La música andina en Francia



La música andina y los movimientos de Izquierda

Carrasco Pirard, de Quilapayún
Quilapayún e Inti-Illimani, máximos exponentes de la "Nueva Canción"
y siempre comprometidos con la causa revolucionaria tras su exilio forzoso de 1973.
A finales de 1967, el futuro máximo exponente de la “Nueva Canción” Quilapayún actuó por primera vez en París con la noticia aún caliente de la dentención de Ché Guevara en Bolivia. El conjunto llegó a Francia sin demasiada repercusión, Quilapayún no era muy conocido en Europa, ni siquiera en su propio país, pero tuvo una gran acogida en la capital francesa. Recordando su debut en París, Carrasco Pirard, miembro de Quilapayún, afirma que “el folklore latinoamericano ya era bastante conocido por los universitarios franceses” en aquel tiempo, y que “la síntesis de quena y revolución tuvo mucho éxito entre nuestros colegas franceses que compartían nuestros objetivos políticos, ellos lucían barba, apoyaban la Revolución Cubana y conspiraban contra el Capitalismo”.
6 años después, el sangriento golpe militar de Pinochet forzó el inicio de 15 años de exilio de Quilapayún a Europa junto con otros compañeros de la “nueva Canción” como Inti-Illimani. Con un gran repertorio de canciones pro-latinoamericanas ejecutadas con instrumentos y estilos andinos, Quilapayún e Inti-Illimani estuvieron siempre presentes en todos los eventos internacionales de izquierda y anticapitalistas durante los 70 y 80.
Como consecuencia, ambos conjuntos jugaron un papel importante en la difusión internacional del folklore andino así como en sus asociaciones con movimientos de izquierda. Pero como dice C. Pirard, la música andina ya era popular en Europa antes del golpe de Pinochet en 1973, y por aquel entonces en Europa ya se asociaba este tipo de música con los movimientos de Izquierda. Esto apenas se menciona en la extensa literatura de la “Nueva Canción”, lo que dificulta nuestra comprensión de este movimiento artístico en Europa y otros lugares. Para abordar esta laguna, narraré a continuación la historia temprana de la música andina en Europa para dilucidar cómo esta música fue inicialmente relacionada con la izquierda y el nacionalismo latinoamericano. París fue el centro de esta historia.


Los Guaranís

Los Guaranís: Cristobal Caceres, Angel Sanabria y Gerardo Servin

Las actuaciones de música andina fueron muy escasas en París hasta la llegada del grupo paraguayo Los Guaranís en 1951 con la compañía de folklore latinoamericano fundada en Buenos Aires por el coreógrafo y bailarín español Joaquín Pérez Fernández. En el teatro parisino de Marigny se ofrecían espectáculos de danzas y repertorios andinos en los que el acompañamiento musical corría a cargo de Los Guaranís, cuyo repertorio incluía canciones de Perú, Ecuador, Bolivia, y sobre todo del N de Argentina, como el famoso carnavalito El humahuaqueño, que fue uno de sus mayores éxitos en Europa. Los Guaranís se establecieron en París y a mediados de los 50 su popular interpretación de El humahuaqueño dio lugar a versiones en francés (La Fête des Fleurs), en inglés (Bésame otra vez), e incluso en sueco (Kyss Mig Pa Mandag). El título y letra originales de esta canción hacen referencia al pueblo de Humahuaca, en Jujuy, una región del N de Argentina próxima a Bolivia.

Ricardo Rojas
Los Guaranís habían aprendido mucho de su repertorio andino en Buenos Aires, donde residieron a finales de los 40 antes de llegar a París. La cosmopolita Buenos Aires no parecía un lugar adecuado para presentar música andina, pero desde los años 20 los folkloristas argentinos radicados en la capital a menudo presentaban actaciones musicales bajo el título de “Música del Norte de Argentina”, con carnavalitos, bailecitos y yaravis. Así que la música andina se incluía en el folklore argentino. En un desarrollo similar, los autores argentinos de inicios del siglo XX relacionaron el modo de vida andino de esa época con la cultura inca de siglos atrás. A mayor escala, y seguramente influenciados por los intelectuales peruanos José Carlos Mariátegui y Raúl Haya de la Torre, en los años 30, intelectuales argentinos como Ricardo Rojas visionaron la cultura andina como una posible base para una auténtica identidad latinoamericana, décadas antes del nacimiento de la “Nueva Canción”. La antropóloga peruana Zoila Mendoza ha documentado cómo el interés de la élite argentina por la música inca provocó directamente la fundación de la “Misión Peruana de Arte Incáico” por Luis Varcárcel, que debutó en Buenos Aires en 1923.


La gestación musical en Buenos Aires

Unos 6 años después del concierto de La Misión Peruana en Buenos Aires, el músico boliviano Alberto Ruíz Lavadenz viajó a al capital argentina donde actuó durante bastantes años en las peñas o clubs folklóricos, y así fue el primer músico boliviano que se incorporó con éxito en el campo del folklore en Argentina. R. Lavadenz actuó principalmente en su grupo Lira Incáica, que en 1933 actuó en un programa de radio argentina llamado “Incamérica”, organizado por una asociación de compositores argentinos, escritores y periodistas. R. Lavadenz falleció repentinamente en 1939, y pasados unos 3 años, la soprano peruana Ima Sumac y Moisés Vivanco aparecieron en Buenos Aires con el quenista Antonio Pantoja y el charanguista Mauro Núñez. Pantoja y Núñez abandonaron el grupo de Vivanco en 1943 para establecerse en Buenos Aires, y unos pocos años más tarde, M. Núñez sería el maestro del futuro virtuoso del charango Jaime Torres.
El charanguista Mauro Núñez

Los Hermanos Ábalos

Napoleón, Adolfo, Roberto, Vitillito y Marcelo Raúl Ábalos
Pero el máximo exponente de la música andina en Argentina durante los años 40 y 50 fue sin duda el grupo argentino Los Hermanos Ábalos, con su temprano éxito Carnavalito quebradeño en referencia al emblemático paso de montaña de Humahuaca en Jujuy.
Además se daba la circunstancia de que Los Hermanos Ábalos eran del departamento de Santiago del Estero, donde el idioma quechua se hablaba bastante. Los hermanos Abalos se trasladaron a Buenos Aires a principios de los 40 y fundaron la Peña Achalay en el barrio de clase alta de Barro Norte. El repertorio rural argentino de los Ábalos incluía géneros andinos que se ejecutaban con una o dos quenas, charango y bombo, esta formación instrumental se estandarizaría para muchos conjuntos andinos en los próximos años.


Los Incas


Así mismo, Los Hermanos Ábalos influenciaron a Los Incas, el grupo presentado en el single El cóndor pasa de Simon y Garfunkel de 1970. Los Incas se fundaron en París en 1955 por el quenista argentino Carlos Ben-Pott, el también argentino Ricardo Galeazzi como charanguista y segundo quenista (quien además fue bajista de jazz), y los vocalistas y guitarristas venezolanos Elio Riveros y Narciso Debourg. Galeazzi abandonó Los Incas unos años después, y fue sustituido por el pianista clásico y charanguista argentino Jorge Milchberg.

Jorge Milchberg
Los Jairas de Bolivia
Los miembros de Los Incas aprendieron primero a tocar música andina en París y no en Sudamérica, en un local llamado L'Escale. Durante los años 50, éste fue un lugar típico para escuchar música andina, y fue tal su repercusión que en 1953 se formó un grupo formado únicamente por músicos franceses llamado Los Chacos, quienes bajo la dirección de Jean-Michell Cayre se labraron bastante fama internacional.
Sin embargo, no sería hasta 1969 cuando los músicos de la región llegarían a París, como Los Jairas de Bolivia, seguidos por otros tantos, como los Ruphay en 1972. Por tanto, fueron los músicos argentinos quienes introdujeron la música andina en París durante los 50 y 60.
Al igual que Los Guaranís, Los Incas interpretaban estilos de diferentes países latinoamericanos, pero especialmente de Argentina y Venezuela, de donde eran sus integrantes. En términos de música andina, su LP de debut en 1956 incluía un repertorio estándar del Norte argentino como el Carnavalito quebradeño de los Hermanos Abalos, la cueca anónima La boliviana, y el bailecito Dos palomitas, conocido en Argentina como Viva Jujuy. Los Incas a menudo acompañaban al bailarín Paul Darnot en representaciones latinoamericanas similares a las de Los Guaranís, con la colaboración de J. Pérez Fernández.












La familia Parra y Los Machucambos

Violeta Parra
Los Machucambos
Así, unos pocos parisinos asociaron la música latinoamericana con la izquierda en los años 50 y 60. Además la música latinoamericana ofrecía por su naturaleza ratos de diversión y festejos. Pese a que la cantautora chilena Violeta Parra había residido brevemente en París a finales de los 50 y principios de los 60, pocos parisinos llegaron a conocer sus canciones de contenido social hasta finales de los 60. Ángel Parra describe la frustración de su madre para con la música latina apolítica en París y cómo ello motivó su retorno a Chile en 1965 para fundar las comunas de “La Peña de los Parra” y “La Carpa de la Reina”. El papel pionero de la familia Parra en la “Nueva Canción” es bien conocido. La familia Parra fue también pionera en la introducción de instrumentos y estilos andinos en la “Nueva Canción”. Violeta Parra y su socio y compañero sentimental suizo Gilbert Favre escucharon música andina por primera vez en París de la mano de Los Incas, con los que Ángel Parra tocó en alguna ocasión. Durante su estancia en París, los Parra descubrieron numerosos instrumentos y estilos andinos que a su regreso a Chile usarían para trabajar en la “Nueva Canción”.
A diferencia de los Parra, Los Machucambos fueron muy populares en Francia durante los 50 y 60. Especializados en música latinoamericana, con miembros de Costa Rica, España e Italia, este grupo grabó numerosos éxitos como La bamba o el cha-cha-cha Pepito mi corazón. También algunos músicos franceses probaron con la música latinoamericana en los años 60 en L'Escale, como Brigitte Bardot, quien llegó a cantar con Los Incas y entabló amistad con N. Debourg.


De Gaulle y el nacionalismo latinoamericano
Charles de Gaulle,
presidente de Francia desde 1958 a 1969

A finales de los 60, la música latinoamericana en general, y la andina en particular, estaba adquiriendo nuevos significados en Francia. Ahora la música andina se relacionaba inmediatamente con la Izquierda, ¿qué causó esta idea genérica? La política del presidente Charles de Gaulle para con Latinoamérica fue un factor importante. A finales de los 60, de Gaulle estaba tratando de crear un “tercer bloque” que desafiara a la URSS y sobre todo a EEUU. Como parte de su estrategia, se reunió con dirigentes de varios países latinoamericanos, incluyendo Argentina y Bolivia, denunciando el imperialismo en esta gira. Después Francia abandonó la OTAN repentinamente el próximo año y atacó públicamente las políticas estadounidenses en Vietnam. Esta postura anti-estadounidense era muy popular en Francia, y el "tercer bloque" de De Gaulle se vinculó al anti-EEUU y al pro-Latinoamérica. Como consecuencia, los sellos discográficos ARION / Barclay en Francia grabaron muchos discos de música latinoamericana folclórica durante la gira de De Gaulle en 1964, incluyendo el LP “Argentina” del quenista argentino Alfredo de Robertis, junto con los LPs "Bolivia" y "Perú" de Los Calchakis.








Los Calchakis

Los Calchakis, con Héctor Miranda (el del bombo) como director
Paul Simon y Arthur "Art"Garfunkel
A diferencia de Los Incas, Los Calchakis se especializaron exclusivamente en la música andina. Los Calchakis fue un grupo afincado en París fundado por el bonaerense Héctor Miranda y su mujer francesa Ana María Miranda, vocalista soprano clásica. El quenista de Los Calchakis de los años 60 fue el francés Guillermo de la Roca, quien había abordado por primera vez la música andina en Buenos Aires.
Un año después de que ARION / Barclay grabara los Lps “Bolivia” y “Perú” de Los Calchakis, Philips de Francia grabó sus Lps “Bolivia” y “Perú” en 1966 con Los Incas, que habían grabado ya El cóndor pasa y que más tarde Simon y Garfunkel la reinterpretarían a su manera. El cóndor pasa también apareció en el LP “Perú” de Los Calchakis. La actriz y cantante francesa Marie Lafôret le añadió letra y grabó El cóndor pasa con los títulos de La flûte magique y Sur le chemin des Andes en 1966.


Valérie Lagrange
La Revolución

Así muchos parisinos conocieron la música andina al mismo tiempo que el sentimiento anti-estadounidense crecía y el presidente de Gaulle visitaba Latinoamérica. La Revolución Cubana estába íntimamente ligada a la Revolución Latinoamericana, y reflejando esta realidad, la actriz francesa Valérie Lagrange inició su carrera musical en 1965 con La guerrilla, un EP con dos temas andinos donde colaboraron Los Incas y el compositor Serge Gainsbourg.
Las hazañas de Ché Guevara en Bolivia en 1967 estaban directamente ligadas a la revolución de Izquierda. Por primera vez, Bolivia era primera noticia en los periódicos y noticiarios, los parisinos seguían muy atentos los acontecimientos, especialmente los arrestos del propio Ché y del intelectual francés Régis Debray. Su conocido libro ¿Revolución en la revolución? Ya había sido publicado por Francois Maspero, una editora izquierdista francesa cuyo catálogo incluía la colección Canciones de la rebelión y testimonios de Latinoamérica, con textos de Atahualpa Yupanqui de Argentina, Daniel Viglietti de Uruguay, Carlos Puebla de Cuba, Nicómedes Santa Cruz de Perú, y otros artistas, junto con un libro de Violeta Parra titulado Poesía popular de los Andes.


Atahualpa Yupanqui
Daniel Viglietti
Acorde con los tiempos, el cantante francés Jean Ferrat grabó importantes éxitos en 1967 en apoyo a Fidel Castro como A Santiago de Cuba y Guerrilleros, e incluso el músico especializado en folklore francés Hugues Aufray añadió temas andinos a su repertorio. 1967 fue un año en el que además el Festival de cine de Cannes otorgó dos premios al film realista Ukamau ("eso es lo que hay" en aymara) dirigido por el boliviano Jorge Sanjinés.
Al año siguiente las luchas entre universitarios y policía desembocaron en el famoso Mayo del 68. Che Guevara era un emblema del no intervencionismo para los estudiantes franceses, quienes incluso le levantan una estatua. En poco tiempo el himno compuesto por Carlos Puebla Hasta siempre comandante se convirtió en referente obligado en L'Escale y en otros centros de música latinoamericana. La compañía francesa Chant du Monde enseguida grabó dos Lps con Atahualpa Yupanqui, a quien la revista Le Monde lo había descrito como “el indio revolucionario”. Además ese mismo año la cantante y actriz Marie Lafôret grabó Le tengo rabia al silencio de Yupanqui, mientras que Chant du Monde lanzó el álbum Canción para mi América del uruguayo Daniel Viglietti, la canción homónima incluía la letra de Dale la mano al indio.


Las flautas indias

Una creciente fascinación de los franceses con “los indios” se articulaba con el interés por la música andina. Los Calchakis tuvieron un gran éxito con La flûte indienne, un álbum completamente instrumental y andino de 1966, al que le siguieron posteriormente La flûte indienne vol. 2 y Flûtes, harpes et guitares indiennes, grabados por Barclay. Paralelamente Philips lanza temas inéditos y grandes éxitos de Los Incas mientras que Barclay preparaba el lanzamiento de Toute l'Amérique indienne de Los Calchakis. A diferencia de Yupanqui y Viglietti, Los Incas y Los Calchakis no incluían referencias políticas durante los años 60, cubriendo así un sector más amplio de la sociedad francesa, y poniendo de monda la flauta india en este país.

Trío Pachacamac, con Jean-Pierre Bluteau en la guitarra
Estado de sitio, de Costa-Gavras
En respuesta a esta tendencia, Jean-Pierre Bluteau y sus compañeros fundan en 1969 el grupo Pachacamac, con todos sus integrantes franceses. Al año siguiente el grupo se completa con los cantantes de pop Maurice Dulac y Marianne Mille, cuyo tema revolucionario Dis á ton fils alcanzó el nº6 en las listas de ventas en junio de 1970, mientras que el single El cóndor pasa de Simon y Garfunkel se estrena en el top 20 de Francia. Dis à ton fils añadió letras a los temas andinos de Italaqueñita y Quiaqueñita. Dulac y Mille grabaron más tarde otro éxito titulado Libertad a partir del fox incáico Vírgenes del Sol. La música andina y la Izquierda quedaron finalmente ligados en el pensar francés, especialmente con el lanzamiento del single Che Guevara de Los Machucambos, donde se incluía la guajira de Carlos Puebla Hasta siempre comandante con el huayño peruano Recuerdos de Kalahuayo.
Por otra parte, en 1971 el Lp Flûte indienne vol. 4 de Los Calchakis fue el cuarto más vendido en el mes de octubre, superando incluso a Imagine de John Lennon y Gimme shelter de The Rolling Stones. El director de cine Costa-Gavras encargó a Los Calchakis la ejecución de labanda sonora de su film Estado de sitio compuesta por el griego Mikis Theodorakis, un thriller político que denunciaba el intrusismo de EEUU en Latinoamérica y exaltaba la guerrilla Tupamaros en Uruguay. Estado de sitio se estrenó en 1973, justo cuando se sucedieron sendos golpes de estado en Chile y Uruguay que impusieron dictaduras militares. La película se rodó en Chile justo antes del golpe de Pinochet. Al año siguiente los hasta entonces apolíticos Calchakis grabaron el LP Chants des poets revoltaires, y los máximos exponentes de la “Nueva Canción” Inti-Illimani y Quilapayún se exiliaron a Europa para transmitir por el viejo continente el mensaje antiimperialista a través de su música.


Conclusión

En este trabajo he hecho una crónica de la historia temprana de la música andina en Europa y explico cómo esta música se relacionó inicialmente con la Izquierda y el latinoamericanismo. Cómo el desarrollo a largo plazo de música andina en los centros cosmopolitas facilitó en gran medida su incorporación al movimiento de la “Nueva Canción” como un índice de la autenticidad rural. El mismo proceso se produce normalmente en la construcción de músicas nacionales. En La Paz, por ejemplo, conjuntos similares a Los Calchakis, Los Incas o Los Hermanos Abalos, surgieron para interpretar Música Nacional por primera vez a finales de los 60 y principios de 70 en paralelo con el desarrollo descrito en este trabajo.
Para terminar, creo que es importante tener en cuenta que los bolivianos y peruanos urbanos en general, respondieron de forma muy diferente a la del Sur, dominado por el movimiento del cono Nueva Canción de los años 1970. En el Perú, el populista régimen militar de Velasco promovió la Nueva Canción a través del Instituto Nacional de Cultura, que patrocinó conciertos en Lima de Víctor Jara, Daniel Viglietti y Mercedes Sosa, y fomentó la creación de conjuntos de Nueva Cancion a través del apoyo estatal. Los grupos locales siguieron el modelo de Quilapayún e Inti-Illimani no tardaron en aparecer. Un desarrollo similar se produjo en la ciudad de México en los años 70 durante el gobierno izquierdista de Luis Echeverría.
A diferencia de los peruanos, los bolivianos en general no vieron con buenos ojos el uso de instrumentos andinos y de los géneros en el movimiento de la Nueva Canción. En cuanto a la coyuntura política, Bolivia se había desplazado desde la izquierda a la derecha en 1971 con la instauración de la dictadura militar de Bánzer, que duró hasta 1977. En consecuencia, la creación de artistas de Nueva Cancion no fue un hecho en Bolivia durante este período. A principios de los 70 los bolivianos habían creado su "música nacional", no como latinoamericana en consonancia con los argentinos y chilenos.


Estos textos son obra de Fernando Ríos, de la Universidad de Illinois, Urbana-Champaign, traducidos y adaptados por Igor Hernández.

5 comentarios:

  1. Saludos desde Peru!!! les envimos un poco de musica altiplanica del sur de Peru (Puno-Peru). Centro Musical Augusto Portugal Vidangos.

    http://www.youtube.com/watch?v=o2LbcCqubi8

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  2. Excelente Blog. Gracias por compartir con los lectores toda esta valiosa información. Felicitaciones

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  3. Cabe aclarar que la composición El cóndor pasa es creación del peruano Daniel Alomias Robles y fue interpretada por Ima Sumac y loa Incas.

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  4. exactamente EL CONDOR PASA opereta de Alomías Robles primero la cantó Yma Sumac,..con su voz impresionante de soprano..... y por el año 64 ya la cantó Marie Laforet...con Los Incas... en las 2 versiones conocidas.....LA FLUTE MAGIQUE (version andina) con un coro a 5 voces estremecedor......y SUR LE CHEMIN DES ANDES (version celta)..... antes que Simon & Garfunkel..... que pasaron por Paris y sintieron el tema...y se lo llevaron a EEUU para cantarlo como IF I COULD.....luego Marie Laforet.....cantó LA VOIX DU SILENCE.....Los Sonidos del Silencio...que es también una pieza de origen boliviano...creo Campanas de Santa Cruz...o algo por el estilo se llama...en la cual Jorge MIlchberg le puso arreglos...y la mundializó como The Sounds of Silence. Por otra parte, Marie Laforet fue la primera en Europa en hacer musica world y ya en sus recitales desde el año 1968 a 1972 por todo el mundo con su voz de casi cuatro octavas cantó canciones folkloricas de todo el mundo y de Sudamerica....tales como CABRESTERO de SImon Diaz (su mejor canción) EL POLO MARGARITEÑO, MARIA LAYA, LE TENGO RABIA AL SILENCIO, DOS PALOMITAS, EL PASTOR (huapango mexicano), y distintos aires sudamericanos además de canciones folkloricas de todo el mundo (israelí, grecia, rumania, e.e.u.u., africa, brasil, celta, inglaterra, españa, italia, suiza, alemania, etc.) no hay que olvidar que también Marie Laforet fue una de las primeras en hacer jazz fusion con música clásica y también canto con Egberto Gismonti (uno de los mejores músicos de brasil). ....

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  5. Hola buenos dias saludos de la parte de elios rivero. Esta en Venezuela. yo soy su hijo elio. Todos crecimos bajo los acorded de la guitarra y musica de los incas

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