Los Chacos



La música de Los Chacos adquirió cierta notoriedad en la Europa de los años 70 al conjugar un estilo musical que fusionaba la música andina tradicional con la música clásica.


Pero al margen de este experimento del que Los Chacos fueron pioneros absolutos, también hay que resaltar de ellos el uso y ejecución de piezas folklóricas manteniendo un estilo absolutamente tradicional y artesanal, propio de los lejanos pueblos andinos.


Valiéndose inicialmente de temas ajenos, Los Chacos recogieron sus experiencias musicales de 20 años atrás, y las plasmaron en una serie de piezas propias, algunas de ellas de calidad contrastada.


Biografía

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Jean-Michell Cayre
Los orígenes del conjunto se remontan al año 1953, cuando Jean-Michel Cayre, su hermano Jean-Jacques Cayre y su hermanastro Jean Bessalel, todos ellos franceses, fundan el grupo de Los Chacos, el primer grupo no latinoamericano dedicado a la música latinoamericana que supuso un pequeño germen del folklore andino en Europa que en la década siguiente encontraría su verdadero desarrollo, con artistas ya genuinos como Los Incas o Los Calchakis. En ocasiones este grupo aparece como Los Chakos, con "k" en lugar de "c", pero se trata del mismo conjunto.
J. M. Cayre fue el principal impulsor de Los Chacos, un tío suyo que era ebanista emprendió un largo viaje que le llevaría a recorrer el continente americano de cabo a rabo, desde Canadá hasta la cordillera andina, haciendo un importante acopio de material discográfico de artistas tan importantes como el dúo Benitez-Pacheco, Los Hermanos Abalos, A. Yupanqui, Las Hermanas Arce, Los Chalchaleros, Los Fronterizos o Los de Córdoba.
J. M. Cayre ingresó muy joven en el Conservatorio Nacional de Música de París, con Max Geiger como profesor, y pronto se especializaría en instrumentos andinos. Posteriormente al desarrollo artístico de Los Chacos, el menor de los Cayre dirigió otras agrupaciones como Cathedral de los Andes junto a Guillermo de la Roca. En 1979 crea en Villeurbanne el que fue primer curso taller de música andina en Europa. Así mismo es compositor de más de 60 obras para cine, teatro, ballet, televisión, radio, etc, como el coro para niños de El Dorado, La cantata Cantos de Belén (1983), Las vias Lacteas (1993, con los coros de la Orquesta Nacional de Lyon), etc. Colabora con autores de gran renombre, como Henri Tachan, Ilan Vasca, Richard Anthony, Monique Morelli, Michel Legrand, Charles Trenet o Andréa Parisi. Por último, añadir que J. M. Cayre ejerce de profesor en la Escuela Nacional de Música en Villeurbane, Francia, es además autor de un método de aprendizaje para tocar la quena.

Otros miembros que integraron Los Chacos, casi todos familiares, fueron los cantantes Anne Marie BessalelChristiane Cayre, y Daniel Darmezin. Ya en los 90, época tardía para el grupo, colaborarían Albert Breuil y Nicolas Janot.
A lo largo de su historia, Los Chacos han tomado canciones de Los Incas y las han adecuado para su peculiar estilo, también han fusionado la música andina con el new age, e incluso con la música clásica, interpretando piezas de autores como Juan Sebastian Bach o Antonio Vivaldi.




Discografía

En 1970 Los Chacos se hacen con el Gran Premio Internacional Discográfico de la Academia Charles Cros gracias a su primera grabación profesional: El cóndor pasa, de ese mismo año. El sello Barclay tituló así este trabajo, aunque en otras ediciones se tituló Toda América Latina / Vol. 2, esto no quiere decir que Los Chacos tengan un primer volumen anterior a éste, lo que ocurre es que el álbum Toda América Latina / Vol. 1 es un LP colectivo de varios grupos y artistas latinoamericanos que se editó en 1967, sin participación del conjunto que nos ocupa.
Para mi el gran valor de este disco está en la grandiosa y magistral interpretación de El cóndor pasa de D. Alomía Robles, de tantas y tantas versiones que he escuchado, esta es en mi opinión la más acertada, ejecutada con gran esmero y sobre todo con un aire totalmente artesanal, algo que siempre es de agradecer, con una espléndida interpretación de la primera parte tanto con un dúo de quenas como con el propio charango, para después derivar a una segunda parte mucho más animada en la que las quenas se contagian de la magia del vuelo del cóndor, ave sagrada para los antiguos incas, de audición totalmente obligada.
El resto del disco sigue manteniendo un nivel bastante bueno, aunque a costa de versionar temas ajenos, como un par de ellos de Los Incas compuestros por su director J. Milchberg: Munahuanqui, una bella y sencilla melodía de nuevo ejecutada con un precioso aire artesanal. Y Soncoyman, otra clásica de Los Incas en la que Los Chacos plasman su esmero para generar una música mística y triste, sensaciones que transmite siempre esta pequeña joya.
Negrita es una bella tonada de G. Rojas en la que destaca una excelente base de charango y guitarra, que encubren en cierta medida la monotonía de la melodía principal. También presentan una versión de la excelente cueca de A. Pantoja La boliviana, donde Los Chacos cantan a coro, no de forma muy atinada.
Por último Los Chacos presentan una serie de temas folklóricos, de los que para mi destacan enormemente un par de ellos: Indiecito dormido, sin duda el otro gran valor del álbum en el que Los Chacos siguen interpretando con un estilo fuertemente artesanal y tradicional, transportándonos a las aldeas perdidas de los indios quechuas, la pieza cobra aún más belleza si cabe con la hermosa vozo femenina de A. Mª Bessalel. Sicuris es otro tema que despunta bastante, a ritmo de huayño que transmite una alegría desbordante con una melodía y ritmo extremadamente sencillos, pese a su título, se ejecuta con quenas.
Otro par de temas tradicionales de cierta calidad son Pollerita, un huayño que muchos años más tarde se lo escuchamos a Y. Ortuño. Y el bambuco Campanas del olvido, un tema romántico de nuevo embellecido por la voz de A. Mª Bessalel ya bastante más melancólico y suave.

Los siguientes discos de Los Chacos no alcanzaron en mi opinión el nivel del primero, aunque siguieron manteniendo cierta calidad. Vírgenes del Sol fue el siguiente disco grabado en 1971 y titulado también Toda América latina / Vol. 3, siguiendo así la serie que inició el sello Barclay.
Destacar como no el gran clásico que es a la vez tema central del álbum: Vírgenes del Sol, el gran yaraví del peruano B. de la Rueda, aunque aquí Los Chacos lo ejecutan a ritmo de chonguinada con una gran variedad de instrumentos para sus diferentes melodías, dando un resultado final realmente brillante.
Otros temas destacables del disco son por ejemplo Lejos de mi negra, obra de B. Ortiz que como todo sanjuanito que se precie, consigue encandilarnos con su sencillez y belleza de sus frases. La cueca homenaje a Juana Azurduy compuesta por Luna y A. Ramírez, interpretada por otros conjuntos. Y un Villancico compuesto por el gran M. Núñez, donde llama la atención su cuidada percusión.
Y por último subrayar un par de temas folklóricos que vuelven a presentar Los Chacos en este trabajo: el alegre y ameno huayño Paisaje orujeño y el también huayño Río de paria, que cuenta con una bella letra cantada por A. Mª Bessalel y que años más tarde Wayanay Inka reversionó con el título de Río huaycheño.
Escúchalo aquí.

La flute de pan des Andes es un disco de estudio grabado en 1972 y reeditado posteriormente en 1982. Nadie hasta ahora lo ha posteado en internet, y apenas existen reseñas de él, existe una segunda edición titulada La flute andine, con el tracklist idéntico, he podido escucharlo solo en parte.
Chichitay es un bello huayñito bastante artesanal y de contrastada calidad obra de J. M. Cayre en lo que supone los primeros temas de cosecha propia de Los Chacos, esta pieza en concreto fusiona la música andina con el estilo romance europeo, aunque al final unas frases chirriantes de quena estroean el resultado final.
La gran mayoría de los temas de este álbum son de autoría propia. El bagual es otro tema de J. M. Cayre en el que esta vez destacan las melodías de charango, de nuevo marcando un estilo muy tradicional.
J. Bessalel compuso otro buen puñado de temas para este disco: la marcha a ritmo de huayño titulada El duendecillo vuelve a destilar un estilo muy artesanal y arcaico, con un notable diálogo entre los instrumentos de viento dirigido por un marcado ritmo percusivo, de lo mejor de Los Chacos. Danza del viento es un aire del altiplano que supone otra joyita que nos legaron Los Chacos y que de nuevo nos transporta a la rutinaria vida de los pueblos perdidos en el interminable e inhóspito altiplano andino.
Y para finalizar destacar dos temas folklóricos: el archiconocido Ojos azules, que aquí se titula erróneamente como Humahuaca, totalmente instrumental. Y la danza del Salterito, otro instrumental tradicional y bastante alegre.

De los Andes a J. S. Bach es otro álbum de 1972 en el que Los Chacos conjugan temas tradicionales con adaptaciones de clásicos del célebre compositor J. S. Bach.
De los temas folklóricos destacar tan solo Mariposa con su impresionante conjunto de quenas y su bien construida melodía de aire de festividad.
Las adaptaciones de temas de Bach dan mucho más de si: Polonesa con su aire misterioso y místico. Rondo, uno de los clásicos más conocidos del compositor alemán del que Los Chacos consiguen plasmar toda su calidad en su adaptación. Siciliana, transmitiendo de nuevo sensaciones placenteras. Y Minueto-Badinerie, ya no tan lograda salvo su archiconocida segunda parte, conocida mundialmente.
Escúchalo aquí.





Luz y ramas es un disco de 1973 en el que Los Chacos presentan temas propios en su totalidad.
El propio tema central Luz y ramas es una obra de J. Bessalel en el que seguimos adivinando la fusión entre las músicas clásica y andina, aunque con un resultado no demasiado brillante. El mar es otra obra de J. Bessalel que sin llegar a definir bien las melodías, se consigue una pieza ideal para crear ambiente.
Kora sfakion es una brillante composición de J. J. Cayre ejecutada con zampoña donde esta vez si que se consigue una perfecta definición de sus melodías, ambientadas en Grecia, de lo mejor de Los Chacos sin duda.
Trigal es una obra de J. M. Cayre donde se vuelve a conjugar la música andina con los estilos clásicos del viejo continente, presentándonos esta vez unas exquisitas frases de quena. Y Nieve de primavera es otra pequeña joya de Los Chacos, obra de D. Darmezin que sigue la mísma tónica que la anterior, absolutamente evocadora de los paisajes andinos naturales, recrea un ambiente mágico.
Escúchalo aquí.
Concert pour les Andes es otro álbum de 1974 donde Los Chacos siguen presentando temas propios, esta vez con un buen puñado de excelentes piezas.
La Danza de la zorra es una obra sencilla de J. Cayre en la que una misma melodía se repite varias veces usando en cada una de ellas una combinación distinta de instrumentos de viento.
Mascos es otra composición de J. Cayre, ejecutada a dos ritmos: en allegro y en andante de vidala, siendo la primera la que más me gusta, con un ritmo bien marcado y ejecutando un interesante dueto de quena y zampoña, con una rica variedad de frases aderezadas con un instrumento accesorio: el violín. Y Bosques mojados es otra canción de J. Cayre donde su autor nos hace sentir el frescor del rocío en la hierba con una hermosa melodía ejecutada con zampoña y guitarra a ritmo de tonada suave.
Pena... es un tema romántico de Bessalel y Melgar bastante bello y melancólico, embellecido como siempre con la voz de la cantante, usan además un violoncello y violín como acompañamiento, creando así una atmósfera mágica mezclando las esencias andinas con los sonidos de música clásica. Cataviento es otro buen tema de J. Bessalel donde se vuelven a conjugar hermosos sonidos andinos con ricas frases de violín y cello, tema este totalmente instrumental.
También de J. Bessalel es Danzante, una pieza ya más sobria y melancólica ejecutada tan solo con quena y guitarra, sencilla pero rica en su variedad y calidad de sus frases.
Flor peregrina es una pieza romántica y más alegre compuesta por Cayre y Bessalel, ejecutada a un ritmo mucho más alegre y en la que cabe destacar de nuevo el buen hacer de A. Mª Bessalel en el canto, además de presentar de nuevo una rica variedad de buenas frases.
D. Darmezin compuso también una serie de buenas piezas para este disco: el Carnavalito de Quito es una bella composición bastante alegre que cuenta con un aire de fiesta muy tradicional. Y El cabrito es otro tema de ritmo muy vivo y marcado ejecutado básicamente a guitarra.
Escúchalo aquí.

Vírgenes del Sol / Libertad es un álbum recopilatorio de 1975.
El florilegio de la flauta andina es una colección de temas de Los Chacos recopilados en dos volúmenes en 1976. Existe una edición francesa que data de 1977.
Le printems es un álbum de estudio de 1978, de nuevo con casi todos sus temas de cosecha propia.
No obstante Los Chacos vuelven a emular a otro gran compositor clásico como Antonio Vivaldi y versionan la que fue su obra más famosa: Las cuatro estaciones, y ejecutan así tres movimientos o partes llamados precisamente printems, de los cuales son especialmente brillantes el primero y tercero.
La calidad del resto del álbum no es muy buena. Cenderelita es una obra de Bessalel y Cayre en la que destaca la hermosa melodía cantada con gran dulzura por A. Mª Bessalel acompañada de coros y charango, muy destacable además resulta ser su estribillo, perfecto al oído.
Pedricu es una canción ambiental de D. Darmezin, bastante lúgubre y sencilla, en la que solo escuchamos ejecuciones casi por separado de los instrumentos andinos clásicos.
Y Duendecito guitarrero es una bella composición de C. Isella y Toro cantada por A. Mª Bessalel y adornada por simpáticas frases de quena.
Escúchalo aquí.

Tras el disco anterior, Los Chacos experimentan un profundo paréntesis a lo largo de la década de los 80. En 1990 lanzan este recopilatorio titulado Au paus de la flute indienne.
Oda a la vida supone el último álbum de estudio de Los Chacos, se grabó en 1992 y supone el último coletazo de la ya casi desaparecida actividad del grupo, con su director J. M. Cayre enfrascado en otros proyectos. Existe una edición especial titulada Revival - South American Music In Paris, con idéntico tracklist.
En este trabajo ya crepuscular colaboraron Albert Breuil y Nicolas Janot.
El tema central Oda a la vida es un fandango de J-M. Cayre y P. Kirtchuk que supone un bello canto a la vida ejecutado a coro y con un acompañamiento musical que le da un corte muy clásico a la pieza. De estos mismos autores son las obras de Pupilas ingratas, una barcarola clásica y triste acompañada por un acordeón y clarinete. Y sobre todo Arroyo fugaz, sin duda otra joya propia de Los Chacos que destaca por la belleza de su melodía y letra nostálgica cantada a un arroyo al que un hombre llora la pérdida de su amor.
Luna achachera es un alegre y nostálgico taquirari de J. Bessalel de corte más andino y menos europeo clásico, totalmente instrumental.
Y por último citar tres buenos temas folklóricos: el huayño de Manco Capac, un héroe legendario de la mitología incaíca que fundó esta etnia en la ciudad sagrada de Cuzco. Agüita de putina, una pieza muy recurrente para muchos grupos andinos y que aquí Los Chacos interpretan una versión bastante suave y mística. Y Flor de Huancayo, otro huayño que el grupo Amaru se encargaría de interpretarlo mucho mejor.
Escúchalo aquí.

Con el disco anterior se da por acabada la carrera musical de Los Chacos, no obstante aún tuvieron tiempo de editar algunos recopilatorios más, como este de 1993 titulado La flute indienne.
Flûte indienne es una recopilación de los mejores éxitos de Los Chacos recogidos en dos CDs en 1996.
Existen además otros discos recopilatorios sin año de lanzamiento, de izquierda a derecha: La flauta andina, Amerique du Sud, Polonaise y Voyage 1+1, este último supuestamente con Los Calchakis.

6 comentarios:

  1. hola
    muy bien por tu blogg
    una precision, una de tus fotos negra y blanca no tiene nada que ver con el grupo Los chacos de Francia... un poco antes la discografia;
    georges, Francia

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  2. Hola, tiene la letra de Oda a la vida?
    Gracias,
    Rodrigo, Brasil

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  3. Adonde se puede comprar la discografia que usted muestra?
    Gracias,
    Rodrigo, Brasil

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  4. Cuando vivi en Montreal una amiga me obsequio el disco en el año 70 Muy bonito disco

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