Kollahuara


Kollahuara es un destacado conjunto chileno-boliviano que ha logrado captar y proyectar las raíces más genuinas de la cultura altiplánica. Se diferenció desde un comienzo por plasmar un repertorio absolutamente plegado al acervo andino. Por ello tal vez su popularidad no se encumbró tanto como la de otros grupos contemporáneos como Illapu, pero a cambio logró el reconocimiento de los entendidos del folklore andino.



Biografía

El origen

Kollahuara surgió en Chile en 1971 por iniciativa de jovenes universitarios que querían plasmar su ideario indigenista en un nuevo grupo musical de corte folklórico tradicional. Estos jóvenes ya tenían cierta experiencia en el campo de la música, pues formaban parte de Los de Kollasuyo de Bolivia, e Intiwara de Chile. A esta confluencia de músicos de ambos países ayudó la celebración en Santiago del Día Nacional de Bolivia, el 6 de agosto.
Por un lado los músicos bolivianos eran el poliinstrumentista Juan René Quintana y el vientista Gastón Rivero, que estaban estudiando en Chile por aquel entonces. Y los componentes chilenos fueron los hermanos Juan, Jorge y Jaime Silva, y Mario Muñoz, todos ellos con ascendencia boliviana.
Sus primeras actuaciones no se producirían hasta 1972, cuando el conjunto se reforzó con más colaboradores, tanto chilenos: Jaime Pérez Olea y Arturo Bórquez, como el boliviano Óscar Bellot. Así, ese mismo año actuaron en la Peña de los Parra. Impresionado por su talento, Ángel Parra ofreció rápidamente al conjunto un espacio para mostrarse en Santiago, que hasta entonces solo podía disfrutar la música andina de la mano de grupos como Los Curacas e Inti-Illimani.
Estas apariciones sabatinas en la Peña de los Parra durante más de un año permitieron a Kollahuara insertarse incipientemente en la Nueva Canción Chilena desde la vertiente purista y no contingente. Este primer período transcurrió con actuaciones en vivo en universidades, sindicatos y centros culturales, y también en radio y televisión.

Primeros trabajos durante la dictadura

El apoyo de A. Parra posibilitó que Kollahuara grabara en agosto de 1973 su primer disco con el sello EMI Odeon, el segundo de la valiosa serie Canto de pueblos andinos, abierta meses antes con un LP homónimo deInti-Illimani.
Al no ser política esta primera música, y dada su menor resonancia mediática, Kollahuara soportó el golpe de estado sin tener que disolverse o exiliarse. El único cambio fue la salida del boliviano J. Bellot y la llegada de su compatriota Raúl Ruiz Siles, quien influiría desde entonces de forma determinante en el estilo del grupo.
Participante entonces en la recopilación del canto popular chileno, Kollahuara lanzó en 1975 su segundo disco, Canto de pueblos andinos 3, siempre con el sello EMI Odeon. Durante ese año, Kollahuara continuó con sus actuaciones en escenarios pequeños y usados exclusivamente por el Canto Nuevo, con escenarios más tradicionales en Santiago, como la Sala Isidora Zegers, la Biblioteca Nacional, el teatro La Comedia, aulas magnas universitarias y canales de televisión. Y así Kollahuara comenzó a hacerse conocido, al punto que fue nominado en la terna del premio otorgado por los periodistas de espectáculos de Chile para el mejor grupo folclórico del año. También grabó un documental para la televisión francesa. Kollahuara cerró 1975 con una recordada actuación en el teatro Gran Palace en Santiago, llamada Encuentro cumbre, porque por primera vez Kollahuara compartió escenario con Illapu, grupo que aún no había logrado la popularidad de un año después, cuando impactaría a todo el país con su Candombe para José. Ambos grupos se conocían desde mucho antes, puesto que Kollahuara ayudó a Illapu a insertarse en Santiago cuando el grupo antofagastino abandonó su ciudad natal.


En 1976 se alejó uno de los fundadores, J. Silva. Su reemplazo por el también chileno Hernando Hurtado afianzó la pulcritud y versatilidad instrumental del grupo, que siempre fue mucho más allá de la tradicional conjunción de guitarras, charangos, quenas, zampoñas y bombos. Ese año se gestó también el aporte más valioso que Kollahuara hizo al patrimonio andino chileno: varios de sus integrantes recorrieron recónditas zonas altiplánicas, especialmente bolivianas, buscando sabiduría e inspiración para acometer la grabación de su tercer disco. Tras varios meses de investigación, R. Ruiz, G. Ribero y Juan Silva compusieron 12 temas que conforman uno de los mejores discos andinos creados en Chile por su exclusión de cualquier elemento musical pictórico o falsamente virtuoso.






El cisma de 1977

En 1977, Kollahuara graba Llajta, un compendio de tonadas, vidalas, sayas, bailecitos y otros ritmos poco conocidos por aquel tiempo en Chile, que refleja casi a la perfección esa simbiosis chileno-boliviana nacida años antes. El disco fue difundido en un recital en el teatro Gran Palace, en una exposición de instrumentos andinos en el Instituto Chileno-Británico de Cultura, y apariciones en el popular programa televisivo Sábados Gigantes.
Paradójicamente en su momento de mayor madurez artística y reconocimiento público, Kollahuara cesó su actividad. Los bolivianos G. Ribero y R. Ruiz habían terminado sus estudios de Ingeniería y Arquitectura respectivamente y regresaron a su país. La decisión fue de común acuerdo, y en adelante, Kollahuara se dividiría amistósamente en dos ramas: la chilena, dirigida por Juan Silva, y la boliviana, liderada por R. Ruiz.

Kollahuara de Chile


En Chile Kollahuara reanudó sus conciertos en 1978 con el aporte de Ramón Plaza y Víctor Hugo Candia. Pero hacia fines de ese año estos músicos viajaron a Alemania, donde se integrarían en Kamac Pacha Inti, de esta forma la actividad de la rama chilena de Kollahuara cesó durante 4 años.


El grupo volvió a actuar 1983. A los hermanos Silva y a H. Hurtado se sumaron el retorno de M Muñoz y la incorporación de Alfonso Venegas, y el repertorio elegido retomó vigorosamente una senda explorada ya en 1978, abierto ahora al resto de la música latinoamericana. Entre 1983 y 1984 el quinteto tuvo una intensa actividad, y a comienzos de 1985 grabó su cuarto disco, esta vez en el sello Alerce. Runamanta.


En este periodo Kollahuara participó activamente de la nueva etapa del Canto Nuevo, que salió de sus otrora recluidos escenarios y copó otros de mayor visibilidad, como el Café del Cerro y el Centro Cultural Mapocho. Fueron 4 frenéticos años de recuperación del tiempo perdido a finales de los 70, pero toda esa etapa artística terminaría en 1986.
Kollahuara de Chile reanudó modestamente su actividad en 2009 tras 23 años de receso.

Kollahuara de Bolivia

Menos discontinua y más prolífica fue la actividad del Kollahuara boliviano, aunque apenas he encontrado fotografías. Sustentado en el talento de R. Ruiz, el grupo mantuvo una actividad constante entre 1978 y 1991.

Kollahuara con la Sociedad Coral Boliviana, con quienes grabaron la cantata Indio en 1989.
Durante esa etapa, el conjunto logró insertarse exitosamente en una nación cuna de incontables grupos musicales andinos. A las actuaciones en la propia Bolivia se sumaron giras constantes por Latinoamérica y Europa, y también por Chile.
Hasta 1991 el Kollahuara boliviano grabó tres nuevos discos con los que retomaron los objetivos trazados ya en Chile, ahondando en las raíces altiplánicas. El primero de ellos fue Kuttaning, grabado en 1981 y sus 12 temas creados por Ruiz, Ribero y los nuevos miembros Gastón Paz y Carlos Mostajo marcan un cambio en la sonoridad conocida hasta entonces.
En 1985 salió a la venta Ajinacaycu ("Así somos"), cuyo repertorio de 16 temas procura mostrar un amplio abanico del folclor boliviano. Tanto Kuttaning como Ajinacaycu fueron difundidos en giras junto al Ballet Nacional de Bolivia. Finalmente, en 1989 Kollahuara grabó la cantata popular Indio, una obra mayor dentro de la música andina que fue escrita y musicalizada entre 1980 y 1982, y su interpretación vocal estuvo a cargo de la Sociedad Coral Boliviana.
La colaboración con este importante coro y con el mejor ballet folclórico boliviano ratifica la plena inserción de Kollahuara en el ámbito folclórico de su país, y otra prueba de ello fue el triunfo en 1982 en el Festival Nacional la Canción del Pueblo, con el tema Mamá Justina.
En 1991 el grupo se dio un descanso de varios meses y en 1992 se reagrupó para viajar a Chile a celebrar los 20 años de existencia. En el aula magna del liceo Manuel de Salas, en Santiago, los miembros bolivianos y chilenos unieron voces e instrumentos en una fiesta musical de masiva concurrencia.
Entre 1995 y 1999 el conjunto volvió a parar, y desde 2000 hasta la actualidad ha actuado en presentaciones específicas, básicamente mostrando su cantata Indio. Sin embargo, desde 2007 Ruiz y sus compañeros reimpulsaron su trabajo para dar cuerpo a su último disco Musuy paqariy.

FUENTE: Jorge Castillo Pizarro



Discografía

Canto de los pueblos andinos II fue el primer disco de Kollahuara, que contó con el apoyo que el grupo recibió de Ángel Parra, y titulado así porque Inti-Illimani grabó en el año anterior el correspondiente vol. 1. Existe una edición diferente que está numerada como Vol. 5, y una remasterización de 1991.
Originariamente el disco se grabó en Chile en agosto de 1973, pero el golpe militar desatado en septiembre de ese mismo año retrasó el lanzamiento del álbum, el cual se convertiría en el primero de música andina publicado tras el alzamiento militar en Chile.
Siendo aún meros intérpretes sin demasiado brío, los Kollahuara se limitan aquí a ejecutar diversas piezas clásicas del folklore andino, tales como El cóndor pasa, Guapuru, o Alborozo colla. Consiguen los mejores resultados con el huayño de E. Joffré Recuerdos y el tema de M. Núñez Canción y huayño.

Canto de los pueblos andinos III o Kollahuara fue el segundo trabajo que publicó Kollahuara, esta vez en 1975, donde de nuevo recogen temas tradicionales del altiplano como Vírgenes del Sol o Potosino soy. Aunque en esta ocasión se atreven a componer colectivamente La banda morena. En este disco el conjunto consiguió plasmar una sonoridad más propia y definida, un esbozo del estilo Kollahuara que vendría después.
A destacar las buenas interpretaciones del carnavalito de G. Núñez Jumechi y el bailecito de S. Roncal titulado Pilcomayu, en referencia al río homónimo que discurre por Bolivia, Paraguay y Argentina, y que en quechua significa "río de pájaros".
Llajta Tierra es el tercer álbum de Kollahuara, grabado en 1977 justo antes de la separación definitiva de la banda, donde se recogen las experiencias vividas por sus integrantes y nuevos intérpretes durante un viaje a las remotas comunidades rurales andinas. Todos los temas son ya de autoría propia.
El chaski es el mejor tema de los 3 que presenta J. Silva, un excelente motivo cargado de fuerza interpretativa que evoca el orgullo de la tradición andina al hacer referencia a los antiguos chaskis o mensajeros incas que recorrían las serranías llevando mensajes de los caciques indios.
G. Ribero por su parte presenta hasta 5 canciones, destacando la tonada Llakiy wayrapi, excelente composición cargada de melancolía y adornada con una percusión especial. El tema Mallku, igualmente evocador a los señores de las alturas con sus maravillosas frases de zampoña, de lo mejor de Kollahuara. Y Wiñay wayra, un k'antu también de corte muy tradicional y folklórico, con una introducción simple que deriva después en un ritmo más alegre.
Y por último destacar también el muyoj de R. Ruíz Muerte de los dioses, otro tema de gran reverencia inspirado en la mitología andina, campo al que Kollahuara dedica buena parte de sus temas en esta su primera colección de temas propios.

Kuttaning Has de volver se grabó ya en 1981 por el Kollahuara boliviano una vez la banda se dividiera. Los músicos bolivianos recogen aquí otros 12 temas compuestos por ellos mismos.
Se hace notar especialmente el talento de R. Ruíz, que aporta hasta 8 composiciones. Las más destacadas son: Chamaktafhjaniwa, un suri con excelentes melodías evocativas de zampoña. El igualmente reverencial huayño Pescador, con su excepcional introducción de charango y sus evocativas y suaves melodías de quena, un auténtico homenaje a los pescadores del lago Titicaca. El trote Tu partir, un bellísimo canto de nostalgia por un amor perdido. Destacar también el muyoj Paisajes de ventanilla, un tema ya suave que describe los viajes interminables con notables cambios de ritmo.
Los demás integrantes de Kollahuara también realizan aportes interesantes al disco. El propio R. Ruíz en colaboración con C. Mostajo crea el tema central Kuttaning, otro suri triste que evoca la amargura de la soledad en el atiplano. G. Paz compone por su parte un triste instrumental titulado Churigua, con excelentes juegos de instrumentos de viento. Y completa el disco el enérgico aire boliviano Paway compuesto por G. Ribero, de nuevo con excelentes melodías de zampoñas.

Por su parte, en 1985 la rama chilena graba su último trabajo: Runamanta Lo que viene del pueblo. Fue la cristalización de esa nueva mirada con tintes más sociales y menos indigenistas, temas de V. Parra, Nicolás Guillén, Arsenio Aguirre y versos musicalizados de Pablo Neruda son parte central del disco, complementado con canciones populares de varios países y nuevas creaciones de Juan Silva. Para este nuevo trabajo se contó con las colaboración de Roberto Carrasco.
Un disco un tanto irregular del que yo destaco 4 temas: Amanecer de J. Silva que supone una bella evocación al paisaje andino y a la tierra latinoamericana. La adaptación más que correcta de la canción Qué he sacado con quererte de la eterna V. Parra. La enésima versión de la composición del prolífico E. Joffré Mama Crisó. Y el motivo popular Rosaura, no tan bien interpretado como Savia Nueva en su momento.
También en 1985 el Kollahuara boliviano graba la Música de la obra Ajnacaycu Así somos, de nuevo combinando composiciones propias con temas populares.
Éste disco y siguientes aún no he podido escucharlos, aunque he oído breves samples de ambos bastante prometedores.
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En 1988 se edita un recopilatorio en Francia titulado La musique de la Bolivie.
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En 1989 Kollahuara de Bolivia graba la cantata popular Indio, que se reeditaría de nuevo en 2006, una gran obra compuesta básicamente por R. Ruíz y grabada junto a la Sociedad Coral Boliviana.
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En 2004 se recogen y se remasterizan 16 temas en un recopilatorio titulado Colección inmortales.
En 2010 Kollahuara graba su último disco, titulado Musuy paqariy Nuevo amanecer, una ruptura con su discografía anterior al incluir armonías, instrumentación y sonoridad poco comunes en el folclore andino.
Escúchalo aquí.

1 comentario:

  1. Donde puedo encontrar los registros de KollaHuara para comprar ?
    Marcelo-rivera@bol.com.br

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