Mauricio Vicencio


Mauricio Aquiles Vicencio Alquinita nace en la localidad chilena de Vallenar en el año 1958, hijo de Maximino Vicencio y Luisa Alquinta.
Músico autodidacta y multiinstrumentista, quien funda el grupo Yamaykahuaken en 1974 con el que gana varios concursos y festivales provinciales. Ya en 1976 se asocia con Pancho Valdivia, Tany Cruz, Julio Araya y Luis Leiva y forma Intihuac (Sol de Huasco) que en poco tiempo se transformaría en ese magnífico conjunto llamado Altiplano, siendo él su director, con el que recorrió todo Chile con el objetivo de conocer a fondo la esencia de la música andina.

M. Vicencio comienza simultáneamente a componer y a construir por su cuenta instrumentos de viento, debido a la imposibilidad de tener la cercanía de ciudades grandes como Antofagasta o Arica, donde los comerciantes andinos vendían sus productos e instrumentos. Ese mismo año se presenta también al Festival de Olmue, cercano a Viña del Mar, y actúa en Santiago en la peña de V. Parra "La Casa del Cantor".

En 1978 M. Vicencio parte junto con Altiplano al Ecuador, país donde reside en la actualidad, contratados por la "Peña Rincón Folclórico" de Guayaquil, no si antes grabar en Santiago su primer LP El Cantar Andino.
Precisamente es en Altiplano donde este gran músico ha desplegado todo su potencial artístico, que no es poco. Su particular visión de la música andina lo lleva a componer y ejecutar un sinfin de maravillosos temas, a menudo fusionándolas con otros estilos musicales asimilados a raíz de sus numerosos viajes al extranjero, a lugares tan distantes como Noruega, Australia, México o Azerbayán.
A lo largo de su trayectoria, M. Vicencio ha impartido numerosos seminarios de música andina y ha realizado otras tantas investigaciones del shamanismo ancestral, culturas antiguas e instrumentos precolombinos, especialmente de viento y ambientales, construidos de manera totalmente artesanal con materiales naturales, que se utilizaban en toda América, llevándole incluso a fabricar y ejecutar él mismo hasta 300 instrumentos diferentes.
Sin duda un gran músico, intérprete y multiinstrumentista en todos los sentidos, por desgracia, este tipo de personas ya no gozan hoy día del reconocimiento que sin duda merecen.










Discografía

Además del importante volumen discográfico que M. Vicencio ha grabado con Altiplano, este músico también tiene en su haber algunos trabajos en solitario.

Naymlap, génesis de la música andina es un trabajo que M. Vicencio grabó en 1993 con los músicos Fredy Jaramillo, Félix Vallejo, Mariela Condo, Nathaly Vicencio y Enrique Males, todos los temas son obras suyas.
Naymlap es el tema central del álbum, una bella composición ejecutada primeramente con una dulce zampoña que crea un magnífico ambiente natural acompañando la melodía con sonidos ambientales. La segunda parte incorpora cuerdas de fondo, lo que le da aún más calidad a la obra.
Génesis de ayarachi es una sikuriada mística que cuenta con una muy sentida melodía llena de energía evocativa, muy espiritual. En Laika fichitanka podemos escuchar una bella voz femenina acompañada también por buenas melodías y ambientes de cuerdas, aunque el tema se alarga demasiado.
Peregrinaje a Chavín de Huantar es una evocación a la que fue antigua capital de la cultura Chavín en Perú, importante lugar de confluencia de antiguos comerciantes y agricultores, también fue un importante lugar de culto, hoy está nombrado como Patrimonio de la Humanidad.
Quenko (laberinto) es otra sentida y evocativa obra, muy espiritual y mística, como gusta a muchos de sus seguidores, ideal para crear un ambiente de ensueño.
Un tema de singular belleza es Aurihuay, danza del maíz eterno, una canción que nos transporta al antaño donde se celebraban rituales y danzas para que los dioses recompensaran a los campesinos con buenas cosechas, ritos que aún se siguen realizando en algunos lugares remotos de la cordillera andina, una canción brillante y evocativa.
Escúchalo aquí.

Yllatinkuy es un maravilloso trabajo de M. Vicencio de 2007 que supone una auténtica experiencia musical irrepetible. El autor realiza una traslación de la música andina al New Age o música púramente ambiental, preseverando siempre los instrumentos de la música de los Andes, un disco imprescindible e impresionante, totalmente diferente a lo que los fans de la música andina estamos acostumbrados a oir.
Janko paka (águila blanca) nos da pistas de cómo va a ser el mismo, la canción es magnífica, enorme, con una magia evocativa tremenda, que consigue crear un ambiente etéreo y mágico, muy en sintonía con los últimos trabajos de Altiplano como Proyecto tótem. En el álbum hay una segunda parte de este tema junto con otro titulado Wichinkani warawara (estrella con cola), también grandioso.
Nina nayra (ojo de fuego) es una transición para el siguiente gran tema: Warawar jawira (río de estrellas) donde la melodía principal de guitarra está perfectamente acompañada de fondos de cuerdas y efectos musicales muy cuidados.
Katari jawira (río de la serpiente) es otra maravilla embellecida por los cantos femeninos que, acompañados por sonidos naturales de pájaros y agua, nos parece transportar a un lugar mágico, un tema para cerrar los ojos y soñar. Sigue la misma tónia, pero con un ritmo más marcado, Sakala jali (tránsito por el aire), donde M. Vicencio consigue magia musical solo con percusión, un flautín y una voz femenina que repite una y otra vez una frase de solo 5 notas.
Y Awatiri (pastor) es una larga pieza de casi 9 minutos, totalmente ambiental, que evoca la soledad de los pastores andinos, quizá algo tediosa al final.
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Taromenani, visiones musicales no contactadas es un álbum de M. Vicencio grabado en 2008, y corresponde a la banda sonora del documental titulado Taromenani, el exterminio de los pueblos ocultos realizado en Ecuador y que puedes ver en el siguiente link. En este trabajo predominan cantos reivindicativos tanto en español como en idiomas indígenas, ambientados en la selva amazónica del Ecuador, donde se narra la lucha desesperada de las tribus indígenas por su supervivencia.
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Visiones musicales pre... hispánicas, también de 2008.
Escúchalo aquí.

EN CONSTRUCCIÓN
Mullu Pacha es un disco de M. Vicencio grabado en 2009 junto con Pablo y Julio Vicencio, Óscar Velázquez y Daniel Montalvo, donde el autor prosigue con su original experimentación con instrumentos creados por él mismo, mezclándolos con otros sonidos de la Naturaleza y ambientales principalmente.
De nuevo advierto que no estamos tratando de un disco folklórico al uso, y desde luego no es para todos los gustos y oídos, pero del que hay que resaltar enorme potencial a la hora de crear ambientes y paisajes místicos y ancestrales.
No obstante las pistas finales del álbum presentan ya cierta elaboración y definición musical, especialmente la acuarela Huyñanpacha donde podemos escuchar unos cantos breves que evocan a la eternidad. También merece citar el Albazo del sereno por su curiosa instrumentación de su serenata, y Guangala, de nuevo con su particular instrumentación ancestral y que ya se grabó en el disco anterior.
Escúchaló aquí.

Sapi huaira - La raíz del viento es un álbum de M. Vicencio que solo estuvo citado en su antigua web oficial.
Su cuarta pista, Yaku mama, vuelve a aparecer en el disco siguiente El reino del yage, un tema dedicado a la Madre Agua, fuente de vida universal.
N/A
El reino del yage es un disco de 2013 en honor al yage o ayawaska, una planta medicinal a la que los shamanes otorgaban propiedades mágicas. La pintura del disco es obra de Boris Arteaga, y se titula Spirit of Ayawaska.
Se trata de un excelente trabajo que no obstante se aleja más aún de la música andina y de su peculiar estilo que le había caracterizado en estos últimos años, fusionando melodías evocativas y reverenciales con el blues, el rock o el jazz.
Con todo ello M. Vicencio consigue unas melodías que, si bien no están muy definidas, consigue una ambientación prodigiosa y amena.
Escúchalo aquí.

Ajayu es el último disco de M. Vicencio, en el que recoge buena parte de los temas del trabajo de Altiplano Éxodo, no publicado oficialmente.
Todas las pistas son composiciones originales del autor, salvo Valle del alto de Conrado García y grabado con anterioridad, el clásico Leño verde de E. Cavour, y Karu, título alternativo al tema folklórico Tierra de cóndores.
Escúchalo parcialmente aquí.

EN CONSTRUCCIÓN

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