Raymond Thevenot



Raymond Thevenot fue un músico y luthier suizo nacido en Ginebra en 1942, especializado en aerófonos andinos.
Con solo 8 años empezó a tocar la flauta traversa en el conservatorio de música de su ciudad. Y a los 11 años experimenta su primer contacto con la música latinoamericana, coincidiendo con la llegada a Europa de melodías folklóricas provenientes de Brasil, Argentina y Paraguay, particularmente populares a principios de los años 50, cuando comienza también la fama de la cantante peruana Yma Sumac. Mientras tanto, Thevenot tiene la oportunidad de ver las primeras películas-documentales sobre los Andes con su respectiva música.

En este contexto, Thevenot abandona sus estudios clásicos y comienza a trabajar los temas sudamericanos con su flauta traversa. En 1967 crea el trío Los Quetzales, pero solo 5 años después abandona el grupo para establecerse en Lima, donde inicia su carrera como solista. En ese mismo año se casa con la peruana Yasmina, a quien compuso el hermoso vals Yasminacha, a uno de sus dos hijos: Jose, también le dedicó una alegre cumbia: Pepe bailarin.

En Perú, lideró la formación del conjunto Macchu Picchu y rápidamente grabó su primer LP para RCA Perú en 1974. Entre 1977 y 1984 realizó diversas presentaciones a nivel internacional, mientras que al mismo tiempo grabó 8 EPs más 2 LPs para el sello CBS Perú.
Como luthier, fabricó y perfeccionó desde el año 1976 un modelo de quena exclusivo conocido internacionalmente bajo el nombre de Quena de Concierto Thevenot, asimismo ha colaborado en la publicación de dos libros denominados: Método de quena I y II. Dichos libros han sido publicados en diversas revistas peruanas con temas clásicos del folclore peruano y con notas escritas e interpretadas por el destacado músico.


R. Thevenot, junto al argentino Uña Ramos y el peruano Alejandro Vivanco, está considerado como el quenista que más arte ha aportado a la musica andina.
El célebre músico falleció en Lima en 2005.
Sobre el aporte de R. Thevenot se ha escrito el ensayo Raymond Thevenot: La Quena de Oro del Perú y del Mundo, escrita por el profesor Juan Carlos Asmat Zavaleta y publicada en el año 2010.
R. Thevenot nunca recibió una condecoración oficial u homenaje en vida. El 5 de noviembre de 2010 recibió no obstante, un homenaje póstumo por parte de la Universidad Nacional de Trujillo. Esta universidad entregó un diploma y medalla al también quenista Franklin Gonzales Lujan, quien entregaría el premio a la familia de Thevenot radicada en Suiza.





Los Quetzales


Según las pocas fuentes que he podido encontrar, Los Quetzales se crearon en Suiza en el año 1967 de la mano de R. Thevenot. El conjunto de Los Quetzales contribuyó sin duda a la difusión de la música andina por el contiente europeo durante los años 60 y 70, subiéndose a una nueva corriente que ya había dado sus primeros pasos con una serie de conjuntos de innegable calidad artística.
Los Quetzales ganaron dos concursos musicales en Suiza y Francia, y ello les permitió grabar sus dos únicos discos que cuentan en su efímera historia, una historia que terminó justo tras grabar esos dos LPs, cuando R. Thevenot decide abandonar Europa en 1972 y establecerse en Perú.
Además de R. Thevenot, los otros "quetzales" fueron Giacomo Manzoni y Germain Chevillat.


Discografía

Con Los Quetzales

Les flutes indiennes de... es el primero de los discos de Los Quetzales, producido en 1970 por Thierry Fervant, todas las canciones fueron compuestas por este artista suizo nacido en 1945 y aún hoy activo, es un importante productor, compositor y editor que comenzó a trabajar en 1964 para el sello Barclay francés, donde se recogerían los primeros trabajos de Los Calchakis y Los Incas. A Fervant se le atribuyen 300 anuncios de TV y películas, y unas 400 composiciones musicales encargadas por artistas de todo tipo. Hoy Fervant es miembro de la Sociedad Suiza para los Derechos de Autor de Obras Musicales SUISA.
Este trabajo es el segundo que compuso Fervant en su larga carrera, se trata de una colección de 10 espléndidas melodías que destacan por su sencillez y el estilo totalmente artesanal con el que son interpretadas, excepcionalmente bien ambientadas, con un cierto toque de "europeísmo" que hacen del disco bastante original.
Destacan los temas El primer día, Luz violenta con sus inéditas melodías de armónica, En el mercado de Salta y Águila real.
Escúchalo aquí.

El siguiente disco de Los Quetzales tiene múltiples títulos y ediciones, presento los 4 que aparecen en pacoweb: Flautas indígenas, ¡Vamos!, Las quenas de R. Thevenot y Los Quetzales, y Las quenas de Thevenot. El tercero de los citados parece ser la edición de referencia, pues es la que presenta los créditos, y además añade dos temas más respecto a las demás ediciones: Bailando y Ya verás, aunque carentes ambos de personalidad. El disco fue grabado en 1972 de nuevo por T. Fervant, aunque ya no como compositor.
De hecho la placa conjuga temas de diversa índole: los motivos folklóricos de Aire indio, un excelente y melancólico yaraví, y el Tema de chacarera, donde el charango es el protagonista.
Los Quetzales incorporan también bastantes composiciones propias: los más notables son el evocador y alegre huayño Macchu Picchu de G. Chevillat, el brillante y vigoroso pasacalle Inti Raimi de Chevillat y Thevenot dedicada a la antigua fiesta del dios Inti, el trepidante carnaval de Thevenot Pasando la frontera con sus frases de quena caracterizadas por su gran técnica, el bailecito Huayra (viento) compuesto por los tres integrantes de Los Quetzales donde presentan una amplia gama de hermosas y enérgicas frases de quenas que hacen de este tema quizá el mejor del disco, y el también brillante pasillo Si un rondador quisiera una kenita interpretado con instrumentación y estilo ecuatorianos.
Por último, Los Quetzales recurren a grandes autores clásicos para completar su trabajo. Tal es el caso de Vasija de barro del dúo Benítez & Valencia de la que interpretan una versión bastante original y acertada. De E. Cavour interpretan dos piezas: los huayños Indiecita y especialmente Danza de los perritos, en los que el charango es protagonista.
El disco se completa con dos temas menores: el yaraví Misa incaica de P. Quiñones, y la cueca Kjosinaira de E. Joffre.
Escúchalo aquí.

Con Machu Picchu


Machu Picchu fue un conjunto formado por dos suizos: Raimond Thevenot e Yvan Cerf, y el guitarrista arequipeño Jaime Silva. Grabaron los siguientes discos:

Una quena a través de los Andes fue una serie de tres discos que el recién creado grupo Macchu Picchu grabó con R. Thevenot, el primero de estos volúmenes data de 1974.
De nuevo encontramos temas de diversa procedencia, los más importantes, los propios de R. Thevenot, son los siguientes:
El cachullapi Poncho azul del que cabe destacar sus buenas frases de quena, el joropo Arre gallo con un estilo aún más técnico y ciudado, y ya menores los temas de Ritmo en el cuerpo y Pasando la frontera, ésta última repetida del álbum anterior con Los Quetzales.
Del resto del disco cabría destacar tres grandes clásicos interpretados correctamente: el huayño Valicha de M. A. Hurtado, El cóndor pasa de D. Alomía Robles, y la galopa de F. Cardoso Pájaro campana, tema éste que le va a Thevenot como anillo al dedo dada la complejidad de la melodía.
Por último destacar también el vals incaico Punchayniquipi de B. Zegarra por su sentida melodía de quena, y el huayño puneño Recuerdo de Calahuayo, tema folklórico bastante conocido y muy bien ejecutado.

Una quena a través de los Andes II se grabó en 1978 como continuación del álbum anterior, aunque por desgracia el nivel artístico es bastante menor respecto al anterior.
Tan solo destacar el huayño Huayco (corrimiento de tierra) de R. Thevenot por su inusitada energía y excepcional técnica en su quena. Yo soy huancaino, canción alegre dedicada al grupo étnico de Huanca del Perú. El vals incaico Quenas de L. Dunker con su atmósfera ya más evocativa y melancólica. El huayño de Alange y Palacio titulado Airampito. Y dos clásicos: el archiconocido tema peruano de Vírgenes del Sol de J. de la Rueda, interpretado aquí con la depurada técnica de la quena de Thevenot, y el vals de B. Ballón titulado Melgar, dedicando a la provinvia peruana homónima, con una melodía con gran personalidad.
Una quena a través de los Andes III se grabó en 1978. Existen dos ediciones, la edición española se editó como vol. II en 1979 porque el verdadero vol. II anterior no se registró en España.
Sus primeros temas suponen un recorrido por el folkore de diversos países como México, Venezuela o Colombia; mientras que los temas posteriores son obra de Thevenot y más centrados en la esencia musical peruana.
En general se trata de un buen trabajo de Thevenot, quien presenta hasta 4 temas propios, siendo el más brillante de ellos el albazo Estrella de Otavalo ambientado en Ecuador con su peculiar estilo. Las otras canciones propias interesantes son además el trepidante y alegre Pepe bailarín, una de sus más famosas composiciones, El desafío con su melodía extraordinariamente bien elaborada y, ya más flojo, Mi recuerdo de Veracruz.
El disco se completa con algunas canciones clásicas correctamente interpretadas, como son la segunda versión de Vasija de barro de Benítez y Valencia, Palmeras de G. Rojas, y sobre todo la estremecedora La pampa y la puna, excelente tema ambiental de C. Valderrama que popularizó en los años 50 Yma Sumac.
El álbum ofrece además algunos temas folklóricos tradicionales, como Carnavales de Arequipa, y especialmente el original y emotivo Ollantay, una musicalización del famoso drama quechua colonial escrito en el siglo XVIII, quizá lo mejor del disco.
Y por último cabe destacar también la amena obra de R. Huirse titulada El picaflor.

La quena de Thevenot es el último disco del conjunto Macchu Picchu, se grabó también en 1979, donde el autor incorpora elementos tanto rítmicos como instrumentales de diversos países de América Latina a la interpretación de temas andinos, peruanos más concretamente.
R. Thevenot apenas aporta dos temas de su cosecha: Arriba Matahuasi en honor al distrito peruano homónimo, y Yasminacha, éste último el mejor, un hermoso vals dedicado a su mujer peruana Yasmina, compuesto por melodías de grandes y bellos sentimientos.
Un tema particulamente original es Flecheros del inca, una danza de M. Pacheco que evoca un ambiente tribal y arcáico que no obstante no carece en absoluto de elaboración y calidad. Otra danza interesante es Venganza chanka de L. Durand, de nuevo evocando a las raíces musicales del Imperio Inca.
Más temas de calidad en este disco son el conocido Ponchito de colores, con su característico ímpetu acentuado por la técnica de la quena de Thevenot, el carnaval de Shaw y Barrios Prenda querida, y sobre todo una pieza mundialmente conocida: el choro brasileño de Z. Ahen Tico tico, otra melodía complicada que Thevenot ejecuta con una maestría sin igual.



En solitario

R. Thevenot ha grabado también discos en solitario, especialmente en los años 80 cuando se desvinculó definitivamente de cualquier conjunto musical.

Kori Maki es el primer disco de R. Thevenot en solitario, grabado en 1977 cuando el quenista aún formaba parte del conjunto Macchu Picchu.
Un trabajo algo irregular donde el autor presenta tres composiciones propias: el albazo ecuatoriano Alma quiteña, el bien elaborado taquirari boliviano Merche Guevara, y el flojo huayño El chukikuj.
O. Zevallos y D. Kirwayo, dos colaboradores habituales de R. Thevenot, aportan a este disco una Selección de huaylash, una concatenación de 4 temas de corte marcadamente folklórico: Pachahuanca, Tapunacuy, Choclito verde y Soy soltera.
Para terminar, R. Thevenot interpreta aquí algunos clásicos de la música latinoamericana con bastante brío, como es el caso del archiconocido mariachi mexicano Jarabe tapatío de A. Partichela, El humahuaqueño del E. Zaldívar, y el trepidante baiao de W. Azevedo titulado El brasilerinho, pieza ésta que E. Navía interpretara más tarde con su charango, una complicada y brillante obra ejecutada por dos genios con dos instrumentos diferentes.

Quena mágica es un álbum recopilatorio de R. Thevenot, data de 1978 y recoge 12 composiciones propias recogidas de sus 5 trabajos anteriores.
La quena del inka es un disco de R. Thevenot grabado en Suiza en 1979 junto con Daniel Kirwayo, Olga Zevallos y el célebre arpista Mauro Flores.
Un trabajo brillante, quizá el mejor álbum de nuestro quenista con un tema central propio, La quena del inka, una danza que paradojicamente es de lo más flojo de la placa. Mayor calidad presenta la otra obra de Thevenot, el motivo Kori Rukana, cuya melodía experimenta diversos cambios de ritmo y sensaciones.
El disco presenta a su vez varios temas folklóricos bien interpretados, como son el recurrente y trepidante huayño Munahuanqui, una correcta versión más del también huayño Valicha, la alegre danza Palchay, y el también alegre y vivo Cuando yo me vaya a ritmo de huayño.
Por último destacar otros temas ya de autor, como son el siempre recurrente Sonccoyman de J. Milchberg, el ameno pasacalle de M. Guimaray Chincay pampa, o el que quizá sea la mejor canción del ábum el fox incaico de A. Vivanco Dolor indio por su fuerza interpretativa y su calidad melódica. Otro tema con gran carga sentimental es la Danza de los Huaras, obra de A. Collas que recrea una mágica atmósfera tribal.
Del disco destacan además el k'achua de R. Fernández A las orillas del Chonta dedicado a este río peruano, y el pasacalle de M. Vivanco titulado Cholo traicionero. En definitiva, un disco que en su conjunto brilla por la clara definición de sus melodías a la hora de interpretarlas, algo que por desgracia Thevenot iría perdiendo en sus posteriores discos.

Yawar inka (la sangre del inca) es un álbum de R. Thevenot grabado en 1981. Contó de nuevo con la colaboración de Mauro Flores y Daniel Kirwayo, además de Marcelino Suárez, Rubén Yáñez y Miguel Ángel Corrales.
Se trata en esencia de un recorrido por el folklore de diversas regiones y ciudades del Perú, cuya calidad se resiente bastante con respecto al trabajo anterior de Thevenot, quien no aporta nada nuevo de su autoría.
El Huascarán es quizá lo más destacable del disco, un variopinto y brillante pasacalle de M. Shuan dedicado a la montaña más elevada del Perú con sus 6768 m.
Otras obras a destacar, ya puramente folklóricas, son La danza de las collas, en honor al pueblo amerindio que vive en Bolivia y N de Perú, una excelente danza ritual de la región de Paucartambo, y la danza de la honda cusquense Waraka tusuy, ejecutada a dos quenas con excelente resultado.

Quena ardiente, de 1985, donde R. Thevenot cuenta con numerosas colaboraciones, tanto del ámbito folklórico latinoamericano, como de EEUU.
Un vano intento de fusionar la música andina con el estilo Country de EEUU cuyo resultado en mi opinión es bastante decepcionante. Y por ello lo que más destaca del disco son precisamente esas melodías andinas que no incursionan en estilos ajenos.
Cabría entonces citar la colección de tres Ritmos de Ecuador, donde Thevenot interpreta con excelentes resultados el sanjuanito de B. Aguilera Chagrita caprichosa, el albazo tradicional De terciopelo, y el cachullapi también folklórico Arpita.
Destaca también la polka de F. Cardoso Tren lechero, otro gran clásico que Thevenot interpreta con la perfecta técnica que su melodía exige, este tema también fue interpretado en su día por Savia Andina.

Perú eterno, de 1986, contó con las colaboraciones de Mauro Flores, David Sandoval y del danzarín Zacarías "Pillipinto" Chiara González.
Otro disco bastante irregular de Thevenot, más aún si consideramos que repite algunos temas, y del que solo cabría destacar dos temas folklóricos: la brillante y magistral danza tribal titulada Huanza danza & Chimaychis de Pomabamba, un doble tema del que adivinamos la maestría de M. Flores en el arpa que embellece extraordinariamente la melodía, y el huayño Pahuamuy (Q'arawi), ya con un ritmo mucho más suave y contemplativo.
Para terminar subrayar además el alegre y festivo carnaval de Sulca titulado Carnavales de Ayacucho, donde vuelve a notarse el brío de M. Flores con su magnífica arpa.
Puro Perú, de 1994.
Uno de los últimos de Thevenot que vuelve a sonar trillado por la innecesaria repetición de temas de trabajos anteriores y la total ausencia de material nuevo de su autor.
A destacar únicamente dos temas: el vals de Bocanegra y Gómez titulado Suspiros, reseñable por la calidad de su versátil melodía que Thevenot interpreta magistralmente. Y el también vals ya mucho más melancólico y sentido Todos vuelven, de C. Miró, especialmente brillante su estribillo.

Corazón andino es un disco de 1996, parece ser que bastante difícil de conseguir, pues no he encontrado reseñas de él.
N/A
Quena sin fronteras es el último disco de R. Thevenot, se grabó en 1997 con la colaboración de Mauro Flores, Juan Dios Rojas, Marco Antonio Rojas Domínguez y Olga Zevallos.
Se trata de un disco recopilatorio en el que no obstante encontramos unos pocos temas novedosos: Zamba de la Candelaria, Recuerdo de Ipacarí, y un Popurrí chileno.
N/A

The latin american music es un álbum póstumo homenaje a R. Thevenot que se editó en 2006, un año después de su muerte, un triple CD en el que se recoge buena parte de su obra.




En este enlace podrás acceder a una recopilación de 3 CDs titulada R. Thevenot: El flautista de los Andes: masterpieces, donde podrás escuchar muchos de sus temas aquí comentados.

5 comentarios:

  1. Maravillosa historia del amor hacia una cultura

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  3. Me alegra q hallas recipilado mis fotos editadas por mi de mi maestro thevenot

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  4. Cómo puede conseguirse el ensayo de Amsat Zavaleta?

    Gracias!
    Fernando

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