta a fines de este mes. Con este bajista, el grupo graba otro álbum: El indio, que se convierte en un éxito en Argentina, contiene entre otros la extensa elaboración musical Tarka y ocarina que se convierte en un punto clave en los conciertos del grupo. Es este disco el que termina de definir la identidad musical de Los Jaivas, en términos de la fusión de sonidos tradicionales latinoamericanos, aquellos provenientes del rock progresivo, como la guitarra eléctrica, el órgano y la batería, e incluso elementos de música clásica, proporcionados por el sonido característico del piano ejecutado por C. Parra.
El alejamiento de Anderson en noviembre de 1975 propicia el ingreso a la banda de Pájaro Canzani, en bajo, guitarras y coros y Alberto Ledo, en charango y otros instrumentos de cuerda y percusión y coros. Con esta formación, que permite enriquecer el sonido del grupo en voces y arreglos, editan el single Mambo de Machaguay / En tus horas, en 1976, y el álbum Canción del Sur en 1977. El disco incorpora por primera vez el minimoog ejecutado por E. Parra, en el tema que le da título.
Durante su estadía, Los Jaivas son reconocidos y respetados como un grupo más de la Argentina. Realizan giras por todo el país, desde el interior hasta la Patagonia. Las giras abarcan la costa OR del continente, Uruguay, Paraguay y Brasil. Sus apariciones en televisión se hacen habituales, y realizan varios conciertos sinfónicos, experiencia inédita en la Argentina, junto a la Orquesta Sinfónica Municipal de Mar del Plata y la Orquesta Sinfónica de Buenos Aires. Una de estas presentaciones es la despedida del grupo de América, que ya miraba a Europa como su etapa siguiente, especialmente considerando las difícil situación política en Argentina, que propició incluso la detención temporal de E. Parra.

En Europa 1977 - 1985


Un barco traslada a fines de 1977 a Los Jaivas a Europa, quienes se instalan en una casona de París para continuar su vida en comunidad.
Apenas llegados, comienzan una serie de recitales en Teatros como Le Palace, Athénee y Cité Universitaire en París. En Holanda se presentan en varios clubes y parques al aire libre como el Vondel Park, un gran festival de música popular.
A mediados de 1978 se presentan en el famoso Teatro Olympia de París, como consecuencia de su trabajo hasta esa fecha, realizando viajes por Bélgica, Alemania, España e Italia. Este año, además, ve la edición del único single del grupo encargado por un productor externo: Bebida mágica / Sueño del inca.
En 1979 realizan su primera gira a Inglaterra. Realizan una temporada en el Shafterbury Theatre, en pleno Piccadilly Circus. Londres los recibe con un entusiasmo inusitado y una excelente crítica. La prensa especializada cataloga a G. Parra como uno de los tres mejores bateristas del mundo. Este mismo año, M. Mutis se reintegra a la banda y P. Canzani la abandona para seguir una carrera solista.
1980 encuentra a Los Jaivas en una extensa gira por España por las provincias de Baleares, Andalucía, Madrid y dos conciertos en el Teatro Romea de Barcelona, además de una actuación en Salamanca en pleno desierto. Poco tiempo después, A. Ledo deja la banda.
En noviembre de este mismo año, con su formación original, y como producto de una invitación de la Radio Francia, el grupo concibe y prepara su propia interpretación y arreglos de temas de V. Parra, que serán editados en disco en 1984 bajo el nombre de Obras de Violeta Parra.

Por el mundo


La idea de musicalizar e interpretar poemas del Canto General de Pablo Neruda surgida en 1981, inspira a Los Jaivas a registrar su álbum más famoso y trascendente: Alturas de Machu Picchu, y les posibilita volver a Latinoamérica para grabar las escenas correspondientes al especial de televisión que acompañaría al disco, el cual es conducido por el escritor peruano y premio nobel de literatura Mario Vargas Llosa. El álbum cuenta con canciones tan importantes como Amor americano, La poderosa muerte y Sube a nacer conmigo hermano, que a través de sus complejas estructuras musicales, logran interpretar plenamente la poesía torrencial de Neruda. Alturas... sigue siendo uno de los discos chilenos más vendidos en toda la historia, y el documental filmado en una colaboración conjunta de Canal 13 de Chile y Canal 7 de Perú logra una fusión de los poemas, el paisaje, el misterioso espíritu y la leyenda de una civilización desaparecida, con los naturales efectos de iluminación, de forma tal que las imágenes logradas ayudan a entregar una obra total de gran magnitud cultural, como pocas se han realizado en Latinoamérica.


La gira de 1981 los lleva por Argentina, Chile, Perú y Uruguay, y en 1982 retornan a Europa para presentar Alturas... en Alemania, España, Holanda y Francia, y para registrar un nuevo álbum, Aconcagua, que se editaría en Chile en el año siguiente. La versión chilena del disco contiene una nueva versión del Mambo de Machaguay, que se convierte en un éxito radial de manera inmediata, las ediciones de los demás países incorporan una regrabación del ya clásico Todos juntos.
El grupo vuelve a Chile en octubre de 1982, y se despide del país en febrero de 1983 con un gran concierto en la Quinta Vergara de Viña del Mar, ante más de 20.000 personas. Tocan luego por tres días en el estadio Obras Sanitarias de Argentina, conciertos que quedan registrados en el disco Los Jaivas en Argentina. Posteriormente, siguen con una extensa gira que los lleva por Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, México, Brasil, Países Bajos, y luego a las entonces repúblicas de la URSS: Rusia, Lituania, Kazajistán y Kirguistán. De estas actuaciones se registra el álbum en vivo Los Jaivas en Moscú, que es editado en todos los territorios soviéticos.
Tras esto Los Jaivas retornan a Chile en un viaje relámpago para grabar un especial de televisión en la Antártida chilena, para luego embarcarse en una nueva gira, que los lleva por Francia, Suiza, Bélgica, Holanda, Alemania y Finlandia. Esta gira se vio interrumpida por la invitación desde Buenos Aires a representar a Chile en el Encuentro de Fraternidad Chileno-Argentino ante más de 80.000 personas, entre chilenos y argentinos, por el acuerdo final de los dos países sobre el tema limítrofe, que estuvo a punto de desencadenar una guerra fratricida.


En julio y agosto de 1984 vuelven a Paris para registrar las Obras de Violeta Parra, que finalmente sale a la venta como un álbum doble con la participación de Isabel Parra y Patricio Castillo.
En el año siguiente, M. Mutis vuelve a dejar la banda y a ser reemplazado por P. Canzani. Con esta formación, realizan su primera gira por EE.UU. y Canadá, presentándose en el famoso y exclusivo Carnegie Hall de Nueva York junto a la mítica banda RataJuana, además de Washington y Spriengfield. En 1985 el grupo decide terminar con su estadía en París.
1986 y 1987 transcurren rápidamente con una actividad ininterrumpida. Además de su circuito ya habitual de Francia, Alemania, Holanda, España e Italia, continúan por Suiza, Suecia, Austria y los países nórdicos. Realizan un concierto en la Piazza San Marco, durante el famoso Carnaval de Venecia.
En 1988 Los Jaivas, con el refuerzo del charanguista y bajista Fernando Flores, vuelven a Latinoamérica en una nueva gira. El concierto de despedida de Chile, en el Estadio Santa Laura, sería también la despedida de G. Parra, su baterista, quien muere en un accidente de tráfico al S de Lima.
La despedida se realiza en Viña del Mar, se reciben condolencias de todas partes del mundo y a las pocas semanas se edita el disco Los Jaivas en Vivo: Gira 1988, que constituye un homenaje al baterista desde su carátula.
En agosto de ese mismo año, el resto del grupo decide seguir adelante, y se reúne en París para terminar, con la ayuda de los bajistas P. Canzani y M. Mutis y el baterista Marcelo Muñoz, sobrino de G. Alquinta, el álbum comenzado un año antes junto a Gabriel, que es editado bajo el título de Si tú no estás. La placa de 1989 resulta ser la más íntima del grupo, y en ella exploran sonidos provenientes de instrumentos electrónicos y programables. El disco es presentado con un gran espectáculo en estadio Santa Laura denominado Los Caminos que se abren II.


En la gira que se realiza en Latinoamérica durante el verano de 1991, Juanita Parra, hija de Gabriel, participa en el grupo tocando el tema Corre que te pillo. A pesar de su juventud de 20 años, denota condiciones excepcionales en la batería que entusiasman al público, que vio en ella una continuación natural del rol su padre. A su retorno a Europa ella se incorpora oficialmente al grupo como baterista pero debió pasar por una etapa de preparación y estudio que duraría 5 años.
Se realizan algunas giras europeas por Toulouse, París, Berlín, Múnich, Bruselas, Amberes y Oslo, que permiten el rodaje con la nueva baterista. En 1992 además, el grupo edita la banda sonora de la postergada película Palomita Blanca, que habían grabado allá por 1973.
Esta etapa entre 1990 y 1995 es el germen del disco Hijos de la Tierra, que significa el reencuentro de Los Jaivas con sus raíces y con su público, la consagración de Juanita como heredera de la batería en el grupo y los primeros lugares de popularidad durante varias semanas.

El reencuentro 1996 - 1999

El grupo vuelve a establecerse en Chile y vuelve a grabar su clásico tema Todos juntos, con la ayuda de varios músicos nacionales. Esta versión, que es utilizada como himno oficial de la VI Cumbre Iberoamericana de Presidentes en 1996, genera la grabación del disco Trilogía: El rencuentro, que contiene nuevas versiones de canciones anteriores de la banda, grabadas con la colaboración de varios artistas chilenos y latinoamericanos, entre ellos León Gieco, Los Tres, Eduardo Gatti, Illapu, Javiera Parra y Congreso. Este disco, además, significa el retorno definitivo de M. Mutis a la banda.
Una amplia actividad vendrá en los años siguientes durante el reencuentro con Chile. Los Jaivas participan en el disco colectivo Tributo a Víctor Jara en 1998 y además graban por encargo temas como Todos americanos, himno de la II Cumbre de Las Américas, y Por los niños del mundo, encargada por UNICEF con motivo de la firma de la Convención de los Derechos del Niño. Además, realizan, junto a Illapu y Los Tres, el masivo recital Hecho en Chile, que reúne a más de 60.000 personas en el Estadio Nacional.
Su siguiente trabajo, Mamalluca de 1999, recoge la interacción del grupo con una orquesta sinfónica completa, a través de la musicalización de un conjunto de poemas que el teclista del grupo, E. Parra, compuso inspirado por el valle de Elqui, durante una de las giras que la banda realizó por los pueblos del interior de Chile.

2000 - hoy

Entre 2000 y 2002 la banda edita la recopilación de cuecas En el bar-restaurant 'Lo que nunca se supo', el disco Arrebol, que reúne nuevas composiciones con todas las canciones grabadas en su etapa de reencuentro con Chile y marca además la entrada a la banda de Carlos Cabezas en charango, instrumentos de vientos y percusión y coros, y el doble recopilatorio Obras cumbres, éxito de ventas en todo el país. En 2002 aparecen en el Festival de la Cancion de Viña del Mar, presentándose el domingo 24 de febrero. El 7 de diciembre de 2002 realizan un concierto junto con el cantante argentino Fito Páez.


En enero de 2003, la tragedia les toca de cerca nuevamente. E. Alquinta, su vocalista, fallece inesperadamente en una playa de Coquimbo, al N de Chile.
Nuevamente, el grupo decide continuar a pesar de todo, incorporando a tres de los hijos de Gato, Ankatu (guitarra), Eloy (flauta, saxo e instrumentos de viento) y Aurora (voz), para reemplazarlo. Con esta formación, el grupo realiza una gira nacional con el título de Gato Presente. Aurora abandona el grupo y la voz queda a cargo de Mario y Carlos. Con esta formación, el grupo continúa su trabajo y sus giras por todo el país durante 2003, año en el cual reciben el premio Nacional de Música, Presidente de la República y la medalla Pablo Neruda.
Inesperadamente y solo un año después que su padre, Eloy sufre un ataque al corazón y fallece a los 33 años, al regreso de un viaje a Argentina, y es reemplazado por su compañero de grupo Francisco Bosco.
Durante 2004, la banda reedita su clásico disco Alturas de Machu Picchu, con motivo del centenario del nacimiento del poeta Pablo Neruda, acompañándolo de una edición de lujo en DVD del especial de televisión grabado en 1981, en la histórica Machu Picchu un trabajo en conjunto entre la Televisión nacional de Perú y de Chile, y una gira por todo el país presentando esta obra completa, que resulta un éxito en asistencia.
En 2005, se edita el recopilatorio Canción de amor, que reúne temas de corte romántico editados a lo largo de la discografía de la banda.


Entre varias otras actividades, en 2006 el grupo realiza un histórico concierto en la Isla de Pascua, además de la Orquesta de la Armada de Chile, y en el marco de las celebraciones por el mes del mar. El 20 de septiembre de 2006, Canal 13 emite el especial televisivo Los Jaivas en Rapa Nui: Ojos que miran el Universo, que recoge fragmentos del recital, además de entrevistas con el grupo y con habitantes de la Isla. El DVD que recoge el evento fue finalmente lanzado al mercado en noviembre de 2007 con el título de Los Jaivas en Rapa Nui.
El 27 de septiembre se lanza el disco Homenaje a Los Jaivas, por varios músicos chilenos, entre ellos, Álvaro Henríquez, Los Bunkers, Javiera y Los Imposibles, Difuntos Correa y Chancho en Piedra. Aunque no formaron parte del disco oficial, Fahrenheit rindió su propio homenaje a Los Jaivas en la segunda edición de su disco Nuevos tiempos con un cover de Todos juntos.
2007 comienza como un año con gran actividad en cuanto a presentaciones. Lo comienzan el 6 de enero, cuando se presentan en el Estadio Nacional de Chile en la Gran Cumbre del Rock Chileno, momento histórico en el cual se reunió a destacados artistas chilenos, entre los que se contaron Los Tres, Saiko, Difuntos Correa, Los Bunkers, Javiera y Los Imposibles, Chancho en Piedra, Jorge González, Fahrenheit y otros. Durante el mismo mes, volvieron a aparecer en el Festival del Huaso de Olmué, instancia en la que presentaron extractos de su espectáculo Los Jaivas en Rapa Nui, y en la que fueron escogidos como el artista más popular del certamen.


Continúan su participación en eventos masivos con músicos de las nuevas generaciones. Destaca el Santiago Rock en 2008, en que incluso efectúan versiones de temas en conjunto con el grupo Los Tres, una nueva aparición en el Festival del Huaso de Olmué en 2009 y, sin dudas, la Cumbre del Rock Chileno II, en la que el tiempo se hizo escaso para su presentación, y que tuvo como final una versión del clásico Todos juntos con una buena parte de los artistas que participó durante el evento, ante el multitudinario público de esa jornada en el Club Hípico de Santiago.
Durante 2009 E. Parra anuncia su alejamiento de los escenarios, producto del agravamiento de la poliomielitis que sufre desde niño. La banda se encontraba realizando sus presentaciones sin su presencia desde 2007, con F. Bosco reemplazando sus partes instrumentales en saxofón y sintetizador. Al respecto M. Mutis, señaló que este nuevo cambio en la composición de la banda no afectaría su continuidad, aunque en el marco de el Forum Universal de las Culturas de Valparaiso en 2010, en donde el grupo realizo un concierto principalmente centrado en el album Alturas de Machu Picchu, Eduardo fue el relator de la obertura y además se unió a la banda para tomar su lugar en algunos de los temas. El grupo se ha presentado junto con Eduardo en el marco de las celebraciones por el Bicentenario de la República de Chile, y en la Teletón 2010, ambos eventos desarrollados en el Estadio Nacional.


La banda fue una de los artistas invitadas al Festival de Viña 2010, sin embargo no se concretó su actuación, ya que la jornada en la que debían presentarse fue suspendida a causa del terremoto ocurrido la madrugada de dicho día, por lo que la organización del Festival decidió en Noviembre del 2010 invitar a Los Jaivas a la versión del año siguiente, coincidiendo con la celebración de los 40 años del lanzamiento de su primer trabajo discográfico. Se presentan la noche del 25 de Febrero y el público asistente a la Quinta Vergara los premia con los máximos galardones del certamen viñamarino.
El 22 de marzo de 2011 Los Jaivas realizan una presentación en homenaje al presidente de los Estados Unidos de América Barack Obama en el patio de Los Cañones del Palacio de La Moneda.


Integrantes

Eduardo "Gato" Alquinta Espinosa


Nace en Valparaíso el 22 de enero de 1945, conocido como "Gato" Alquinta por sus amigos y seguidores, fue guitarrista y vocalista de Los Jaivas por casi 40 años.
E. Alquinta comenzó a la música a la edad de 12 años. Aprendió las canciones de A. Yupanqui sin que su padre se diera cuenta. Conoció a C. Parra en el Liceo Guillermo Rivera de Viña del Mar, con quien compartió su afición con el cine. Esta cercanía se transformó en amistad con toda la familia Parra y M. Mutis, otro amigo del clan.
Para 1963, año en que Alquinta ingresa a estudiar ingeniería en la Universidad Técnica Federico Santa María, Gato, Mario y los Parra conformaban el combo tropical que animaba fiestas llamado The High & Bass. En el grupo Gato se dedicaba a tocar guitarra además de cantar. Posteriormente deja la carrera de ingeniería para entrar a estudiar Arquitectura, carrera que compartiría con M. Mutis y que tampoco terminaría.
Para 1969 y con la llegada de David Fass al grupo, Gato es el primero en darse cuenta que el estilo musical tropical e inocente que interpreta la banda no se condice con sus propios ideales. Un viaje de iniciación americanista de Alquinta junto con su mujer hace que se revitalice espiritualmente, presentando sus ideas de rompimiento de esquemas establecidos y realización de música propia a sus compañeros de grupo. Ellos acogen la idea de manera entusiasta, y la nueva etapa del grupo ya denominado Los Jaivas, aparece ilustrada en el set de CDs La Vorágine.
Con el tiempo, este proceso evolucionará en una fusión inédita entre el folclore y el rock, sello y lenguaje que caracterizaría a Los Jaivas hasta el día de hoy. Con el tiempo, Gato se encargaría de proveer la voz, la guitarra y una gran variedad de instrumentos andinos a las canciones de Los Jaivas, compuestas a menudo a partir de la improvisación de taller. También escribió las letras de algunas de las canciones, particularmente Mira niñita, Pájaro errante, Nubecita blanca e Indio hermano entre otros, y se convirtió en la cara visible de la banda, ayudando a conformar el carácter único de Los Jaivas como referente de la música latinoamericana.
Gato se mantuvo como vocalista de la banda hasta enero de 2003, fecha de su trágica muerte en una playa cercana a Coquimbo, Chile, producto de un paro cardiorrespiratorio. En sus funerales se manifestó el gran amor del pueblo chileno por Los Jaivas, asistiendo más de 400.000 personas a despedirlo.
Para la banda ha sido muy difícil su reemplazo, en primera instancia lo asumieron tres de sus hijos: Ankatu, en guitarra; Eloy, en saxo e instrumentos de viento, y Aurora, en voz.. A pesar de todos estos inconvenientes, Los Jaivas han decidido continuar su actividad creativa.
En estos días, Gato Alquinta se ha convertido en un ícono de la música chilena, con una figura que genera admiración y veneración por parte de las nuevas generaciones de músicos y del pueblo chileno en general.

Mario Mutis

Nace en Viña del Mar el 20 de octubre de 1947. Se ha desempeñado como bajista y vocalista de Los Jaivas.
Los primeros acercamientos de M. Mutis con la familia Parra se dieron en una pelea de colegio en el liceo Guillermo Rivera de Viña del Mar con Gabriel, futuro baterista de la banda. Aquí comenzó una amistad que perdura por años. En las primeras formaciones del grupo, Mario fungió como guitarrista, hasta que un día surgió la disyuntiva de utilizar un bajo, como todos los grupos que ellos conocían.
En 1975 M. Mutis dejó la banda durante su estadía en Argentina, producto de problemas personales. Sin embargo se reintegra en 1979 para grabar los discos más trascendentales de la banda: Alturas de Machu Picchu y Obras de Violeta Parra, y vivir las etapas de mayor actividad discográfica y de giras.
En 1985 Mutis volvió a salir del grupo y se estableció en Chile. En 1996 vuelve de nuevo a integrarse a los Jaivas y continua con ellos hasta el día de hoy.





Claudio Parra Pizarro


Nació en Valparaíso el 14 de septiembre de 1945, es un músico, pianista y compositor. Se ha desempeñado como pianista y teclista de Los Jaivas desde su formación. Es un referente indiscutido del piano con una sonoridad propiamente chilena.
Es a través de la amistad de esta familia Parra con M. Mutis y Gato Alquinta que nace el grupo Los Jaivas.
El acercamiento formal a la música se da bajo la influencia de dos familiares: su tío Ramón Parra Román, quien había sido un talentoso concertista de piano clásico y su tía Gladys, quien lo llevó junto con su hermano Eduardo, a conciertos de la Orquesta Sinfónica de Chile y a presentaciones, entre otros, del gran pianista Claudio Arrau. Entre los 8 y los 12 años, y gracias a estas influencias, Claudio comienza a cultivar técnicas de música clásica en su ejecución de piano y a aplicarlas a la creación musical colectiva.
Al formarse The High & Bass, la labor de Claudio fue la de tocar el acordeón. Convencido por un profesor de la Universidad Técnica Federico Santa María mientras estudiaba ingeniería en 1965, Claudio decide dejar la carrera, viajar a Santiago y postular al Conservatorio de la Universidad de Chile. Aprendiendo de manera intensiva, ya que sus 19 años no son la edad óptima para los estudios de piano, Claudio logra entrar al Conservatorio y se convierte en el único integrante del grupo en tener entrenamiento musical formal. Del acordeón pasa al piano, instrumento que caracterizaría su quehacer en los años más gloriosos del grupo, y que definiría una parte importante de su sonido característico.
Sus conocimientos sobre música docta han llevado, además, a que él sea el constante nexo entre la banda y las orquestas con las que han trabajado en sus incursiones sinfónicas, como la aún inédita Letanías por el azar, Los caminos que se abren, Corre que te pillo y el disco Mamalluca de 1999. La composición de melodías es su fuerte, y su piano característico es el que guía canciones tan importantes como La conquistada, La poderosa muerte y Mira niñita, aunque se ve más notorio en obras progresivas como las que adornan el disco Obras de Violeta Parra de 1984 e incluso en su hermosa composición Elqui, que aparece en Mamalluca. Pero también ha ejecutado interesantes arreglos en sintetizadores, como los que adornan el tema Amor americano de Alturas de Machu Picchu de 1981 y el disco completo Si tú no estás de 1989.
Dentro de la banda, él es el coleccionista empedernido, el encargado de mantener el archivo actualizado de los conciertos y las grabaciones de Los Jaivas, además de los recuerdos y las partituras. Por su carácter sociable, él es el integrante del grupo que ha concedido más entrevistas a la prensa, y en los últimos años se ha convertido en el encargado de presentar los temas en los conciertos. Luego de la muerte de Gato Alquinta, su carácter de "director musical" de la banda lo llevó a ser quien preparó a sus hijos, Eloy y Ankatu para que fueran su reemplazo.
El año 2007 recibió un homenaje de parte de la ingeniera Carolina Hernández en la Plaza de Armas de Santiago de Chile
Actualmente es el único integrante de Los Jaivas que ha estado presente desde sus comienzos.

Eduardo Parra Pizarro

Nace en Los Andes, Chile, el 24 de agosto de 1943 es poeta y músico. Se ha desempeñado como teclista y letrista de Los Jaivas.
Eduardo es parte de la gran familia Parra de Chile. Desde pequeño tuvo una sensibilidad distinta a la de sus hermanos Claudio y Gabriel, con un carácter muy contemplativo y racionalista. Esto lo llevó a simpatizar con la bohemia porteña de Valparaíso, y a huir de su casa a la edad de 15 años, con la idea de recorrer el continente. Las variadas circunstancias de la vida lo obligan a llegar solamente hasta Tocopilla.
Con la creación del grupo, Eduardo asume la tarea de ser pianista, aunque después comienza a ejecutar el órgano. De hecho, es su órgano eléctrico el que Los Jaivas deben vender para reunir el dinero para poder pagar su primera grabación profesional: El volantín de 1971.
Eduardo es el poeta y escritor de Los Jaivas. Su actividad creativa como literato lo ha llevado a publicar algunos libros, como los poemarios: La puerta giratoria en 1968, Pequeño contratiempo justo a final de siglo en 1980, Mamalluca en 1999 y Ruego por ti, Valparaíso en 2004, Cuentos de paciencia-ficción en l981. Además forma parte del grupo de jóvenes intelectuales que da vida a la actividad cultural de Valparaíso y Viña del Mar en los primeros años de la década de los 70. Con ellos, poetas y escritores como Juan Luis Martínez, Tito Valenzuela, Sergio Badilla Castillo, Juan Cameron, Fernando Rodríguez y Eduardo Embry, pintores entre ellos, Freddy Flores Knistoff, Jorge Osorio Tejeda, Marco Antonio Hughes, Francisco Rivera Scott, Hugo Rivera Scott y músicos y artistas, Eduardo protagoniza largas jornadas de debates culturales y va conformando la base de su creación lírica.
Aunque el crédito Los Jaivas aparece bajo casi todas ellas, Eduardo es el integrante del grupo que ha aportado la mayor cantidad de letras a la banda. Su verso, cercano a la naturaleza y a la Madre Tierra tanto como a los sentimientos más puros del ser humano, se adapta perfectamente a la creación musical del resto del grupo.
En lo musical, Eduardo es el encargado de entregar, con sus sintetizadores, la atmósfera y los adornos musicales a los temas, a través de característicos e intrincados solos de inusitada belleza y fuerza, como los que aparecen en Sube a nacer conmigo hermano de Alturas de Machu Picchu; Guajira cósmica de El indio, Canción del Sur del disco homónimo, casi todo el disco Obras de Violeta Parra, la Milonga carcelaria de Arrebol y muchas otras. Asimismo, es el único Jaiva además de Gato en cantar la voz solista de una canción completa: se trata de El residente nacional de Arrebol, que aprovecha su característica voz baja para desarrollar un tema irónico y chispeante, a la vez que suave y sereno.
Después de 2003, con la muerte de su compañero de banda y amigo Gato Alquinta, su primera reacción fue de no querer volver a los escenarios, sin embargo, su hermano Claudio lo convence y junto a los hijos de Gato, logran resucitar al grupo y lo mantienen en actividad constante hasta la actualidad.
Durante 2009 anuncia su retiro de los escenarios, producto de las consecuencias de la poliomielitis, que lo afecta desde niño, y que lo ha acompañado durante años. El músico continúa su residencia en París junto con su familia, y prepara nuevos libros de poesía, ya alejado del ajetreo de las giras con Los Jaivas.

Gabriel Parra Pizarro


Nace en Valparaíso el 25 de julio de 1947. Se desempeñó como baterista en Los Jaivas.
Desde pequeño, Gabriel siente un especial afecto por los instrumentos de percusión. A los 5 años inventa una batería improvisada con las ollas de su madre como bombos y unos tubos de plástico como baquetas. Cuando participa en los boy-scouts, se encarga de los redobles y de marcar el ritmo con la caja, instrumento musical con el que se vuelve a encontrar con posterioridad en álbumes como El volantín y La ventana.
Al momento de formar el grupo junto con sus hermanos Claudio y Eduardo y sus amigos Gato Alquinta y M. Mutis, su gran habilidad manual y su hiperkinética actividad hacen que asuma como baterista natural de la banda. Dentro de ella, destaca por su natural liderazgo y su habilidad para las relaciones públicas, lo que lo hace ser el artífice de las primeras actuaciones de The High-Bass.
Como baterista, destaca por su virtuosismo y potencia, en un estilo propio y característico en que mezcla elementos del folclor del Norte Grande de Chile con el sonido típico logrado por los chinchineros, personajes populares chilenos que llevan en su espalda un bombo que golpean con una varilla y un mazo consiguiendo distintos sonidos segun el golpe, además de dos platillos sobre el bombo, que suenan gracias a un mecanismo de resortes y cables, de los cuales uno va atado al pie del ejecutante, posibilitando que todo movimiento equivalga a un sonido. Esta fuerza y virtuosismo hacen que por ejemplo, la revista británica Music Week lo califique como uno de los mejores bateristas que había pasado por Inglaterra hasta 1979. Su virtuosismo se nota en extensos pasajes instrumentales guiados por batería, como los que tiene en Corre que te pillo, La quebrá del ají y Antigua América por ejemplo.
Además de la batería, Gabriel se preocupó de la enseñanza de música latinoamericana a los niños franceses. Además fue un buen ejecutante de charango, siendo su gran curiosidad y dedicación las que dieron origen a melodías de la banda basadas en este instrumento, como Huairuro, Frescura antigua y Como tus ríos te recorren, entre otros.
G. Parra falleció en un accidente de tránsito el 15 de abril de 1988 en un lugar cercano a la capital de Perú mientras preparaba una nueva gira de la banda. A sus multitudinarios funerales en Viña del Mar asistieron más de 100.000 personas, incluyendo una banda de honor formada por los bateristas de muchos grupos chilenos.
Su lugar es muy difícil de llenar para el grupo, hasta que, después de 6 años de preparación, su hija Juanita toma la batería de la banda, para iniciar una nueva etapa y continuar manteniendo vivo el legado de su padre.

Julio Anderson Montalivet

Nace en Viña del Mar el 10 de julio de 1949, es médico y músico que tocó el bajo para Los Jaivas en 1975.
Su participación sirvió para reemplazar a M. Mutis, el bajista original, quien la había abandonado en 1975. Así, grabó con el grupo, El indio, uno de sus más aplaudidos álbumes, y editado el mismo año. En él se destacan sus contribuciones en los temas La conquistada y Tarka y ocarina, en los que aparecen sus personales líneas de bajo y se aprecia su cercanía con el rock en la forma de tocarlo.
Anderson deja Los Jaivas en 1977 y es reemplazado por P. Canzani. Durante 1997 se vuelve a presentar con la banda en algunos conciertos en Chile.





Alberto Ledo

Fue un músico argentino, conocido por ser integrante de Los Jaivas, para la cual tocó el charango, la quena y otros instrumentos de cuerda y viento.
Ledo se inició en la música en Buenos Aires en la década de los 60 en donde, aprovechando el enorme movimiento musical en torno al folclor, antes de la llegada del rock, aprendió a tocar instrumentos como la guitarra y el charango, gracias a Anastasio Quiroga. En esa época se dedicó a la recopilación de música folclórica en el interior del país, específicamente en Jujuy.
A los 16 años forma su primer grupo folclórico, Los Cantores del Paso de la Cruz, luego de lo cual comenzó a tocar de manera más profesional. A principios de los 70 estuvo en Europa, en donde se impregnó de la música hindú de George Harrison y Ravi Shankar, además de la poesía de Francia y diversas formas culturales que le interesan, como la meditación hindú. Todo este conocimiento, sumado a su interés por el folclor y a sus estudios de música clásica lo lleva a emprender proyectos como El expreso, junto a su amigo Pipo Lernoud. Finalmente se integra a Los Jaivas en 1975, viviendo toda su etapa argentina y colaborando con charango y otros instrumentos de cuerda, quena y otros instrumentos de viento, coros y variados instrumentos de percusión. Con ellos graba El indio y Canción del Sur en Argentina, y posteriormente se establece con ellos en su comunidad de Europa junto a su mujer.
Ledo acompaña a Los Jaivas en todas sus presentaciones hasta 1981, año en que se retira de la banda. El regalo que deja es un breve tema instrumental en que él ejecuta todos los instrumentos, y que se convertiría en Del aire al aire, punto de partida para el fundamental disco Alturas de Machu Picchu, de 1981.
Luego del retiro de Los Jaivas, graba su disco solista Materia prima, producido con Efrain Correal de Fortuna Records y fundador de Soundbridge Music, En San Francisco Y Mt Shasta California, editado en 1982.
Posteriormente se radicó junto a su esposa en una zona rural a orillas del Río Azul, entre las localidades de El Bolsón y Lago Puelo, en Argentina. Allá realiza talleres de teoría rítmica, además de participar ocasionalmente en grupos de música folclórica, latinoamericana y jazz.
Su última aparición pública en Chile fue en 2003, durante el concierto homenaje a Gato Alquinta, donde cantó el tema Un día de tus días. Además colaboró con el grupo Huaika (conformado por los hijos de Gato, Eloy y Ankatu, además del actual jaiva F. Bosco), en su disco El rito de 2003.
Falleció el 23 de diciembre de 2010.

Carlos "Pájaro" Canzani


Nació en Fray Bentos, Uruguay, el 15 de enero de 1953, es un ex integrante de Los Jaivas y un exitoso artista, cantante y productor en solitario.
Su vida artística comienza en 1971, cuando a los 17 años, gana el 1º Festival Uruguayo en categoría Candombe Beat, en el Parque Arriague de Salto, organizado sobre el modelo de Woodstock. Posteriormente deja la ciudad de Fray Bentos y se instala en Montevideo. Como cantautor encabeza el grupo Aguaragua que también integraron Carlos da Silveira, Jorge Lazaroff, Jorge Trasante, Jorge Galemire y Jorge Bonaldi, con el que graba dos discos: Aguaragua de 1974 y Algún día de 1976.
En 1975 llega a Buenos Aires y se une a Los Jaivas, en reemplazo del bajista J. Anderson, que a su vez había reemplazado a M. Mutis. Principalmente un guitarrista, Pájaro debe acostumbrarse al nuevo instrumento. Además de su carácter de multiinstrumentista, explora sus aptitudes de cantante, fortaleciendo junto a A. Ledo la armonía vocal de Los Jaivas. Esto se ve reflejado con fuerza en el disco Canción del Sur, que graba con ellos en 1977 y en los singles En tus horas / Mambo de Machaguay de 1976 y Bebida mágica / Sueño del inca en 1978, editados en EMI Argentina. En Canción del Sur aparece un tema que él ya había grabado en su época con Aguaragua, Dum dum tambora, proveniente de una letra popular uruguaya.
Con él en el bajo, el grupo realiza giras por Argentina, Uruguay y Brasil, y además se instala en 1977, en París, Francia, desde donde proyectan actuaciones en Europa, EE.UU., Canadá y Sudamérica.
El regreso de M. Mutis a la banda en 1979 lo hace abandonar Los Jaivas y dedicarse a proyectos solistas como Pájaro Canzani & Atlántico, junto a Jorge Trasante y JJ Cinelu, con los que graba París años luz. En 1983 inicia su carrera como productor discográfico trabajando con Francis Lalanne, Elli Medeiros, Corazón Rebelde y otros artistas, realizando actuaciones en Theatre de la Ville, Olympia, New Morning, Café de la Danse, Midem, Printemps de Bourges, The Venue de Londres, Carnegie Hall de Nueva York, Argelia, Holanda, Suiza, Suecia, Alemania, España y otros países.
En 1985 se reintegra a Los Jaivas como reemplazante de M. Mutis. Es él quien está en el grupo después de Fernando Flores, en el fatídico 1988 cuando el grupo pierde a su baterista G. Parra, en esta época actúa como bajista de la banda en el extranjero, mientras Mutis actúa como tal en las actuaciones nacionales. Así, Canzani toca el bajo en uno de los temas del disco Si tú no estás de 1989. Su colaboración con Los Jaivas continuaría hasta los 90, incluso en 1997 participa en la grabación del álbum Trilogía: El reencuentro, con una canción propia Atacama en la que toca diversos instrumentos y canta en segunda voz junto a Gato Alquinta, regrabando además el tema Un mar de gente.
Entre 1991 y 1992, actúa a dúo con el africano Geoffrey Oryema, en Europa y Japón, grabando con Oryema una canción editada en el CD de varios artistas titulado Voices of the Real World en el sello Real World de Peter Gabriel, y en 1993 forma una nueva banda con su amigo Patrick Bebey.
Su carrera solista tiene un gran impulso en 1995, cuando su álbum Rock Latino genera dos grandes éxitos: Chibidón,número uno en todas las radios del Uruguay, y Todos goleando, himno oficial de la Copa América de 1995. Gracias a este álbum gana la Campana de Oro y el Premio Iris al músico del año, otorgado por el diario El País y realiza una gira uruguaya con audiencias de hasta 50.000 personas.
En 1996 realiza una gira de 25 shows por Paraguay y Uruguay, grabando además un especial unplugged para el programa Toda la música, de Canal 5. Su show Pájaro Canzani Acústico será también presentado en 1998 en gira por Alemania.
Su segundo disco solista, Trop de Capricornio sale a la venta en 1999 conteniendo éxitos como Atento! y Un mundo mejor.
En 2004 editó su tercera producción en solitario, La fuerza aérea. Actualmente vive en Francia, donde sigue desarrollando música uniendo su creatividad a la del británico Marcel Newman.

Fernando "Craca" Flores

Es un músico chileno que integró en Los Jaivas entre 1988 y 1997.
Se integró a la banda antes de la muerte de G. Parra en la gira de 1988. Su principal aporte al grupo sin embargo vino en el disco Hijos de la Tierra de 1995, que significó la presentación de J. Parra en batería. El lugar que habían ocupado M. Mutis y P. Canzani en el bajo de la banda es tomado por Flores, quien aporta identidad y buen complemento con la guitarra de Gato Alquinta y la batería de Juanita.
En el disco, Flores colabora con E. Parra en la letra de Arde el Amazonas, canta coros en varias de las canciones del disco, más notoriamente en Nubecita blanca,  y además se une a la multiinstrumentalidad típica de los integrantes de Los Jaivas: toca charango, cítara, trutruca, cacho, kultrum, bongó, güiro, cencerro, triángulo, campanitas tibetanas, udu, percusión y Roland SPD-11.
El músico aparece unido a la banda en el momento en que ésta se reencuentra con Chile, y participa en los conciertos de presentación de Hijos de la Tierra por Chile y el extranjero. Más adelante, M. Mutis regresa al grupo para la grabación de Trilogía: El reencuentro, aunque Flores aún participa en algunos de los temas de este disco editado en 1997, tocando bajo. El retorno de Mutis lo hace trasladarse a otros instrumentos dentro del grupo. Existen famosas series de conciertos ofrecidos por Los Jaivas en las que el lugar del bajista se va alternando entre Mutis, J. Anderson, P. Canzani y F. Flores, de acuerdo a la canción que interpretaran.
Flores abandonó la banda de manera definitiva en 1997.






Juanita Parra


Nace el 19 de noviembre de 1970 en Santiago de Chile. Se ha desempeñado como baterista y percusionista de Los Jaivas.
Juanita es hija de G. Parra, el baterista de la formación original de la banda Los Jaivas, fallecido en 1988, por ello su parentela se relaciona con los hermanos Parra de Viña del Mar. Por la manera en que vivían Los Jaivas, en comunidad y constante convivencia conjunta, ella se cría rodeada de un ambiente de alta creatividad musical, y conociendo el ambiente de los conciertos y los escenarios alrededor del mundo. De hecho, el 29 de septiembre de 1973, poco antes de cumplir los 3 años, debe partir a Argentina junto con sus padres y al resto del grupo, para comenzar la vida en comunidad. Posteriormente, el 11 de marzo de 1977 se embarca junto al grupo en el mítico transatlántico Eugenio C, que los lleva a Barcelona. Sólo en 1982, de vacaciones con su madre, regresa a Chile, país del que queda enamorada.
Juanita trabaja con el grupo desde 1987, aunque sólo desde 1991 es su baterista oficial. Antes había trabajado como parte del equipo técnico de Los Jaivas como encargada de la iluminación, gracias a unos cursos de electricidad que había realizado en Europa. Esta misma labor la trae a Chile y varios otros países de Latinoamérica en 1988, por lo que se encuentra en Chile el fatídico 15 de abril en que su padre muere en un accidente de tráfico en las cercanías de Lima. La relación con su padre era estrecha y fundamental para su vida, por lo que su muerte significa un gran cambio, que se traduce primariamente en dejar de estudiar la carrera de música, en la que llevaba ya 2 años en París.
Después de la muerte de su padre, el grupo siente que ella es el reemplazo natural. En ese momento, ella declina la petición, sin embargo la reconsidera durante la gira de 1990 de la banda por Chile, durante la cual ejecuta el complejo tema Corre que te pillo, que incluye un prolongado solo de batería. Después de esta experiencia, Juanita se somete a intensas sesiones de ensayo, preparación y afiatamiento, durante las cuales revisa actuaciones, grabaciones y videos para lograr asimilar de la mejor forma el estilo de su padre, imprimiéndole un sello propio.
Su debut como reemplazante e integrante del gurpo se produce en el disco Hijos de la Tierra de 1995, y en la posterior gira de presentación por Chile. En esta gira se observa a una J. Parra que logra consolidarse como una de las figuras centrales de la banda, con especial atractivo y carisma para la juventud que se acercaba al sonido de Los Jaivas, y rescatando el sonido tradicional del grupo, pero incorporando un estilo personal e inconfundible. Su afición por la lectura y los espectáculos la ha llevado a mantener contactos constantes con otros participantes de la escena musical, en lo que se ha convertido un poderoso nexo de cercanía entre Los Jaivas y su público.
Juanita ha participado en todos los discos que Los Jaivas han editado a partir de entonces.
Juanita además se ha hecho presente en proyectos paralelos, como Huaika, el grupo de los hijos de Gato Alquinta, Eloy y Ankatu, además de su actual compañero de banda F. Bosco, y Luna Fa. Su debut como vocalista se produjo en el disco Tributo a Violeta Parra, producido por Álvaro Henríquez, Después de Vivir un Siglo en 2001, en donde interpreta Adiós que se va segundo, acompañada por sus compañeros de grupo Gato Alquinta y M. Mutis, además del mismo Henríquez.
Su último proyecto paralelo es el trío de rock Besos con Lengua, en el que comparte escena con Chemene Cubillos, ex La Dolce Vita y Colombina Parra, cantante del grupo Los Ex. Su debut se produjo en un concierto en la sala SCD de Santiago en enero de 2006.

Carlos Cabezas


Nace en Santiago el 21 de junio de 1970. Se desempeña actualmente como vocalista y multiinstrumentista de Los Jaivas.
Desde muy niño ya su madre lo admiró y apoyó en desarrollar el encanto musical que Carlos traía en el corazón. Carlos empezó en la música desde niño y desde su juventud el ya decide cantar en las peñas en las poblaciones de Santiago de Chile a mediado de los años 80 en plenos años muy difíciles producto de la dictadura que en Chile se vivía, ayudando en las ollas comunes en las poblaciones y a los familiares de los detenidos desaparecidos, el siendo un adolescente arriesgando su propia vida. El año 1988 comienza su camino musical, pero es en 1990 cuando su primera participación es grabada en disco: se trata del álbum Con el alma de la quena / Vol. 2 que graba junto al quenista Max Reyes. Posteriormente ha llevado una vida musical fructífera, siempre ligada a los instrumentos del folclor que domina a la perfección.
En 1990 participa en el Festival de la Patagonia sacando el premio de mejor interprete y en 1991 integra la facción del grupo Arak Pacha y Guamary hasta el años 1994, de estas dos agrupación nace una segunda producción discográfica en la que participa: se trata de Conakurmi, disco en cual interpreta charango, tiple, guitarra, violín y coros. Ya en 1994 decide salirse de la agrupación Guamary y efectúa un viaje a Argentina, en donde, luego de realizar innumerables presentaciones en las calles de Buenos Aires, es invitado a peñas y festivales, en donde perfecciona sus aptitudes de interpretación musical en lo que respecta en los ritmos de géneros de raíces latinoamericano. A su vuelta a Chile, en 1995, comienza a estudiar violín en el Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile, integrando, además, la orquesta folclórica del sindicato de folcloristas chilenos, dirigida por Carlos Arenas. y paralelamente en el año 1995 Carlos hace los arreglo musicales de los temas del autor Emilio Muñoz y participa en el Festival del Mar en Puerto Montt ganando el 1º lugar con el tema Maria del mar y en el año 1997 vuelve a participar con otro tema del mismo autor llamado: Por qué aún existe el Sur y vuelve a ganar el 1º lugar.. y Carlos se hace conocido dentro del medio musical artístico chileno por su capacidad de arreglista, orquestista y de músico multi instrumentista. dentro de esos años es contactado para participar en los espectáculos de Ginette Acevedo y Pedro Messone, como guitarrista y músico multi instrumentista y de manera paralela, funda el grupo Escaramuza, Junto con músicos de la escuela moderna cuyo director de la agrupación Escaramuza es el señor arreglista y orquestador German Labbé. En donde Carlos explora en conjunto estilos tan disímiles como el folclor, el jazz y el rock desarrollando en el grupo un estilo del rock folclor y jazz fusión muy progresivo de estilo muy estético propio.
La Sociedad Boliviana del Charango, encabezada por el maestro E. Cavour lo invita en 1997, junto con Horacio Durán de Inti Illimani, Freddy Torrealba, Ítalo Pedrotti de Entrama y Jorge Gajardo, del Bafona donde en la Paz se reconstruye la historia de la llegada del charango en Chile junto con E. Cavour y historiólogos de la antropología de Bolivia.
La consagración de tantos años dedicados a la música llega en 1998, cuando es invitado a incorporarse a Los Jaivas, participando de manera activa en la reposición del espectáculo Alturas de Machu Picchu en vivo. La parte "sabrosa" de dicho encuentro es que se produce fortuitamente, gracias a un encuentro en un microbús santiaguino, al cual Carlos se sube a tocar junto con un amigo guitarrista. En estas circunstancias es descubierto por J. Parra, quien lo invita a unirse a "su grupo", sin mencionarle de qué banda se trataba. Al principio, Carlos se negó. Sin embargo, cuando supo de qué grupo se trataba, de inmediatamente Carlos entra en la agrupación Los Jaivas como músico multi instrumentista. Sus contribuciones son amplias, aprovechando sus aptitudes para instrumentos tan diversos como los de cuerda y viento que domina a la perfección, incorporando además elementos del violín en temas como Amor americano, Mamalluca y Corre que te pillo, y efectuando prominentes coros, agregando colores diversos a las armonías vocales de la banda. Participa como músico invitado en los discos Mamalluca y Arrebol, después de lo cual se integra como un miembro de la banda a tiempo completo. En muchas ocasiones, a instancias del mismo Gato Alquinta, asume labores vocales cada vez más notorias, ya que el mismo Gato Alquinta descubre en Carlos un gran potencial vocal. Esto no le ha impedido dedicarse a algunos proyectos anexos y paralelos, como su participación en el disco Charango: Autores chilenos en 2001, junto con otros 11 ejecutores nacionales del instrumento. En este disco él ejecuta su composición La cueca del santo. Además, ha participado tocando quenas en el disco La culpa de 2003 del grupo de rock chileno Los Bunkers, y también en espectáculos en vivo de la banda, como su Tributo a Violeta Parra y su presentación en el Festival del Huaso de Olmué de 2006.
Luego de la muerte de Gato Alquinta en 2003, Carlos ha debido asumir roles protagónicos en la banda, especialmente en lo referente a la voz solista, convirtiéndose en el cantante principal de la banda y que comparte algunos temas a duo junto con el bajista M. Mutis. Su voz, fuerte, potente y aguda llega a quedar en la mas perfecta para las interpretaciones de Gato, pero sin descuidar el estilo propio personal que a Carlos que lo ha identificado desde sus comienzos y así darle continuidad a la agrupación Los Jaivas.

Aurora Alquinta


Nace en Buenos Aires en 1975.
A. Alquinta es hija del segundo matrimonio de Gato Alquinta, con Mónica Monsalve. Muchos, incluidos sus hermanos, la sindican como la favorita de Gato, de hecho él le escribió la letra de Alegría de mi amor, orgulloso de su rendimiento escolar.
Se crió en Francia pero tiene nacionalidad argentina. Su acercamiento con la música comenzó en 1992, cuando, interesada en la música afrocubana, forma Yemaya La Banda, de la cual se convierte en vocalista principal. El papel en este grupo le permite explorar aspectos de las raíces latinoamericanas e interiorizarse en los estilos musicales y culturales propios del continente del cual provenían sus padres. Cuenta con estudios de etnología latinoamericana, especializándose en pueblos aborígenes chilenos. En Francia, además, ha participado en diversas obras musicales, incluyendo Sol negro, donde explora la música afroperuana e In Tempo Rubato, donde trabaja como parte de la compañía El Aleph.
En febrero de 2003 se hace conocida en Chile al tomar el rol de su padre como voz solista de Los Jaivas, entrando junto con sus hermanos Eloy y Ankatu a "reemplazarlo" en la conocida gira llamada Gato Presente, en la que recorrieron una buena parte del país agradeciendo las enormes muestras de cariño recibidas a raíz de la muerte de Gato. Esta gira incluyó un multitudinario concierto en el Estadio Nacional de Santiago y conciertos en el extranjero. En agosto del mismo año, después de un último concierto en Sydney, Australia, Aurora anuncia que "deja de cantar en Los Jaivas", tomándose un receso "debido a un estado depresivo". En ese momento declara que al asumir la voz de Los Jaivas sentía que "en ese momento me la podía. Estaba anestesiada por el dolor y ahora como que estoy sintiendo más cosas."
La voz de Los Jaivas es tomada por M. Mutis y C. Cabezas, dividiendo roles en el escenario.
En 2004 debe volver a Chile, asistiendo a los funerales de su hermano Eloy, que fallece trágicamente ese año. Como para demostrar que nunca hubo una desvinculación total con la banda, Aurora se une a Los Jaivas en la gira europea de las Alturas de Machu Picchu, realizada en ese año. El 10 de junio de 2005 el sitio web de Los Jaivas comunica con alegría el nacimiento del segundo hijo de Aurora, Cristóbal. Aurora regresó a Chile en enero de 2007, cuando la obra en la que ella participa, In tempo rubato se presentó en el festival Santiago a Mil de teatro.

Ankatu Alquinta


Nace el 29 de junio de 1970, es un músico chileno, integrante de los grupos musicales Huaika y Los Jaivas, hijo de Gato Alquinta, y hermano de Eloy, Moisés y Aurora Alquinta.
Su nombre tiene un origen quechua y aymara. Él mismo declara: "yo me crié mucho tiempo sin el Gato, porque mis padres se separaron cuando tenía 3 años". Ankatu comenzó a dedicarse profesionalmente a la guitarra eléctrica en 1991, luego de haber estudiado en Projazz y el CIM de París.
En 1995 formó con su hermano Eloy y junto a otras dos parejas de hermanos Jorge y Leo Yáñez, hijos del actor y cantautor Jorge Yáñez, además de Francisco y Juan Pablo Bosco, el grupo Huaika, dedicado al rescate de influencias musicales de fusión latinoamericana. Con este grupo ha editado tres álbumes: Magia olvidada (1996), Vida llena (2000) y El rito (2005), este último editado después de la muerte de su padre y su hermano Eloy.
En 2003, después del fallecimiento de Gato, Eloy, Ankatu y Aurora se integran a Los Jaivas. Ankatu asume la difícil tarea de la guitarra eléctrica y acústica de la banda, adaptando los complejos solos de su padre a su propio estilo, afianzándolo de buena manera en las presentaciones en vivo, con una gran presencia escénica.
Eloy falleció en 2004 y Aurora dejó a Los Jaivas en ese mismo año, por lo que Ankatu es el único de los hijos de Gato Alquinta que se mantiene en la banda en su formación actual.
Durante los últimos años Ankatu se ha mantenido como integrante de Huaika y de Los Jaivas, además de algunos proyectos paralelos como A Ranka City y Alquintet, quinteto de jazz. Ha colaborado con guitarra para discos de músicos como Pedro Villagra y se ha desempeñado como profesor de guitarra eléctrica, ensamble, armonía e improvisación en Fancy Music. Hace muy poco tiempo Ankatu anduvo en una gira en las pequeñas comunas de la región de la Araucanía, entre ellas Lumaco, Lautaro, Traiguén y Galvarino como integrante de Los Jaivas, conciertos promovidos gratuitamente por el Ministerio de Cultura.

Eloy Alquinta

Nació el 22 de junio de 1971, fue un músico chileno, integrante de los grupos musicales Huaika y Los Jaivas, hijo del Gato Alquinta, y hermano de Moisés, Ankatu y Aurora Alquinta.
Su talento musical fue desarrollado al alero de las influencias de su padre y amigos. Aprendió a tocar el saxofón alto, soprano y tenor, la trutruca y el cultrún. Junto a su hermano Ankatu y a otras dos parejas de hermanos Francisco y Juan Pablo Bosco, Leo y Jorge Yáñez, formaron Huaika en 1995. En esta agrupación desarrolló el cultivo de la música latinoamericana en términos de combinaciones de instrumentos y desarrollo de un estilo de "fusión de instrumentos étnicos, folclóricos y modernos, sonidos y voces ancestrales se unen, evolucionan y viajan con los mundos y las vivencias contemporáneas del rincón sur de América Latina.". Dueño de un notable sentido del humor y amistoso, fue un gran improvisador en su instrumento, aparte de eso tuvo otro grupo llamado La Saga con Francisco Bascuñán, Miguel Ángel Jiménez Juan Antonio Sepúlveda Canales.
Con Huaika editó dos álbumes, Magia olvidada y Vida llena.Con La Saga Calienta Orega.
En 2003 se convirtió en la cara visible de la familia Alquinta, golpeada por la muerte de su padre en Coquimbo, durante enero de ese año. Mucho se especuló que, tal como J. Parra había llegado a reemplazar a su padre G. Parra en Los Jaivas, Eloy sería el reemplazante ideal de su padre. Sin embargo, éste declaró en constantes ocasiones que "no cantaba". Las especulaciones se terminaron y en febrero la nueva formación de Los Jaivas se presentó, con Eloy en saxo e instrumentos de viento, su hermano Ankatu en guitarra eléctrica y su hermana menor Aurora en la voz.
Eloy y Ankatu alternarían paralelamente sus labores en Huaika y Los Jaivas durante ese período de tiempo.
El 15 de marzo de 2004, a los 33 años, y luego de sufrir un infarto al miocardio. Eloy fallece inesperadamente un año después que su padre. Las manifestaciones de dolor en todo el mundo musical chileno son amplias, e incluso no se descarta una querella por parte de Los Jaivas por negligencia médica, ante la escasa atención prestada por los servicios de urgencia consultados. La posibilidad se diluye, sin embargo. Cuando Huaika edita El rito en 2005, dedica el álbum a su compañero de grupo fallecido, y Los Jaivas reemplazan a Eloy con su compañero de banda F. Bosco, actual integrante de ambas agrupaciones.
Eloy dejó una viuda y dos hijos, además de un trabajo de rescate de la música latinoamericana a través de sus proyectos.

Francisco Bosco

Es un músico chileno, ejecutante del saxofón y otros instrumentos de viento e integrante de varios grupos chilenos. Ha interpretado con Javiera y Los Imposibles con quienes grabó Corte en trámite en 1995, Huaika y Los Jaivas.
Huaika es el principal proyecto musical de Bosco. En esta agrupación han editado tres álbumes ya citados.
Fue la partida de Eloy la que precipitó la entrada de F. Bosco a Los Jaivas. El grupo debió recurrir "de emergencia" a Bosco para reemplazar el rol que Eloy venía cumpliendo con la banda luego de la muerte de su padre. Así se pudo completar una serie de conciertos programados para ese año 2004. El primer concierto en que F. Bosco tocó instrumentos de viento para Los Jaivas se realizó en el Archipiélago Juan Fernández, a pocas semanas de la muerte de Eloy, que había significado un duro golpe para el grupo chileno.
Bosco ha ejecutado saxo, flautas, tarkas, trutruca y ocarina en Los Jaivas, además de proveer coros en algunas canciones ejecutadas en vivo.







Discografía

La vorágine 1969 - 1970

Es un conjunto de 5 CDs editados en el año 2004, aunque sus grabaciones son de 1969  y 1970, etapa previa a la grabación de su primer álbum de estudio.
Con grabaciones rescatadas de diferentes fuentes, guardadas celosamente por C. Parra, y remasterizados con la tecnología del siglo XXI, La Vorágine no tuvo pretensiones comerciales sino que intentó ilustrar una época que representó la búsqueda de un estilo definido para Los Jaivas, y que los llevó desde el blues hasta la identificación con su raíz latinoamericana, pasando por una etapa de improvisación descarnada.
Cada disco contiene notas relacionadas con las pistas de cada CD, fotografías de la época, poemas manuscritos de E. Parra y el arte gráfico de René Olivares.

Pan negro, el 1º disco, alude a uno de los nombres con los que el grupo pretende denominarse luego de dejar la denominación anglicista de The High & Bass. Con esta denominación pasan rápidamente a la libre experimentación en el género del blues, que exploran en esta primera producción, junto con David Fass en la armónica, un integrante del grupo durante los últimos días de 1969 y los primeros de 1970. Su aporte es clave en la sonoridad de Mañana cuando llegues, uno de los temas más cercanos al blues jamás grabado por Los Jaivas; y en la Canción del gancho, composición suya que el grupo interpretó hasta sus días de estadía en Argentina.
Las grabaciones de este disco ilustran esta etapa de acercamiento libre a la música de vanguardia, que se ve reflejado en el anecdótico track Tocamos música de vanguardia, ¿y qué?, en donde Gato Alquinta, en medio de una brutal improvisación desarrollada por el grupo en el marco del 1º Festival de Música de Vanguardia en la Quinta Vergara, se dedica a insultar a su audiencia que, frenética, comienza a unirse al espectáculo con todo el ruido que le es posible. El dramático final del track y del disco llega con el corte de luz que las autoridades deben aplicar para terminar con el "ruido molesto".
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La reforma corresponde a un concierto realizado el 11 de mayo de 1970 en la Sala de La Reforma, de ahí el título, hoy el lugar se llama Sala Isidora Zegers, de la Facultad de Ciencias y Artes Musicales de la Universidad de Chile. Corresponde a la primera actuación del grupo con su nombre definitivo, nacido a partir de la creatividad de su amigo el pintor Diego Santa Cruz, quien transformó su antiguo nombre The High & Bass.
La música que contiene este CD, en el que no participa M. Mutis, presenta una improvisación libre en extremo, dejando las convenciones tradicionales de la música para pasar a la feroz interacción de instrumentos sin un hilo conductor ni una coordinación particular. Según lo señalan las notas, "optamos por una libre atonalidad que todo permite, tratando de evitar cualquier referencia a giros melódicos reconocibles. La armonía era la disonancia y la rítmica alcanzaba estados de primitivismo que nos permitían descubrir nuestra propia esencia". Así, en los créditos aparecen instrumentos como el "piano preparado" tocado con los puños, el "plumavit" y el "tocadiscos", utilizados para reforzar la atonalidad.
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El tótem se titula así por una fotografía del folleto en la que los 5 integrantes de Los Jaivas emulan un tótem, situados uno sobre otro. Corresponde a un concierto grabado en junio de 1970 por alumnos de la Escuela de Cine de la Universidad de Valparaíso, durante un concierto realizado en el Cine Arte de Viña del Mar, en el marco de un ciclo de conciertos dominicales.
En las notas del disco se señala "posiblemente éste sea el más experimental de todos los conciertos realizados en ese momento. Aparte de todos los recursos ya conocidos en otras grabaciones [...], agregamos algunos sonidos pregrabados que lanzábamos desde una grabadora en el escenario y una radio, a la cual cambiábamos aleatoriamente el dial, sintonizando la estación que nos interesara en el momento."
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Marcha inmensidad es un concierto realizado en el Parque del Instituto Cultural de Las Condes en mayo de 1970. Después de actuar en muchos espacios emergentes para la difusión de la cultura, la banda tiene la idea de hacer conciertos al aire libre, y éste que se encuentra registrado en esta grabación es uno de los ejemplos. Un "poeta anónimo" y sus versos de desgarro son la columna vertebral de esta serie musical. Cada cierto tiempo, la voz del poeta larga sus líneas, que hablan del abandono y el amor perdido: "esta hueá no puede ser", "eres tú en todo momento" o el grito definitivo de "¡mucha inmensidad!", como finalmente llevó por título el 4º volumen de la colección.
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¿Qué hacer? contiene la banda sonora perdida de Los Jaivas. Es el soundtrack de una película de Raúl Ruiz, para quien después harían la banda sonora de Palomita Blanca, que jamás se hizo.
La película se iba a basar en los acontecimientos políticos de Chile en principios de 1970, e iba a ser producida por el mismo Raúl Ruiz y Saul Landau.
Este último, reconocido cineasta norteamericano, eligió como productor musical del proyecto al legendario Country Joe McDonald, integrante del grupo Country Joe & The Fish, con quienes había participado en el festival de Woodstock. Por su parte, Raúl Ruiz propuso a Los Jaivas como los creadores de los temas.
Gracias a este trabajo el grupo ingresa por primera vez a un estudio de grabación y conocen al ingeniero del estudio Frank Benko, quien más adelante trabajaría con ellos en sus propios proyectos. Éste asimila a la perfección la creatividad de la banda, aportando su talento en la elección de los efectos y la ubicación adecuada de cada instrumento respecto al plano sonoro, logrando así captar de la mejor manera y calidad posible las improvisaciones creadas in situ.
El disco se grabó en octubre de 1970 en el estudio Splendid de la RCA de Santiago.
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Álbums de estudio

El volantín es el nombre popular del primer álbum publicado por  Los Jaivas en 1971. Contiene los primeros intentos de composición formal de la banda, aunque la mayoría de los temas son extractos de improvisaciones instrumentales sin letra ni melodía definidos. Permaneció inédito en CD hasta su publicación, de manera remasterizada, en noviembre de 2001.
El primer disco oficial de Los Jaivas viene después de una serie de experimentos que se habían sucedido a lo largo de 1969 y 1970. El grupo se encontraba en plena etapa de autodescubrimiento y, a través de la improvisación musical, buscaba nuevas armonías que surgieran de manera libre y espontánea, sin atisbos de composición formal. Después de la realización de los conciertos registrados en La vorágine, el grupo entra a grabar este disco a los estudios Splendid de la RCA en Santiago. El disco es autofinanciado y autoproducido, y en extensas sesiones se registran cerca de 20 horas de música, surgida mediante libre improvisación en la instrumentación, acompañada de letras balbuceadas, a menudo con ciertos rasgos melódicos, pero también con completa libertad. El proceso de grabación se compuso de una primera etapa en que los principales instrumentos (batería, piano y bajo) eran grabados de manera simultánea, añadiéndose la voz, la guitarra y los demás instrumentos con posterioridad, registrando las improvisaciones de manera directa en la cinta master.
La edición de estas 20 horas origina el álbum de poco más de 38 minutos que Los Jaivas titulan de manera homónima. Sin embargo, su característica portada hace que los conocedores del grupo lo llamen El volantín para diferenciarlo de los también homónimos trabajos publicados en 1973 y 1975. Aunque en un principio se imprimieron 1000 carátulas, el financiamiento (conseguido a través de la venta del órgano eléctrico de E. Parra), solo alcanzó para la edición de 500 ejemplares del disco, que fueron atesorados por coleccionistas, hasta su reedición en CD el año 2001.
Solo Foto de 1ª Comunión en que Gato Alquinta desarrolla algunas líricas basadas en la inocencia quebrantada de la infancia, y Que o la tumba serás cantada por una variación del Himno Nacional de Chile, tienen algún grado de composición formal y melodía. Temas como Cacho en el que se escuchan sólo balbuceos acompañados de sonoridades monotonales de guitarras unidas a instrumentos tradicionales mapuches y Tamborcito de Milagro son eminentemente improvisacionales. El disco no presenta la elaboración y el trabajo concienzudo de preparación de bases sonoras que caracterizaría a Los Jaivas en sus discos futuros, sino que constituye una base para el trabajo posterior de la banda, afianzándolos como músicos en constante búsqueda y aprendizaje, en improvisaciones refrescantes y lúdicas, y en estos días constituye más un documento histórico que un disco con mayores pretensiones en términos creativos y comerciales. Escúchalo aquí.

La ventana es el nombre popular del segundo álbum de Los Jaivas en 1973. Esta denominación, al igual que la que recibieron sus otros dos trabajos homónimos procede de la fotografía de su portada. Agrupa las primeras composiciones formales del grupo, y contiene sus dos primeros singles de éxito, que se han convertido en estándares de la música popular en Chile: Todos juntos y Mira niñita.
En abril de 1972, Los Jaivas decidieron lanzar al mercado su primer single comercial, en el que pensaban promocionar su primera composición, Ayer caché. El tema, elaborado grupalmente, contenía elementos de balada latinoamericana y bolero, con letras que evocan la naturaleza y las temáticas amorosas típicas de la década de 1970. En su lado B habían decidido incorporar un tema escrito algo más rápidamente, con versos que mostraban idealistas anhelos de paz, y a un ritmo más vertiginoso. La canción Todos juntos fue la que la radio promocionó, y llegó a ser un completo éxito, uno de los singles mejor vendidos en toda la historia discográfica de Chile. Hasta hoy, Todos juntos es una de las canciones más conocidas y simbólicas del país.
A este éxito lo siguió de cerca la edición de un segundo sencillo, Mira niñita, composición mezcla de balada, rock, folclore latinoamericano y rock progresivo, ideada por Gato Alquinta, aunque acreditada a todo el grupo en su elaboración. Resultó ser otro éxito de insospechada magnitud, aunque inferior al de Todos juntos. El lado B contiene una improvisación al estilo de las encontradas en La vorágine y El volantín: Cuero y piel.
Para capitalizar esta buena fortuna, el grupo lanzó su segundo LP con un sello y un tiraje más importantes que los de su primera entrega. Así se publicó otro álbum homónimo cuya portada, diseñada por Marco Antonio Hughens, le entregó su característica denominación popular: La ventana. El disco fue un éxito de ventas y lanzó a Los Jaivas a la cima de la popularidad chilena en plena época de la unidad popular.
Posterior al lanzamiento del disco, el grupo publicó un tercer single: Indio hermano, otra composición americanista de Gato Alquinta, apoyada en el lado B con el instrumental orquestado Corre que te pillo, que, mezclando instrumentos clásicos con música de rock y ritmo de malambo, constituyó uno de los primeros acercamientos de Los Jaivas a la música sinfónica.
Uno de los lados del LP original contiene sus dos singles de éxito, además de una tercera composición formal: La quebrá del ají, donde la banda crea, a través de su letra soñadora, un lugar mítico en donde todo es fantasía y paraíso, un breve semiinstrumental introductorio que caracteriza mucho la época hippie en la que salió este disco a la venta: la Marcha al interior del espíritu tiene un coro de niños repitiendo el verso: "seamos amigos, seamos hermanos" en sus 2 minutos de duración.
El otro lado del disco contiene improvisaciones instrumentales, entre ellas el famoso y extenso tema Los caminos que se abren, grabado en conjunto con una orquesta de cámara.
Reediciones posteriores han ido incorporando temas de los singles mencionados anteriormente, lo que ha llevado a tracklists muy diferentes en cada edición, dependiendo de cada país. En algunos países, el álbum ha sido incluso editado con el título de Todos juntos, para destacar la canción más famosa que aparece en él.
El grupo llevó una intensa actividad de giras nacionales para la promoción de los singles y este disco. En particular, el 16 de agosto de 1973 Los Jaivas realizaron un concierto sinfónico en Viña del Mar, en donde ejecutaron, entre otras canciones, Los caminos que se abren y Corre que te pillo. Los planes de seguir con los conciertos sinfónicos se vieron coartados por el golpe militar de 1973.
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Los sueños de América es un álbum de Los Jaivas en colaboración con el músico brasileño Manduka en el año 1974. Grabado en Argentina, es una muestra de la interacción que consiguieron Los Jaivas con los músicos de América Latina. Se presenta como un disco con alto contenido de fusión musical entre las raíces folclóricas y la improvisación musical basada en el jazz y el rock. Los temas del lado A son composiciones formales, mientras que en el lado B se da espacio a la libre improvisación, especialmente en los dos últimos tracks del disco, que presenta la particularidad de tener líricas en español y en portugués.
Este álbum, aunque grabado en 1974, fue editado en 1979, durante la estadía de Los Jaivas en Europa, a través del sello Movieplay de España. Existe otra edición que no fue masiva que saco el sello Alerce, con Ricardo García, publicitado solo a través de la revista la Bicicleta, en Santiago de Chile, se editaron muy pocos vinilos y en mayor cantidad cassetes. Esta edición fue remasterizada en CD y cassete en 1995.

Los Jaivas, más conocido como El indio por la característica fotografía de la portada y para diferenciarlo de los trabajos publicados en 1971 y 1973, es un álbum del año 1975. Es la segunda producción que graban durante su estadía en Argentina, y continúa con la senda de aproximarse, a partir de la música rock que cultivan, a las sonoridades del folclore latinoamericano, llegando a límites sinfónicos y progresivos, especialmente en temas como Tarka y ocarina, en donde aún se sienten vestigios de la improvisación que cultivaban con anterioridad.
En abril de 2008, la edición chilena de la revista Rolling Stone situó a este álbum en el 8º lugar dentro de los 50 mejores discos chilenos de todos los tiempos.
El Indio proviene del acercamiento de Los Jaivas al folclore latinoamericano y su contacto con la música del continente más allá de su experiencia chilena. Es uno de sus discos más exitosos, con grandes ventas en toda América Latina, y el disco que cuenta con más ediciones a lo largo de todo el mundo. Es, además, el primer disco del grupo en el que no interviene su bajista original M. Mutis, quien debió regresar a Chile por motivos personales, y fue reemplazado por J. Anderson.
Los temas Pregón para iluminarse y Un día de tus días tienen una inspiración eminentemente folclórica, aunque desarrollan ideas rockeras, especialmente en los quiebres instrumentales. Un mar de gente tiene ideas de himno de unión latinoamericana, mientras que la obra más trascendental del disco,  La conquistada, es una letra que E. Parra compone a partir de la destrucción en la que queda la ciudad de Santiago de Chile después del golpe militar de 1973. Su sentido poema, musicalizado por toda la banda, permite que el grupo desarrolle interesantes improvisaciones instrumentales, que llegan a su punto cúlmine en el tema final, Tarka y ocarina, que se presenta dividido en tres partes para la mejor comprensión del instrumental por parte del público.
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Canción del Sur es un álbum de 1977. Corresponde a la tercera producción grabada en Argentina y marca una continuación del sonido rock progresivo del disco El indio y una aproximación a la sonoridad característica de los arreglos para instrumentos electrónicos y folclóricos de discos posteriores, como Alturas de Macchu Picchu y Obras de Violeta Parra. De hecho, constituye la primera aparición formal del minimoog en un disco de Los Jaivas, hecho que resultaría capital en el sonido de la banda.
En abril de 2008, la edición chilena de la revista Rolling Stone situó a este álbum como el 16º mejor disco chileno de todos los tiempos.
Este álbum nace de la experiencia de Los Jaivas al vivir en Buenos Aires entre 1973 y 1977, desde donde proyectaron giras por diferentes países de Latinoamérica, además del interior de Argentina, lo que les permitió descubrir esta cultura, y sus paisajes, generando imágenes y sentimientos que marcaron la creatividad del grupo. En particular, sus visitas a la Patagonia son las que inspiran el tema del título del disco.
Hay tres temas principales en el disco: el tema que le da título evoca con una letra poética y nostálgica los paisajes del sur de Latinoamérica y sirve de escenario para la irrupción del minimoog (ejecutado en un extenso solo por E. Parra) como instrumento clave en el sonido de Los Jaivas. Dum-dum tambora es una extensa improvisación rock basada en una temática popular uruguaya, y el extenso instrumental Danzas combina diversos elementos de folclore latinoamericano con guitarras y sintetizadores provenientes del rock tradicional. Los otros temas más breves permiten a los músicos explorar otros estilos: La vida mágica, ¡Ay sí! es un acercamiento a la cueca chilena, Canción para los pájaros tiene ritmos populares del Amazonas y En la cumbre de un cerro y Frescura antigua permiten que el grupo se conecte con su lado más americanista.
La edición en CD contiene además dos singles: uno, editado en Latinoamérica con la venia del grupo, traía como lado A el optimista tema En tus horas y como lado B una versión primitiva del Mambo de Machaguay, que después sería regrabado en las sesiones de Aconcagua, el otro, gestado por un productor externo: Eddy Owens, es señalado como una de las grabaciones más extrañas de Los Jaivas, al no tener nada que ver con su estilo de creación: se trata de dos canciones que combinan el disco con sonidos andinos, en una mezcla comercial y desechable. Los músicos graban estos dos temas, pero jamás los interpretan en vivo, y actualmente ríen al recordar su contenido.
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Alturas de Machu Picchu es un disco de 1981 y probablemente el más importante y popular de toda la discografía. En él el grupo musicaliza el popular poema de Pablo Neruda del mismo título, aparecido en su libro Canto General de 1950. En este poema, el poeta canta, subyugado por la grandeza de la creación humana que él atestigua en las ruinas de Machu Picchu en Perú, sobre el glorioso pasado indígena de América Latina, las miserias humanas, la muerte y el dolor que la majestuosidad a menudo causa en quienes la forjan. El poema es uno de los más trascendentes de la poesía de Neruda, y su musicalización por parte de Los Jaivas ha sido considerada como magistral y fiel al contenido de la obra original.
En abril de 2008, la edición chilena de la revista Rolling Stone situó a este álbum en el 2º lugar dentro de los 50 mejores discos chilenos.
Durante su estancia en Francia, el grupo recibe la visita del productor peruano Daniel Camino, quien les presenta su idea de un soñador proyecto: componer una gran cantata latinoamericana inspirada en los versos de Alturas de Machu Picchu de Pablo Neruda, con la participación de grandes voces como Mercedes Sosa y Chabuca Granda, e interpretada y registrada para la televisión en las propias ruinas, con la intervención de Mario Vargas Llosa en la presentación. En la época, el grupo había terminado de preparar las Obras de Violeta Parra y se disponía a iniciar una nueva gira europea para presentarlas.
En un principio, Los Jaivas no toman demasiado en serio la idea. Es realmente la insistencia de Daniel Camino la que inspira al grupo a comenzar a trabajar en el poema, confeccionando ejemplares para cada integrante del grupo, en cada uno de los cuales se van agregando anotaciones de trabajo, que indican la diversidad de las interpretaciones que cada uno da al poema. El impulso definitivo viene del ex integrante A. Ledo, quien, antes de marcharse del grupo para llevar a cabo proyectos en solitario, entrega a Los Jaivas un tema instrumental que E. Parra, por su sonoridad etérea titula Del aire al aire, como el primer verso del primer canto del libro.
Posteriormente, se definen los trozos del poema que serán cantados y se arman los ritmos y melodías que acompañarán el canto. El complejo trabajo demora 9 meses, al cabo de los cuales se entrega uno de los discos más importantes en la historia de la música chilena.
El gran mérito de Alturas de Machu Pichu según los críticos es el lograr reproducir el temple de ánimo del poeta y su mensaje insinuado a través de los arreglos musicales y de estilo que se proponen en el álbum. Es así como Águila sideral evoca el vuelo de un águila por las altas cumbres de Los Andes a través de los redobles de la batería y la guitarra eléctrica distorsionada por el minimoog; Amor americano es un trote nortino que aprovecha el impecable ritmo del poema, y Sube a nacer conmigo hermano presenta, en ritmo de joropo venezolano, un canto lleno de solidaridad y fuerza. La obra de mayor aliento del disco es sin duda La poderosa muerte, que extrae líricas de varios cantos del poema, y se compone de ritmos y estilos variados, incorporando extractos de marchas, cuecas y rock progresivo, entre otros, unidos por solos extensos de guitarra eléctrica, piano y minimoog. Antigua América es un instrumental netamente progresivo, que permite mostrar a cada uno de Los Jaivas ejecutando su instrumento con precisión y maestría, y Final, una coda de Sube a nacer conmigo hermano tiene tintes de música clásica. En todo el disco se nota el cuidado por las armonías vocales y la presencia de instrumentos de viento, además de la pureza de las percusiones y los sonidos ambientales.
El poema no es reproducido en su totalidad en el disco, por razones de espacio y de estilo. La otra alternativa considerada (componer un instrumental como acompañamiento a la lectura del poema) también es desechada, por lo que se opta por una alternativa intermedia: elegir versos y cantos significativos. De esta forma, cada tema termina escogiendo versos de diferentes "cantos" del poema original.
La edición original chilena, además de las de Perú, Argentina y Alemania tenían como portada el óleo Inti Huantana de René Olivares que ahora ha sido incorporada a la reedición de 2004. A partir de la edición chilena de 1982, la portada se cambió por un óleo alternativo de un diablo (característico de las fiestas religiosas del altiplano andino) con una esfera de cristal que originalmente estaba planeada para el disco Aconcagua.
El éxito del álbum ha redundado en sucesivas ediciones en una gran cantidad de países, tanto de Latinoamérica como de Europa, convirtiéndose éste en el disco más popular y vendido de Los Jaivas alrededor del mundo.
Tanto o más conocido que el mismo disco es el especial de televisión que el grupo grabó en las ruinas de Machu Picchu, Perú, con producción de Canal 13 de televisión y Radio Televisión Peruana entre el 9 y el 12 de septiembre de 1981, y estrenado el 8 de octubre del mismo año. Dirigido por Reynaldo Sepúlveda y con la presentación de Mario Vargas Llosa, constituye la culminación del sueño de Daniel Camino (con la excepción de las voces de Mercedes Sosa y Chabuca Granda, hecho que nunca se concretó). Con las ruinas y el paisaje peruano de fondo, el grupo dobla las canciones en un documental histórico, comparado muy a menudo por los críticos con el concierto Live at Pompeii de Pink Floyd por la majestuosidad del paisaje y la alta calidad de las imágenes, fotografía, edición y post-producción. El especial sirvió para presentar y dar a conocer el álbum a toda Latinoamérica, y ha sido restaurado en formato DVD, que incluye una nueva mezcla estéreo de todas las canciones para recuperar la fidelidad no lograda en las mezclas originales, junto con una mezcla en formato 5.1. También fue reeditado en 2004 para conmemorar el centenario del natalicio del poeta Pablo Neruda, junto con una remasterización del CD, en este caso realizado sobre las mezclas originales.
A mediados de agosto de 1981, el grupo se embarca en una gira en la que no presenta el disco, salvo por el tema Sube a nacer conmigo hermano, por falta de tiempo para los ensayos. El tour comienza en Argentina (estadio Obras), abarca varias ciudades de Chile y concluye en Tacna, Perú, desde donde la banda se dirige a grabar el especial de televisión. Retornando de esta grabación, el disco es presentado en su totalidad en legendarios conciertos en el Teatro Caupolicán de Santiago en octubre de 1981, continuando la promoción durante los dos años siguientes, incluyendo su participación en el Festival de Viña del Mar. La suite conformada por La poderosa muerte, Amor americano y Sube a nacer conmigo hermano se hace habitual en los conciertos del grupo (la incluyen en sus apariciones en el Festival de 2002 y 2011, agregando Final en esta última) y el disco completo se vuelve a presentar en 1999 (ocasión de la cual se extrae el VHS Machu Picchu en Vivo) en la gira de 2004, como parte de las celebraciones por el centenario de Pablo Neruda.
El 7 de julio de 2011 el grupo presentó en vivo de forma íntegra la obra desde las ruinas Machu Picchu durante las celebraciones por los 100 años del descubrimiento de la ciudadela.
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Aconcagua es un disco de 1982 que reúne un grupo de grabaciones que la banda realizó a principios de la década de 1980, entre las cuales se cuentan temas compuestos en otras épocas, regrabaciones de temas antiguos y un par de temas nuevos para la ocasión.
Los mismos Jaivas han señalado que Aconcagua es un álbum destinado al público extranjero. Su contenido se orienta a dar a conocer a los neófitos el sonido característico de la banda, propósito que se cumple a plenitud. El álbum fue grabado casi inmediatamente después del éxito indiscutido de Alturas de Machu Picchu por la formación original de Los Jaivas.
El tema que abre el disco y le da título es el último que se grabó de todos los de la colección, y surgió como inspiración del grupo al divisar el monte Aconcagua desde un avión al sobrevolar la frontera entre Chile y Argentina. Los aires andinos de la canción acompañan de manera perfecta su contenido. Otros temas incluidos habían sido compuestos mucho antes: Debajo de las higueras, con su atmósfera de trompetas mexicanas, databa de la estadía de la banda en Zárate, Argentina, mientras que Desde un barrial y Takirari del puerto ya eran conocidos en las giras del grupo por Europa en los años previos, aunque no habían sido grabados en estudio. Los temas Mambo de Machaguay (original de un single de 1978) y Corre que te pillo (originalmente grabada con orquesta como lado B en 1973) son regrabados para esta ocasión. Las versiones encontradas en este disco son las que el público recuerda como habituales.
A esta colección se agregó el breve instrumental Huairuro y, en las ediciones de Argentina y Francia, una regrabación del ya clásico tema Todos juntos, que no figuró en la edición chilena.
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Obras de Violeta Parra es un álbum de 1984 editado originalmente como doble LP que recoge 10 arreglos del grupo para canciones originalmente escritas y compuestas por V. Parra. Por sus construcciones musicales, el disco es uno de los más destacados entre los que ha grabado la banda en su historia.
Desde sus comienzos, Los Jaivas tenían la idea de tributar a V. Parra en alguna de sus producciones discográficas. La idea no se concreta sin embargo hasta 1980, año en el cual, durante su residencia en Europa, son invitados por la presentadora francesa Eve Grilliquez para preparar un conjunto de creaciones de la cantautora chilena, con el objetivo de rendirle un homenaje en el auditorio de la Radio France. El grupo a estas alturas ya había preparado versiones de temas como El guillatún y Run run se fue pa'l Norte, por lo que la búsqueda los entusiasmó, y presentaron el espectáculo el 14 de noviembre de 1980, con la participación de Isabel Parra y Patricio Castillo. En las giras posteriores, el grupo interpretaría temas pertenecientes a este trabajo, como Arauco tiene una pena, Run run se fue pa'l Norte, El guillatún y En los jardines humanos, sin embargo éste no saldría editado como disco hasta 1984.
Muchos fanáticos consideran que éste es el disco en donde mejor se preserva el llamado "sonido Jaiva": una perfecta fusión entre todos los estilos que el grupo mezclaba en sus creaciones, entre el rock progresivo y el folclore latinoamericano que siempre habían apreciado. Siguiendo la aproximación que la misma Violeta utilizaba para adoptar sus estilos musicales, el grupo realizó sus propias interpretaciones de los temas, modificándolos, extendiéndolos a largos trozos de improvisación en donde mezclan guitarras eléctricas con trutrucas, creando pasajes de gran belleza y elaboración.
Es así como los temas El gavilán y Run run se fue pa'l Norte son grabados como instrumentales, a pesar de tener letras en sus originales, acentuando con los arreglos musicales los sentimientos expresados por las líricas; El guillatún, Arauco tiene una pena, Y arriba quemando el Sol y En los jardines humanos son temas de largo aliento, dando lugar a improvisaciones e intrincados arreglos, y Violeta ausente y Un río de sangre pasan a su máxima expresión con un folclore ejecutado de manera fina y precisa.
Éste es el último disco de estudio en el que participan tocando simultáneamente los cinco Jaivas originales en todas las canciones.
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Si tú no estás es un disco de 1989 como tributo a G. Parra, quien había fallecido en un accidente en 1988. En este álbum la banda explora facetas musicales desconocidas hasta ese entonces, como aproximaciones al new wave europeo, al pop con sintetizadores y a la balada romántica, alejándose temporalmente del rock progresivo que había caracterizado sus producciones anteriores.
Se le califica, por lo mismo, como el álbum "más íntimo" de la banda.
Después de multitudinarios recitales en Chile, como final de su Gira 1988, incluyendo un apoteósico y accidentado concierto en el Estadio Santa Laura de Santiago de Chile, Los Jaivas se toman unos días de descanso, mientras G. Parra viaja al Perú con el objeto de concretar una gira a las ruinas de Sacsayhuamán. Sin embargo, el 15 de abril de 1988 estos planes se ven truncados cuando el vehículo del músico vuelca en un sitio conocido como la curva del diablo, a 380 kilómetros de Lima. Sus funerales se efectúan una semana después, en la ciudad de Viña del Mar, con una asistencia superior a las 100.000 personas.
Golpeados aún por la muerte de su hermano, amigo y compañero de banda, el resto del grupo decide terminar un álbum que estaba inconcluso desde 1986. Con la ayuda de P. Canzani y M. Mutis, además de Marcelo Muñoz, sobrino de Gato Alquinta en la batería, se trabaja sobre las maquetas de los temas Aguamarina y El dormilón imposible, y se graban otros seis temas, con lo cual queda terminado el disco.
En este álbum, uno de los más desconocidos y crípticos de la banda, se desarrollan influencias que no habían sido asimiladas en los discos anteriores. Es así como se adaptan característicos sonidos de sintetizadores y teclados para formar las bases de las canciones, además de las baterías electrónicas características de la década de 1980. Los temas tratados en las canciones van desde el amor de pareja (Aguamarina, Niña serrana, Como tus ríos te recorren, Solitarios de un beso), pasando por evocaciones oníricas (Pájaro errante), humorismo (El dormilón imposible) y los sentidos homenajes a la partida de Gabriel: Si tú no estás y Rosas en el jardín.
Aunque todos los temas están acreditados a la banda completa, la presencia de G. Parra en este disco es patente: ya había grabado la batería para dos de los temas del disco, y, además, las melodías de Rosas en el jardín y Como tus ríos te recorren habían sido escritas por él. E. Parra ha reconocido que las letras Como tus ríos te recorren, Rosas en el jardín y Solitarios de un beso son obra suya, y, por otra parte, la letra de Pájaro errante fue compuesta por Gato Alquinta.
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Hijos de la Tierra es un disco de 1995, el primero con J. Parra ocupando su posición en la batería. Constituye el regreso del grupo a los primeros lugares de los rankings de popularidad, después de 6 años de silencio, recuperando en algo el sonido de fusión entre rock progresivo y folclore latinoamericano que había caracterizado a sus producciones anteriores, aunque sin abandonar los teclados y sintetizadores.
Ya en giras inmediatamente posteriores al fallecimiento de G. Parra, su hija Juanita se había integrado a la formación de la banda ejecutando el complejo solo del tema Corre que te pillo. Es Gato Alquinta quien decide que ella es la mejor candidata para reemplazar a Gabriel, después de mucho tiempo de preparación y aprendizaje en el estudio y de vida en comunidad. Ella y F. Flores constituyen los dos refuerzos que tiene la formación de Los Jaivas para la grabación del disco, que se realiza en Francia a través del tradicional trabajo de improvisación musical, aprovechando líricas escritas con anterioridad.
El álbum constituye en muchos aspectos, un retorno de Los Jaivas a sus raíces. Aunque aún persisten ciertos juegos sonoros característicos de la música de la década de los 80 que fueron ampliamente utilizados en Si tú no estás, la mayoría de los temas exploran sonidos latinoamericanos, fundiéndolos con los instrumentos occidentales que ejecutan los integrantes de la banda. Así, En el tren a Paysandú y Nubecita blanca tienen notorias partes de charango, mientras que Bosques virginales presenta trutrucas. Los sintetizadores, sin embargo, siguen sosteniendo musicalmente al grupo: la coordinación instrumental entre los hermanos Eduardo y Claudio Parra son la base rítmica de los temas Hijos de la Tierra y Tan lejos del Sol, además de dar lugar a extensos pasajes de improvisación en Virgen del amor, Litoraleña y Bosques virginales.
Las letras de este disco provienen, en su mayoría, de la pluma de E. Parra, quien cuenta que decidió refugiar sus líricas en la naturaleza y la tierra, como una forma de enfrentar el dolor causado por la muerte de su hermano Gabriel.
Casi todos los temas del disco (excepto las nuevas composiciones Hijos de la Tierra, En el tren a Paysandú y Tan lejos del Sol) fueron rescatados de antiguas composiciones que el grupo no había registrado y que debió completar en un intenso trabajo de taller en esta oportunidad.
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Trilogía: El rencuentro es un álbum de 1997, en donde Los Jairas celebran su "reencuentro" con el público chileno y la reincorporación de M. Mutis a la formación de la banda, a través de la regrabación de algunos de sus temas conocidos, y arreglos de temas de otros grupos, realizados junto a una gran cantidad de músicos latinoamericanos. El disco está acreditado a Los Jaivas y Amigos.
El proceso de redescubrimiento, reaprendizaje y reestructuración de Los Jaivas luego del fin de la vida en comunidad en Europa, la muerte de G. Parra, el advenimiento de su hija Juanita a la banda y el retorno a Chile y la interacción con músicos chilenos y latinoamericanos tiene como resultado este disco, que surge formalmente cuando Los Jaivas vuelven a grabar su ya clásico tema Todos juntos, para ser utilizado como himno oficial de la Cumbre Iberoamericana de Presidentes de 1996, efectuada en Chile. Esta regrabación incluyó a artistas como Javiera y Colombina Parra, Illapu, Congreso y Joe Vasconcellos, e impulsó al grupo a continuar por la senda de las colaboraciones con otros músicos para obtener nuevas versiones de viejos temas.
Se presume que el título Trilogía marcaba el terreno para posibles secuelas de este disco, las que no se han concretado hasta la fecha.
El disco contiene una sola canción grabada íntegramente por los miembros del grupo sin invitados: se trata de la cueca peruana Cholito pantalón blanco, de Luis Abanto Morales, que había sido versionada en múltiples ocasiones por Los Jaivas en sus conciertos, pero por primera vez recibe tratamiento formal en estudio de grabación en esta oportunidad. Se incluyen regrabaciones de algunos temas de Los Jaivas  y uno de V. Parra ya versionado anteriormente: Run run se fue pa'l Norte. Además el grupo graba versiones propias de Valparaíso de Osvaldo Rodríguez, Los momentos de Eduardo Gatti y Atacama de su ex integrante P. Canzani.
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Mamalluca es un álbum de 1999. Su título completo es Obras sinfónicas Vol. 1 - Mamalluca: Las estrellas bajan a la Tierra, y constituye un trabajo musical formal del grupo con una orquesta de cámara completa. No es el primero de la historia de Los Jaivas: antes habían grabado Corre que te pillo y Los caminos que se abren con orquesta sinfónica, además de una sinfonía aún inédita, conocida como Letanías por el azar, que interpretaron en vivo durante su estadía en Argentina y Europa. Sin embargo, sí es su proyecto más ambicioso, ya que se trata de una sinfonía completa, basada en un libro de poemas que compuso E. Parra y que incorpora a la Orquesta Sinfónica de Chile y al Coro Sinfónico de la Universidad de Chile en su totalidad, interactuando plenamente con la banda.
Ésta constituye la segunda ocasión en que el grupo debe musicalizar textos poéticos ya escritos, y no necesariamente compuestos como canciones. Antes habían sido los versos de Pablo Neruda en Alturas de Machu Picchu, ahora, lo que se musicaliza son los versos extasiados de E. Parra que escribe maravillado por la belleza del valle de Elqui, acerca de su naturaleza, de la raíz poética de Gabriela Mistral y de las temáticas universales enfrascadas en la mística del valle. El poema da lugar a que Los Jaivas intenten revivir sus anteriores trabajos con orquestas sinfónicas y compongan música y arreglos para estos poemas, teniendo como perspectiva un álbum completamente sinfónico, que deja atrás otros proyectos, pero resulta sumamente atractivo para el público y para la escena musical chilena de fines de los 90.
Son varios los géneros que se exploran a lo largo del disco. El tema que le da título, en su expresión más extensa, constituye en sí mismo una mezcla de rock progresivo con música docta y elementos de folclore latinoamericano, y aprovecha elementos de improvisación que el grupo utilizaba desde sus inicios. Esta misma improvisación es la que gobierna el tema Chasqui, intermedio musical que permite que la orquesta se incorpore a los músicos con sus instrumentos tradicionales de rock y surja una interesante interacción entre todos los sonidos. La orquesta también ejecuta en solitario un tema completo Interludio, a partir de la base instrumental del corto tema que abre el disco Alumno y que es un primer homenaje a la poetisa Gabriela Mistral. Es ella la que guía la poesía de la tonada Gabriela, ejemplo de la interacción de la orquesta con los elementos folclóricos del disco. Cerro de la virgen explora instancias alegóricas de las fiestas religiosas del Norte Grande chileno, a través de sus fuertes instrumentos de viento, con la misma base que se elabora el tema El tambo. Y si en Uva madura y Camino estrellado se aprecian elementos de música pop, Elqui es una bellísima composición docta guiada por el piano de C. Parra, que permite crear un interludio conmovedor a un disco lleno de quiebres, variantes y armonías, considerado por los críticos como el mejor de Los Jaivas después de la muerte de G. Parra.
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Arrebol es un álbum publicado en 2001. Se trata de una producción no conceptual, en la que reúnen material discográfico ya editado, procedente de diversas fuentes, con temas grabados con anterioridad y no disponibles en CD, junto con algunas canciones nuevas, constituyendo así una nueva etapa creativa no sujeta a cánones especiales en su conformación.
Después de la creación de su obra sinfónica Mamalluca Los Jaivas sienten la necesidad de retomar su sonido tradicional y clásico, y por ello vuelven a los estudios de grabación con la idea de crear un álbum en donde se dé lugar a su ya conocido método de improvisación como forma de obtención de nuevas melodías y arreglos. De estas experiencias de taller surgen siete temas nuevos, que forman el corazón de Arrebol. A este núcleo se agregan las tres cuecas inéditas que habían aparecido en la compilación En el bar-restaurant 'Lo que nunca se supo', editada originalmente en 2000, y algunos temas grabados "por encargo", como Todos americanos, que había sido himno de la II Cumbre de las Américas realizada en Chile en 1998; Por los niños del mundo, creado para la difusión de la campaña promotora de los Derechos del niño para UNICEF en 1999 y Vamos por ancho camino, publicada en un tributo discográfico a V. Jara impulsado por el sello Alerce en 1998. Todo esto conforma una experiencia inusitada en el catálogo de Los Jaivas, repleta de emociones y cánones y matices inexplorados hasta la fecha.
El origen de los temas es tan diverso como su discografía original. La Milonga carcelaria, por ejemplo, está extraída de una carta que escribió E. Parra a Gato Alquinta desde su prisión en Argentina, en 1976. El mismo Gato es quien lleva el manuscrito de esta carta al estudio de grabación para empezar a trabajar con su música y transformarla en un ritmo de milonga, hasta ahora inexplorado por la banda. Alegría de mi amor, cuya letra pertenece a Gato, habla de un padre orgulloso de los logros académicos de su hija Aurora Alquinta, la misma que, más tarde, ocuparía su lugar en la voz solista, y data de los primeros años de la residencia del grupo en Europa como comunidad. La búsqueda de nuevas temáticas se entrega en Chile, tema que rescata estilos narrativos de la poesía popular y urbana, como los que ocupa Mauricio Redolés y en El residente nacional, vals con aires franceses que entrega una visión particularmente irónica sobre aquellos que se conforman con una vida sin sobresaltos ni desafíos, y que, además, constituye la primera incursión de E. Parra en la voz. Tres de las cuecas (Me encontré al diablo, Pololeo por computer y Amores de antes) ya habían aparecido en el compilatorio En el bar-restaurant 'Lo que nunca se supo', mientras que Qué suerte tengo es compuesta especialmente para la ocasión.
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Álbumes en directo

Los Jaivas en Argentina es un álbum grabado en vivo durante una serie de conciertos de promoción en el año 1983.
Los tres conciertos realizados en el Estadio Obras Sanitarias de Buenos Aires, con lleno completo, consolidaron el éxito que había conseguido el grupo chileno en su estadía en Argentina, propagando su fama por toda Latinoamérica. Los conciertos, aunque abarcan una gran parte de su carrera musical, se dedican principalmente a la promoción de sus últimos discos (Aconcagua, de 1982 y Alturas de Machu Picchu, de 1981), y demuestran los arreglos impecables y enérgicos que el grupo ocupaba en la época.
A pesar de su carácter de testimonio histórico y de entendimiento del sonido Jaiva en los años 80, el disco es muy difícil de encontrar. Sólo existe su edición original en vinilo de 1983 y no ha sido reeditada en CD, se ha convertido por tanto en una rareza difícil de conseguir.

Los Jaivas en Moscú es un álbum en vivo que ilustra una de sus giras más insólitas: la que los llevó durante 1983 a mostrar sus estilos musicales a la entonces URSS.
Se cuenta que a uno de los conciertos realizados por Los Jaivas en Argentina, asistieron personeros de la fracción cultural del gobierno soviético, quienes buscaban en Latinoamérica músicos para invitar a tocar en la URSS. Impactados por la propuesta musical de la banda, y de vuelta en su tierra, proponen a las autoridades realizar con Los Jaivas una gira de un mes por las repúblicas socialistas.
El 2 de septiembre de 1983 Los Jaivas llegan a Moscú, iniciando así la larga gira que los llevará a realizar, por más de un mes, 30 conciertos a lo largo de toda la URSS, incluyendo Moscú, San Petersburgo y Novosibirsk en Rusia; Alma Ata en Kazajistán; Frunze en Kirguistán; y Vilnius en Lituania.
Este disco en particular, nace de los conciertos efectuados en el Teatro Rossia de Moscú, entre el 9 y el 11 de septiembre de 1983. Como la edición fue exclusiva para la URSS a través del sello estatal Melodiya, el vinilo es casi inaccesible o muy difícil de encontrar en la actualidad, y sus temas sólo los conocen los coleccionistas y los fans del grupo que intercambian su música a través de internet.

Los Jaivas en vivo: Gira 1988 es un álbum en vivo editado  después del fallecimiento de G. Parra.
Grabados por la Radio Tiempo, estos recitales corresponden a los últimos recitales realizados por el malogrado baterista, unos días antes de su muerte. Reflejan la fuerza de la banda a fines de los 80, época en la que seguían promocionando sus obras exitosas (Aconcagua, Alturas de Machu Picchu, Obras de Violeta Parra), además de introducir un par de canciones nuevas, provenientes de lo que se transformaría en su próxima producción discográfica, planeada para ese año. En la formación del grupo en estos conciertos alternan en el bajo F. Flores y M. Mutis.
El disco es editado en 1991, homenajeando a Gabriel incluso a partir de su portada, con un buen éxito de ventas. El público chileno pensó que éste sería el último material discográfico disponible de Los Jaivas, luego de la partida de su baterista, después de que, en 1989 apareciera Si tú no estás, el sentido álbum con el que el grupo llora la muerte de Gabriel, comenzado con él y terminado por los demás integrantes en su ausencia, con la ayuda del sobrino de Gato Alquinta, Marcelo Muñoz, en batería.
El disco no ha sido reeditado en CD, por lo que es algo difícil de encontrar en la actualidad.

Alturas de Machu Picchu en concierto es otro álbum en directo de Los Jaivas, grabado en 1999 donde reinterpretan la célebre obra poética de Pablo Neruda que ya grabaron en su día en el correspondiente disco de estudio.




En concierto: Gira Chile 2000 es otro álbum en directo de Los Jaivas. Los conciertos de esta interminable gira fueron notables. C. Cabezas se integra como estable y no como invitado, ademas se encontraban presentando la obra sinfonica Mamalluca con sendos conciertos acompañados por la Orquesta Sinfonica Juvenil. Este concierto del Teatro Monumental no esta completo pero contiene varios temas mas que el editado por LUN. Destaca obviamente la presentacion de los temas Mamalluca y Cerro la virgen donde son acompañados por una parte de la Orquesta Sinfonica Juvenil en una interpretacion brillante. La version de Indio hermano es otro punto muy alto del concierto y una novedad la version en vivo de Somos americanos, un tema que saldria un año despues en Arrebol.

1 comentario:

  1. Me gustaria que se reeditaran en formato vinilo o cd los jaivas en vivo gira 88.

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