Traducir

Cusco y la trilogía "Apurímac"



He decidido dedicar de forma especial una entrada de mi blog a Cusco, y más concretamente a su maravillosa trilogía de Apurímac: una serie de tres discos donde la célebre banda fusionó su característico New Age con la temática de la América precolombina, incluyendo obviamente los sonidos de la música andina, toda una experiencia para los oídos.
.
.
Cusco: Michael Holm y Kristian Schultze

Sin pretender extenderme demasiado con un grupo que no es ni de lejos andino, voy a resumir a grandes rasgos la historia y característica musical de Cusco.
Cusco fue un grupo musical formado por los alemanes Michael Holm y Kristian Schultze, éste último fallecido recientemente en 2011, a los que les unió su pasión por la ciudad de Cuzco, ubicada en Perú y que hoy día es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Este interés mutuo por las culturas precolombinas en general, y la incáica en particular, empujó a ambos entusiastas a formar la banda Cusco en 1979.
Desde entonces, Cusco ha grabado ya más de 20 discos en los que podemos disfrutar de su particular e inconfundible estilo a la hora de interpretar el New Age y su fusión con diversas músicas del mundo.


La trilogía Apurímac

Apurímac es una colección de tres discos que Cusco grabó en 1985, 1994 y 1997 y nombrados simplemente como Apurímac I, Apurímac II y Apurímac III, en los que Cusco incursiona de lleno en las diversas culturas precolombinas de América que se desarrollaron en este continente desde las extensas praderas de los que hoy llamamos Estados Unidos, pasando por las civilizaciones azteca y maya de la región centroamericana, hasta los pueblos amerindios de América del Sur.
Cusco llamó a su trilogía Apurímac, que es el nombre de un río que discurre por el centro y Sur del Perú, y que casualmente pasa también por la ciudad de Cuzco, así mismo da nombre también a un departamento y distrito judicial en el país andino.
Apurímac es un nombre compuesto por las palabras Apu, que en quechua significa Señor, y Rimac que significa Oráculo, por tanto Apurímac significaría algo así como el Señor Oráculo o Gran Hablador, considerado como el más poderoso de los oráculos Incas y que hablaba a través de los vertiginosos rápidos de este río.
Por último, señalar que a raíz del éxito de la serie Apurímac, algunos grupos pseudoandinos como Perú Nazca y otros tantos, han versionado en bastantes ocasiones algunas de las mejores piezas de la trilogía.
.
Apurímac I

En 1985 Cusco graba su primera entrega de la saga Apurímac en Munich con las colaboraciones de Todd Canedy como percusionista, Hansi Strohr en los bajos y Billy Lang en la guitarra.
Este primer disco presenta una serie de 12 temas, la mayoría de ellos compuestos por los propios integrantes de Cusco: M. Holm y K. Schultze.
Cusco nos sumerge previamente en el universo de su New Age con la canción Apurímac, un espléndido viaje a través de la majestuosidad del río homónimo que ya hemos descrito, con unas melodías extremadamente simples pero efectivas compuestas por M. Holm y Majo Ralyat que se vuelven a repetir con una impresionante guitarra eléctrica en su segunda versión, última pista del álbum.
Flute battle es ya una melodía mucho más animada y menos suntuosa que la anterior, con un ritmo muy vivo y compuesta por M. Holm y K. Schultze, sus primeros compases están copiados de un tema folklórico que tuvimos la ocasión de escuchar antes en el film del también alemán Werner Herzog titulado Aguirre, la cólera de Dios.
Cusco rinde aquí un homenaje musical a Tupac Amaru, último y legendario rey del Imperio Inca que gobernó de 1570 a 1572, cuando fue capturado y brutalmente ejecutado por los españoles, esta obra de K. Schultze resulta un tanto ligera y carente de un aire guerrero que quizá le hubiera venido mejor.
Volviendo al estilo grandioso y místico de la cultura andina, Cusco nos impresiona con su Flying condor, también de K. Schultze, en donde podemos escuchar un instrumento similar a un siku agudo que define hermosas y suntuosas melodías muy relajantes.
Siguiendo con la cultura inca, escuchamos Inca dance de K. Schultze, una composición que evoca a las antiguas danzas rituales de los incas pero con una instrumentación obviamente moderna además de variada, este tema se utilizó para el programa de TV Coast to Coast AM.
Uno de los temas más apasionantes de la serie Apurímac es sin duda este que sigue: Pastorale, una más que sobria composición de M. Holm y K. Schultze que trata sobre el intento de los europeos de conversión al Cristianismo para los pueblos precolombinos que mantenían sus propias creencias, la frase final es especialmente reverencial. Algo más animado es el tema Andes de K. Schultze, con una introducción muy del estilo del tema anterior, deriva después en un ritmo mucho más acelerado, aunque con melodías ya un tanto vulgares.
M. Holm compuso junto a Wolff-E. Stein y Wolfgang Joss una de las mejores obras de Apurímac: Inca bridges, con un ritmo muy marcado y constante, donde de nuevo Cusco consigue un resultado brillante a costa de sencillas pero efectivas melodías.
De los Andes Cusco nos transporta al Amazonas, de mano de M. Holm nos rodeamos del gran pulmón verde de Sudamérica de nuevo con otra melodía muy relajante y placentera, aunque quizá no muy definida.
Y concluimos la primera entrega de Apurímac con la que para mi es la mejor canción de todas: Atahualpa, the last inca, de M. Holm y Michael Ruff, un hermoso y suntuoso homenaje al quinto y último rey del Tawantinsuyo asesinado en 1533, con unas melodías realmente excepcionales y bellas que impregnan la obra de misterio y majestuosidad.
.
Apurímac II

La segunda entrega de Apurímac se lanzó en 1994 con el subtítulo añadido de Return to Ancient America, también fue grabado en Munich como el anterior.
Este nuevo trabajo consta de 10 títulos nuevos, aunque para mi gusto solo merecen la pena la mitad de ellos, eso si, son de gran calidad.
Seguramente el más famoso y conocido de los temas del disco sea la canción dedicada a Moctezuma Xocoyotzin, emperador de los aztecas hasta 1520 y que combatió a los españoles comandados por Hernán Cortés, aunque aquí la canción se traslitera como Montezuma, quizá a causa del idioma alemán, un tema especialmente bello que cuenta con unas melodías características muy bien elaboradas que suenan a ritmo de una peculiar y variada percusión, una auténtica maravilla compuesta por M. Holm y R. Stemmann. Goddess of the Moon es otra obra de M. Holm y R. Stemmann dedicada a la Luna, que para muchas de las culturas precolombinas de América, era tenida como una divinidad importante.
Quetzal's feather es un tema ya mucho más ligero y ambientalista de M. Holm y K. Schultze dedicado al quetzal, ave que tiene un papel importante en la mitología prehispánica y moderna de Centroamérica, pues los reyes y sumos sacerdotes llevaban tocados de plumas de este pájaro.
Y terminamos el repaso a la segunda entrega de Apurímac con dos temas que en realidad son uno mismo, variante el uno del otro, y de una calidad y belleza extraordianrias, me estoy refiriendo a Maya temple y Temple of remembrance, dos canciones complementarias de M. Holm y K. Schultze que describen con sus increibles melodías la suntuosidad y religiosidad de la antigua civilización Maya que se desarrolló en Centroamérica, una de esas composiciones ideales para la relajación y la meditación, sin dejar de admirar su atmósfera mágica y misteriosa.
.
Apurímac III

Y en 1997 Cusco graba en Munich la tercera y última parte de la trilogía Apurímac, subtitulada como Natural Spirit Pride, una última entrega de 10 temas nuevos, todos ellos compuestos por el tándem Holm & Schultze. En esta ocasión Cusco ambienta sus trabajos mirando más a Norteamérica.
Ghost dance es una canción de estilo ritual y guerrero que marca un fuerte y salvaje ritmo acompañado por unas misteriosas voces de supuestos guerreros indios, maravillosa.
Sin duda una de las mejores canciones de todo el Apurímac es Kokopelli's dream, una impresionante y portentosa dedicación a Kokopelli, el dios de la fertilidad para los indios Hopi y de otras tribus del SW de EEUU, el fuerte de este tema es sin duda las increibles melodías de guitarras eléctrica y española que dan una fuerza y definición tremenda al tema.
Cusco dedica también un tema para los antiguos curanderos o shamanes de las tribus con Medicine man, un aire guerrero similar a Ghost dance aunque más místico y suave, igualmente correcto. También similar a estos temas es The hunt, un magnífico y movido tema dedicado a los antiguos cazadores de las praderas americanas, motivo éste que destaca por su increible energía y fuerza evocadora de la lucha entre el hombre y la Naturaleza en perfecta armonía hoy perdida.
Ya con un estilo más suave y ambiental escuchamos Dream catcher, otro tema maravilloso que nos pone en contacto con la Naturaleza y las antiguas culturas de Norteamérica con unas melodías especialmente emotivas y sentidas.
Y cierra la trilogía Apurímac el tema White buffalo, un impresionante ejercicio de espiritualidad y misticismo dedicado a las hoy desaparecidas manadas de búfalos que pastaban antaño en las praderas, y que tan importantes eran para el sustento de los nativos americanos, sus melodías llegan de verdad a encojer el corazón, todo un prodigio de Cusco que cierra así su magistral trilogía.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Buscar en este blog

Cargando...