Gracias a la vida

Gracias a la vida es seguramente la obra más popular de la célebre cantautora chilena Violeta Parra, una pieza musical inspirada en el folkore de su país pero adaptada al fenómeno artístico que se estaba fraguando en Latinoamérica conocido como la Nueva Canción.


Su mensaje y sentimiento tuvieron una extraordinaria repercusión, llegando a adquirir fama mundial, una de las canciones chilenas más importantes a la que en ocasiones se ha llegado a definir como un "himno al humanismo". Infinidad de artistas la han versionado, especialmente Mercedes Sosa o Joan Báez (EEUU), incluso Inti-Illimani registró una versión con la cantante sueca Arja Saijonmaa. Otros cantantes extranjeros que la han versionado han sido Raphael, Mª Dolores Pradera, Ana Belén, Rosario Flores y La Oreja de Van Gogh (España), Plácido Domingo (México), Nana Mouskouri (Grecia), Chavela Vargas (Costa Rica), o Laura Pausini (Italia)

En cuanto a artistas andinos que han interpretado Gracias a la vida, además de los citados antes, señalar a Los Calchakis, Savia Andina, Eva Ayllón, Los Chalchaleros, Altiplano, Jaime Torres, Los Machucambos, William E. Centellas, o los propios hermanos Parra.


Esta grabación original de 1966 cuenta con un acompañamiento de charango y percusión, aunque el principal protagonista es la voz de la propia Violeta que, en las 6 estrofas de la canción, se dedica a agradecer a la vida las diversas bendiciones que ha recibido de ella: la vista, el oído, el lenguaje, la marcha, el corazón y, finalmente, la risa y el llanto, que suponen los componentes de su propio canto. Las estrofas están compuestas por 5 versos dodecasílabos cada una, y rima asonante en cada verso.

Paradójicamente un año después de componer esta auténtica obra maestra, Violeta Parra se suicidó.





Solfeo

esta estrofa se repite un total de 6 veces, las otras 5 estrofas tienen las siguientes líricas:

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado el oído que, en todo su ancho,
graba noche y día grillos y canarios,
martillos, turbinas, ladridos, chubascos,
y la voz tan tierna de mi bien amado.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado el sonido y el abecedario,
con él las palabras que pienso y declaro:
madre, amigo, hermano, y luz alumbrando
la ruta del alma del que estoy amando.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado la marcha de mis pies cansados;
con ellos anduve ciudades y charcos,
playas y desiertos, montañas y llanos,
y la casa tuya, tu calle y tu patio.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me dio el corazón que agita su marco
cuando miro el fruto del cerebro humano,
cuando miro el bueno tan lejos del malo,
cuando miro el fondo de tus ojos claros.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado la risa y me ha dado el llanto.
Así yo distingo dicha de quebranto,
los dos materiales que forman mi canto
y el canto de ustedes que es el mismo canto,
y el canto de todos, que es mi propio canto.



Ficha artística

Primera grabación: Últimas composiciones, de V. Parra, año 1966
Ritmo: Canción

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