Quilapayún



Chile es un país que ha visto nacer a grandes grupos y artistas musicales, ha sido cuna principal de la llamada Nueva Canción Latinoamericana en la década de los 60, movimiento político-cultural éste que cobró una gran importancia a raíz del trágico golpe de estado que se desencadenó en 1973, y que trajo con él muerte, torturas y exilio.
En esta entrada hablamos de uno de los grupos chilenos más importantes que se crearon en aquella época: Quilapayún, que junto a Inti-Illimani, ha desarrollado una carrera paralela sufriendo y experimentando de los mismos sucesos que marcaron la historia de Chile en aquellos años.


Quilapayún es una palabra compuesta en mapundungun, el idioma de los mapuches o araucanos, un pueblo amerindio que habita entre Chile y Argentina, y se estima que su población actual es de unos 900.000 individuos. "Quila" significa "tres", mientras que "Payun" significa "barba", esto es: "Tres barbas", esto se debe a que en principio Quilapayún se formó como un trío, al que como ya veremos, se les fueron uniendo más integrantes a lo largo de los años.
Este grupo tiene una importancia histórica y artística añadida, ya que en sus incios contaron con Víctor Jara y Ángel Parra como directores artísticos.


Yo personalmente distingo dos etapas básicas en la obra de este grupo. La primera de ellas iría desde sus inicios hasta mediados de los 70, poco después de su exilio, es en esta etapa donde para mi hacen gala de un estilo muy bien definido y marcado por su desgarradora y descarada canción protesta, con grandes canciones cargadas de gran energía y mensajes que muchos de ellos no están anticuados precisamente, y que son muy válidos para la coyuntura de crisis económica actual. Pero es a partir de mediados de los 70 cuando distingo yo su segunda etapa, y donde adivino una notable caída en la calidad de sus obras basada en una pérdida de descaro y definición musical.

Concierto de Quilapayún en homenaje al poeta Pablo Neruda
En cualquier caso, he considerado que Quilapayún merece sobradamente un lugar en mi blog, y ésta es su historia...


Biografía

El grupo se fundó en Santiago de Chile el 26 de julio de 1965 por Julio Carrasco y Julio Numhauser, quienes invitaron en un primer momento a Eduardo Carrasco, quien se suponía sería sólo un intérprete temporal. Así el trío inicial decide llamarse Quilapayún.
Comienzan a realizar esporádicas presentaciones en peñas universitarias, y posteriormente deciden integrar a Patricio Castillo, cuya presencia intermitente duraría hasta 1970, y más tarde en forma definitiva, a Carlos Quezada, Willy Oddó, Hernán Gómez y Rodolfo Parada.
Tras trabajar un breve lapso con Ángel Parra y de tener sus primeras actuaciones en peñas de Valparaíso y Santiago, Quilapayún integra como director artístico a Víctor Jara, con quien adoptarán el modo interpretativo y escénico que los volvería célebres junto a sus barbas y ponchos negros.

Quilapayún con Víctor Jara como director


















Después de dos discos en los que esbozaron su línea temática y musical, graban en 1968 Por Vietnam en el que adoptan el estilo que los volverá un paradigma de la canción popular revolucionaria. En 1970 graban la Cantata Santa María de Iquique de Luis Advis, que se vuelve una obra esencial de la música chilena y modelo para trabajos del mismo tipo que se realizaron en Hispanoamérica.
Tras el triunfo de Allende en 1970, se vuelven embajadores culturales chilenos y aumentan sus giras por Europa, obteniendo también grandes éxitos en Argentina y Uruguay. En esa época alternan canciones y obras de apoyo a la causa de la Unidad Popular y de ataque a los sectores conservadores con trabajos como Quilapayún 5, donde esbozan nuevos caminos creativos, marcados por el ingreso de su director, E. Carrasco, al conservatorio. Su apoyo al gobierno de Allende tiene su punto máximo en la presentación en el accidentado Festival de Viña del Mar en febrero de 1973.

Exilio a Francia 1973 - 1988

Quilapayún se encontraba de gira por Francia cuando estalla el Golpe de Estado en Chile. De hecho, el 15 de septiembre cantaron en el Olympia de París, convirtiéndose en el primer grupo chileno que se presenta en tan distinguido escenario. Instaurado el régimen militar, permanecen en Francia y comienzan su exilio que se prolongaría hasta 1989. Rápidamente se vuelven artistas centrales en los actos de solidaridad con la causa socialista chilena y graban nuevos discos de denuncia de la situación del país.
Sin embargo, a fines de los 70 el conjunto reformula su planteamiento entre el arte y la política y, junto con su marginación del Partido Comunista y relación con el pintor chileno Roberto Matta, levantan su compromiso con La revolución y las estrellas que les genera un fuerte desarraigo con la izquierda chilena. En esta segunda etapa en el exilio alcanzan altos grados de desarrollo musical, primero por el trabajo de taller desarrollado al interior del grupo y posteriormente por la colaboración con músicos doctos como Gustavo Becerra, Juan Orrego Salas y la incorporación al grupo del entonces joven compositor chileno Patricio Wang.

Retorno a Chile 1988


Después que se permitió el reingreso al país de la totalidad de los exiliados, parte de Quilapayún vuelve a Chile para apoyar a la oposición en el plebiscito de 1988 y, poco después, realiza una gira por el país a comienzos de 1989. Luego de estas presentaciones, el director E. Carrasco regresa a Chile junto con W. Oddó, lo que permite a R. Parada tomar a cargo la dirección en dupla con P. Wang.

Crisis en el grupo

Durante los 90 y debido a varios factores, la actividad del grupo se reduce considerablemente, y para complicar la situación, los aún radicados en Francia editan dos discos nuevos y dos antologías en 15 años.

Arriba el Quilapayún de Parada y Wang, abajo el Quilapayún de Carrasco
Precisamente, durante la década de los 90, comienza a gestarse una crísis al interior del grupo, producto de diferencias del resto de los integrantes respecto de la gestión de R. Parada. Esto motiva el abandono paulatino de los integrantes históricos del conjunto, llegando hasta el punto que solo quedan dos, Gómez y Lagos, quienes deciden alejarse del grupo dirigido por Parada e inician un proceso contra este, por depósito ilegal de la marca Quilapayún en Chile y en Francia.

Cisma musical

En torno a Gómez y Lagos los miembros históricos se reagrupan en septiembre de 2003 para cantar en Francia, Gran Bretaña y Ecuador con gran éxito. En Chile hacen una pequeña gira y participan en el gran homenaje a Salvador Allende que se realizó en el Estadio Nacional.
Por su parte, Parada, Wang y Castillo con la colaboración de los integrantes del grupo Ortiga, sostienen la agrupación hasta principios del 2004, cuando a su vez, los Ortiga, molestos por la gestión de Parada, se niegan a seguir colaborando en ese grupo. Nuevamente paralizados, Parada y Wang recurren a músicos de otras agrupaciones formadas en Francia como Los Calchakis o Karumanta para continuar con su actividad.
Ambos grupos entraron en disputa judicial en Chile y Francia por el uso de la marca Quilapayún. En el juicio de Francia de 2007, se falló a favor de los integrantes históricos del conjunto: Carrasco, Quezada, Venegas, García, Gómez, Lagos y Escudero, con lo que se zanjó la disputa en el país galo respecto al uso del nombre.
El fallo francés prohibió a Parada, Wang y Castillo la utilización de la marca Quilapayún, así como el uso de Quilapayún como nombre de dominios o sitios Internet. No obstante el Quilapayún francés cuenta con su website particular.
Durante 2007, el Quilapayún de E. Carrasco realizó dos giras por Chile, con motivo de los 100 años de la masacre de la escuela Santa María de Iquique, además de promocionar su nuevo disco Siempre. Estas giras las realizaron en compañía de las orquestas juveniles de cada ciudad visitada. En Iquique fueron condecorados por la Municipalidad. Mientras tanto, el grupo de R. Parada realizó una gira por Chile en el mes de diciembre, también por la conmemoración de la masacre, y participó en una caravana integrada también por artistas como Patricio Manns o Inti-Illimani (R) que partió en la Quinta Vergara, para luego llegar a Iquique.


En la gira de 2010, y luego de exitosas presentaciones en el Festival de la Patagonia y en Valparaiso, culminó la celebración de los 45 años del grupo con un concierto en el Teatro Caupolicán, con lleno total, y al cual fueron invitados varios grupos como Los Jaivas, Illapu, Newen, Napalé y otros. El grupo liderado por E. Carrasco ha seguido presentándose en Francia, España, Argentina y Chile hasta hoy.


Integrantes

Quilapayún ha tenido 25 músicos a lo largo de toda su historia. La historia de la banda está claramente marcada por su exilio en Francia así como por el reencuentro de varios de sus integrantes antiguos y el ingreso de varios nuevos que tuvo lugar entre 2002 y 2003.

Julio Numhauser

Nacido en 1940, es un músico, cantante y compositor chileno, destacado en la ejecución y composición de música folklórica de su país.
En 1965 fundó Quilapayún con los hermanos E. Carrasco y J. Carrasco, al que le puso el nombre. Permanece en el conjunto hasta 1967, grabando su primer álbum Quilapayún.
En 1969 fundó el dúo Amerindios con Mario Salazar, un músico de jazz, a partir del taller de folklore que ambos dictaban en la Facultad de Medicina de Santiago de Chile. Otros músicos también participaron del grupo como Ernesto Parra y Patricio Castillo. El grupo buscó innovar en la música popular chilena, incorporando instrumentos electrónicos y combinando ritmos. En esa dirección compusieron Cueca beat. Desarrollaron una concepción abierta del espectáculo, rompiendo la frontera del escenario y combinando con el teatro popular. Participan en la banda musical de algunas películas documentales y cortometrajes (Qué hacer, El Diálogo de América, de Alvaro Covacevich, El gran desafío). Hacen la música de continuidad del Canal de TV de Valparaíso y el jingle de la revista Onda: "Hoy es el primer día del resto de tu vida".
El resultar elegido presidente Salvador Allende, en 1970, fue designado director artistico de la recien adquirida empresa estatal IRT. Numhauser tuvo una posición abierta frente a las diversas corrientes de la música popular chilena y enfrentó la oposición de artistas y funcionarios que sostenían que el gobierno no debía apoyar la música rock nacional. Estas controversias lo llevaron a crear un sello especial para el rock chileno, Machitun, subsidiaria de IRT, que realizó su primer registro con Los Jaivas. El sello solo editó tres discos, pero el catalogo de lo que quedo grabado y se perdió era mucho mas extenso.
En 1973 ganó como autor el Festival de Viña del Mar con su canción Mi río, interpretada por Charo Cofré. Ese mismo año, a causa de la imposición en Chile de la dictadura de Pinochet, se exilió en Suecia donde vivió desde entonces en la localidad de Åkarp. En Suecia formó el grupo Somos, con los chilenos Francisco Ibarra y Óscar Salazar.
En 2000 fue designado por el Presidente Lagos agregado cultural de la embajada chilena en Suecia.

Julio Carrasco Pirard

Julio Carrasco es un músico chileno conocido por ser un fundador de Quilapayún junto con J. Numhauser en 1965. Ambos se retiraron de la banda tempranamente, Numhauser en 1967 y Carrasco en 1968, dejando el legado en manos de E. Carrasco, un hermano de Julio.
Durante los primeros años de Quilapayún, Julio se relacionó activamente con Ángel Parra, quien fue el primer director musical de la banda, y más tarde con V. Jara, quien asumiría este mismo rol en sus primeros álbumes.

Eduardo Carrasco Pirard

Nace en Santiago el 2 de julio de 1940, es músico, compositor, poeta, escritor y filósofo. Es el segundo de 5 hermanos. Estudió en el reconocido Liceo José Victorino Lastarria. Entre 1959 y 1961 estudió Psicología y filosofía en la Universidad Católica de Santiago. En 1961 viaja a Alemania, donde estudia alemán en la Universidad de Heidelberg, para luego retornar a Chile en 1964, donde continúa sus estudios de Filosofía en la Universidad de Chile, titulándose en 1970.
Poco antes de terminar sus estudios, en 1969 y hasta 1973 estudia composición musical en el Conservatorio Nacional de Música de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile, motivado por su nueva e incipiente carrera musical con Quilapayún.
Durante este período de fines de la década de 1960 y principios de 1970, Eduardo se incorporaría como militante de las Juventudes Comunistas, en apoyo al Presidente electo en 1970 Allende. Esta sería la razón de que debiera exiliarse luego del Golpe de Estado en Chile de 1973, y posterior régimen militar.
En 1965 funda, junto con J. Numhauser y su hermano J. Carrasco Quilapayún con la cual Eduardo comenzaría una prolífera carrera musical.
En 1973, el Golpe de Estado sorprende a toda la banda en una gira por Francia, país en el cual permanecerán en el exilio hasta 1989, año de término del régimen militar. Durante esta época Quilapayún, con Eduardo como director, realiza giras alrededor de todo Europa y el extranjero.
E. Carrasco ha sido además profesor de Filosofía en la Universidad de la República y en la Universidad de Chile. En esta última, sigue actualmente siendo profesor titular, tratando sus cursos principalmente de Nietzsche y Heidegger.
Como resultado de su constante labor intelectual y creativa ha publicado varios libros, como "Distinciones" en Editorial Ceneca, "Distinciones 2" en Editorial Tacora, "Conversaciones con Matta", en Ceneca Cesoc, "Autorretrato, nuevas conversaciones con Matta", en LOM Ediciones, "Campanadas del mar", en Ediciones Zeta, "Palabra de hombre", en RIL Editores, "Para leer Así habló Zaratustra de F. Nietzsche" y "Heidegger y la historia del ser" en la Editorial Universitaria, y "Nietzsche y los judíos" en la Editorial Catalonia.
Además, es autor de numerosos artículos sobre temas filosóficos publicados en diferentes revistas. Recientemente ha publicado "Marcas en la cabeza, Conversaciones con José Antonio Camacho" en la Editorial Catalonia y "En el cielo solo las estrellas. Conversaciones con Roberto Torretti", en la editorial de la Universidad Diego Portales. Además es autor de dos libros de poemas, "Golpes de ventana" y "Libro de las respuestas al Libro de las preguntas de Pablo Neruda".

Patricio Castillo

Nacido en 1946, es un cantautor e intérprete chileno con una amplia trayectoria musical.
E. Carrasco invitó a Patricio a integrar Quilapayún. En ella participó hasta el 1966, y luego entre 1969 y 1971, para reintegrarse mucho más tarde en 1993, siendo desde entonces intérprete activo de la banda.
Además fue parte de la banda Amerindios junto con J. Numhauser y Mario Salazar.
P. Castillo estuvo exiliado en Francia durante el régimen militar de Chile. Durante esa época participó en proyectos musicales con Isabel Parra y Los Jaivas.






Carlos Quesada

Nacido en Puente Alto, Santiago es un percusionista y tenor chileno.
Carlos estudió diseño en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Chile. Participó en la creación del edificio de la tradicional Fuente Alemana, y a realizado numerosos trabajos de diseño y fotografía. Es el responsable de numerosas carátulas de los álbumes de Quilapayún, y ha retratado diversas giras y conciertos de su banda, así como de otras tales como Isabel Parra e Illapu.
Quezada se integró a Quilapayún después de que P. Castillo dejara por primera vez la banda, y ha sido desde entonces uno de los integrantes más activos, participando en alrededor de 2000 presentaciones en vivo.
Tras el Golpe de Estado en Chile de 1973, Carlos siguió participando en la banda hasta 1992, fecha en que decidió retirarse, junto con R. Venegas por diferencias con el entonces director musical de la banda R. Parada. Quezada decide permanecer en Francia alejado de la banda, donde estuvo dirigiendo y animando un Centro Cultural.
En 1995 recibe el Premio Gabriela Mistral, entregado por el Ministerio de Educación de Chile.
En 2003, Carlos vuelve a Quilapayún bajo la dirección de E. Carrasco, para al año siguiente lanzar el álbum recopilatorio El reencuentro.
En 2005, su hijo Sebastián Quezada se une a Quilapayún, participando ambos, padre e hijo, en los álbumes Siempre y Solistas.



Willy Oddó

Guillermo Oddó Parraguez, más conocido como Willy Oddó, nace el 14 de octubre de 1943 y fallece el 7 de noviembre de 1991, fue un músico e ingeniero chileno.
El Willy, diminutivo de William, versión inglesa de Guillermo, ingresó a Quilapayún en 1967, luego de que J. Numhauser dejara la agrupación. Guillermo se convierte así en miembro de la primera generación de la banda, siendo en ese momento estudiante de Ingeniería. En ella estuvo por 20 años, participando en la mayoría de sus álbumes oficiales. La mayor parte de su carrera musical la vivió con Quilapayún en su exilio en Francia, producto del Golpe de Estado de 1973 y posterior régimen militar.
Además de sus habilidades como instrumentista, Willy destacó por su voz, que junto con la de C. Quesada se convirtieron durante veinte años en las voces características de la banda.
Al regresar la banda a Chile en la década de 1980, Oddó decide dejar la agrupación para asumir un trabajo como agente cultural de la Municipalidad de Santiago.
Willy Oddó fue tristemente asesinado el 7 de noviembre de 1991 en Santiago de Chile, producto de la estocada por parte de una joven prostituta trabesti, Guillermo, al notar la condición sexual del joven, no quiso contratar sus servicios.
Sus restos yacen en el Cementerio General de Santiago de Chile.
El año 2003, algunos de los antiguos integrantes de Quilapayún se volvieron a reunir luego de varios años de distanciamiento, incorporándose además algunos músicos nuevos a la banda. Entre estos últimos está Ismael Oddó, hijo de Willy, quien es intérprete activo de la agrupación hasta el día de hoy.


Hernán Gómez Larenas

Es un intérprete y compositor chileno, quien ha sido desde 1968 hasta 2002, y desde 2003 a la actualidad, un intergrante activo de Quilapayún.
H. Gómez se integra a Quilapayún en 1968, el mismo año y un poco antes que R. Parada. Hernán es invitado por el integrante W. Oddó, ingresado a la banda el año anterior, y a quien conocía por ser también, como Gómez, estudiante de ingeniería en la Universidad Técnica. Su objetivo sería reemplazar a J. Carrasco en las cuerdas, uno de los fundadores de la banda.
Gómez junto con Quilapayún parten al exilio a Francia, producto del Golpe de Estado en Chile de 1973 y posterior régimen militar.
A comienzos de lo que sería una fructífera época musical para la banda, E. Carrasco dicta a sus compañeros un taller de composición musical interno, quedando este trabajo patente en el álbum Adelante de 1975, el cual incluye la canción Fiesta en la cocha, cuya letra fue escrita por H. Gómez.
Luego del retorno a la Democracia en Chile en 1990, parte de Quilapayún decide quedarse en Francia, mientras que otros retornan a Chile. Hernán será de los que vuelven.
El año 2002 H. Gómez, junto con H. Lagos, otro integrante de la banda que fue a Francia y regresó como él, deciden dejar la banda luego de varios problemas internos en el dividido Quilapayún. Sin embargo, logran resolver y al año siguiente se reencuentran en la agrupación con dos integrantes clave, pertenecientes a la primera generación y que la habían dejado hacía tiempo: E. Carrasco y C. Quesada. Este evento en la historia de la banda quedará patente en el álbum El reencuentro, lanzado el año 2004 por la facción de Quilapayún en Chile.

Rodolfo Parada-Lillo

Es un intérprete y compositor chileno radicado en Francia con una amplia trayectoria musical.
Rodolfo ingresó a Quilapayún en 1968, siendo actualmente uno de los integrantes más antiguos de la banda. Desde 1988 asume en Francia el rol de director artístico. Luego del retorno a la Democracia, varios integrantes de Quilapayún retornaron a Chile, dividiéndose así la banda en dos facciones: la chilena y la francesa. Rodolfo, al quedarse en Francia, sigue tocando con esta última, junto con P. Castillo, P. Wang y nuevos integrantes que se unieron en el segundo milenio.
En 2005, Parada fue nombrado Caballero de Artes y Letras por el Gobierno francés.

Rubén Escudero

Es un músico, ingeniero y ejecutivo chileno.
Siendo Escudero un joven ingeniero de Ingeniería Civil Química de la Pontificia Universidad Católica de Chile, se integra a Quilapayún en 1971 en reemplazo de P. Castillo.
En 1973 mientras la banda realiza una gira por Francia, en Chile se produce el Golpe de Estado que da comienza al régimen militar. Los integrantes de Quilapayún, incluyendo a Rubén, deciden exiliarse en Francia. Sin embargo, al año siguiente, Rubén decide dejar la banda, siendo reemplazado a su vez por G. García.
Luego del retorno a la Democracia, parte de Quilapayún decidió regresar a Chile, y parte quedarse en Francia. Así la banda se divide, quedando más activa la facción francesa. Sin embargo, el año 2003 algunos antiguos integrantes de la banda, junto con otros nuevos, deciden reunirse para reactivar la facción de Quilapayún chilena. R. Escudero, luego de 29 años de ausencia, es parte de este reencuentro, que quedará patente en el álbum llamado justamente El reencuentro.
Desde fines de los 80 R. Escudero tiene un alto puesto en la empresa Homecenter Sodimac en Chile. Ha llegado a ser rostro de Sodimac Constructor con la campaña «Palabra de hombre».

Hugo Lagos Vázquez

Es un intérprete y compositor chileno.
En 1972 se integra a un taller musical dictado por Quilapayún en Santiago de Chile. Ese mismo año le ofrecen quedarse como integrante de la banda. Hugo acepta y se integra formalmente como músico al año siguiente.
Hugo junto con Quilapayún parten al exilio a Francia, producto del Golpe de Estado en Chile de 1973 y posterior régimen militar.
Es en esta nueva etapa de su vida en que comienza a componer canciones más activamente, principalmente musicalizando letras escritas por sus compañeros o previamente existentes, así como también canciones instrumentales, tales como Sonatina y Trompe. Esta nueva faceta compositora dentro de la banda se debe en parte a un taller de composición musical interno dirigido por E. Carrasco a sus compañeros, quedando patente en el álbum Adelante de 1975.
Luego del retorno a la Democracia en Chile en 1990, parte de Quilapayún decide quedarse en Francia, mientras que otros retornan a Chile. Hugo será de los que vuelven.
El año 2002 H. Lagos, junto con H. Gómez deciden dejar la banda luego de varios problemas internos en el dividido Quilapayún. Sin embargo, logran resolver y al año siguiente se reencuentran en la agrupación con dos integrantes clave, pertenecientes a la primera generación y que la habían dejado hacía tiempo: E. Carrasco y C. Quesada. Este evento en la historia de la banda quedará patente en el álbum El reencuentro.


Guillermo García

Es un intérprete y compositor chileno.
En 1972 se integra a un taller musical dictado por Quilapayún en Santiago de Chile. Al año siguiente se produce el Golpe de Estado de 1973, y con ello se inicia el régimen militar. Este primer evento coincide con una gira de Quilapayún en Francia, por lo cual deciden exiliarse en ese país. Así, un año después en 1974, le ofrecen a Guillermo ser parte de la banda, en reemplazo de R. Escudero.
Luego del retorno a la Democracia en Chile en 1990, parte de Quilapayún decide quedarse en Francia, mientras que otros retornan a Chile. Guillermo será de los que vuelven.
Una década después del regreso en Chile, el año 2001, Guillermo decide dejar temporalmente la banda, producto de varios problemas internos en el dividido Quilapayún. Dos años más tarde tomarían la misma decisión H. Gómez y H. Lagos, este último con quien participara de los talleres de la banda que los llevasen a formar parte de ella.
En este breve período fuera de Quilapayún, Guillermo inicia un trabajo como solista.
Sin embargo, esta separación sólo duraría hasta el 2003, año en que vuelven a reunirse en la agrupación García, Gómez, Lagos y Venegas, así como dos integrantes clave, pertenecientes a la primera generación y que la habían dejado hacía tiempo: E. Carrasco y C. Quezada. Este evento en la historia de la banda quedará patente en el álbum El reencuentro.




Ricardo Venegas Carhart

Es un geólogo y músico chileno.
La primera participación oficial de R. Venegas en una banda musical fue en Los Puntos, la cual no estaba relacionada con la Nueva Canción Chilena, estilo que lo marcaría más adelante por el resto de su carrera.
R. Venegas se integra en 1972 a un taller musical dictado por Quilapayún en Santiago de Chile. Al año siguiente se produce el Golpe de Estado de 1973, y con ello se inicia el régimen militar. Este primer evento coincide con una gira de Quilapayún en Francia, por lo cual estos deciden exiliarse en ese país.
Ricardo, en Chile, se integra entonces en 1974 al grupo Barroco Andino, donde permanece por 3 años.
En 1979, Ricardo viaja a Francia para reencontrarse con los miembros de Quilapayún, reemplazando como intérprete a E. Carrasco, quien había decidido dedicarse a la composición musical y dirección de la banda.
Luego del retorno a la Democracia en Chile en 1990, parte de Quilapayún decide quedarse en Francia, mientras que otros retornan a Chile. En 1992, Ricardo abandona la banda junto con C. Quezada, por diferencias musicales con el entonces director musical de Quilapayún, R. Parada.
De vuelta en Chile, Venegas comienza por primera vez a ejercer en su profesión de geólogo.
En 1995, Venegas se une al grupo Preludio como director musical, permaneciendo allí hasta mediados de 2009.
La separación con Quilapayún duraría hasta 2003, año en que Venegas vuelve a reunirse en la agrupación junto con Gómez, Lagos y García, así como dos integrantes clave, pertenecientes a la primera generación y que la habían dejado hacía tiempo: E. Carrasco y C. Quezada. Este evento en la historia de la banda quedará patente en el álbum El reencuentro.
Ricardo Venegas Santander es un músico chileno, hijo de R. V. Carhart, que desde el año 2004 forma parte, al igual que su padre, de la banda Quilapayún. 

Daniel Valladares

Valladares integró la banda Ortiga hasta el año 1992, fecha en que se integra a Quilapayún, luego de que ésta regresara a Chile desde su exilio en Francia producto del régimen militar. Daniel había participado a principios de la década de 1970 en un taller musical dictado por la misma banda en Santiago de Chile, y se integra junto con P. Castillo en reemplazo de C. Quezada y R. Venegas.
Daniel sólo alcanzó a participar en la grabación de un álbum oficial de Quilapayún: Al horizonte, del año 1999.

Álvaro Pinto Lyon

Álvaro Pinto es un músico multiinstrumentista chileno, quien ha sido parte de las bandas Barroco Andino y posteriormente de la facción francesa de Quilapayún, entre 2002 y 2004, participando con ella en diversos conciertos internacionales,
Pinto estudió en el Conservatorio de Santiago de Chile, para luego egresar en 2004 como intérprete de guitarra clásica en el Conservatorio de Rotterdam, Países Bajos, donde sigue posteriormente estudios de producción musical.

Ismael Oddó Méndez

Ismael Oddó nace el 2 de mayo de 1975 en Francia, es hijo de W. Oddó, difunto ex-integrante de Quilapayún.
Debido a la profesión de su padre, así como a la de su madre, quien era bailarina, Ismael siempre estuvo relacionado con la música. No obstante, no fue hasta la muerte de su padre que se interesó por la música folclórica, estando hasta antes de eso más bien interesado en el rap y el hip hop.
Luego del fallecimiento de su padre en 1991, cuando Ismael tenía sólo 16 años de edad, se propuso aprender a tocar la guitarra, utilizando cancioneros de Quilapayún.
I. Oddó estudió en Francia percusión y solfeo. En Chile, por su parte, estudió en la Escuela de Música Popular de la SCD y posteriormente se recibió como actor de la escuela de teatro La Mancha, de Santiago, para la cual trabajó como músico en varios montajes. Luego regresó a Francia, donde se reencontró con Mauricio Celedón, director de la compañía chileno-francesa Teatro del Silencio, a quien ya conocía por haber éste trabajado con su padre cuando era funcionario de la Municipalidad de Santiago. Ismael participó como músico en varios montajes de esta compañía.
En 2003, varios integrantes de Quilapayún que estaban en Chile se vuelven a reencontrar, liderados por E. Carrasco. Es en este momento en que invitan a I. Oddó a tomar el lugar de su padre en el conjunto. Así se integra finalmente a la agrupación que por muchos años había sido parte de su familia.

Chañaral Ortega-Miranda

Chañaral Ortega-Miranda nace en 1973 en Arica, es un compositor y pianista de música clásica, hijo del también compositor chileno Sergio Ortega.
Nacido en 1973, año del Golpe de Estado, Chañaral fue exiliado en Francia durante sus primeros 6 años de vida. Después de estudiar teoría musical y composición en Buenos Aires desde 1989 hasta 1993, recibió clases de composición por parte de su padre S. Ortega en la École Normale de Musique de París hasta el año 2000. Posteriormente, estudió con Ivan Fedele en el Conservatoire de Strasbourg.
Ortega-Miranda participó en los festivales anuales Musiques à l'encre fraîche entre 1993 y 2000. También trabajó con Jonathan Harvey, Michael Jarrell, Zoltán Jeney y Péter Eötvös en el Acanthes Centre y participó en la sesión de composición Fondation Royaumont: Voix Nouvelles con Brian Ferneyhough y Stefano Gervasoni.
Es el cofundador de la Association Syntono ubicada en la localidad francesa Boulogne-Billancourt, que apoya la composición y promoción de música contemporánea.
Es autor de obras como Q'inti, su galardonada composición para conjunto orquestal, está inspirada en una leyenda inca. Tupac Amaru, por su parte, fue estrenada mundialmente y con gran éxito en Berlín, el año 2003, junto con el Cuarteto Arditti de la Orquesta Filarmónica de Berlín.
Entre 2003 y 2006, Chañaral participó también con la facción francesa de Quilapayún, en distintas presentaciones en vivo, apoyando con voz y su piano.

Sergio Arriagada

Sergio Arriagada es un destacado músico multiinstrumentista y compositor chileno quien ha conformado distintas agrupaciones musicales relacionadas con el folclor latinoamericano.
Arriagada estudió música y guitarra clásica en el Conservatorio Nacional de Chile, y luego completó sus estudios en la Ecole Normale de Musique de París.
En 1969 integró Los Calchakis, con quienes obtuvo el premio Charles Cross en 1970 como mejor álbum de música extranjera. Paralelamente a su paso por Los Calchakis, también integró la banda Recabarren dirigida por el compositor y pianista Sergio Ortega. El estilo de esta agrupación fue la canción protesta, en contra de la dictadura. Adicionalmente, perteneció a la banda argentina Agrupación Música, especializada en música de cámara de la América Latina colonial.
Arriagada ha colaborado además con numerosos artistas musicales, tales como Isabel Parra, Ángel Parra, P. Castillo y Héctor Pavez.
El año 2003 se incorporó como colaborador musical de la facción francesa de la banda Quilapayún.
Ha publicado en Francia nueve libros de estudio para flauta y solfeo. Desde 1985 es profesor titular de Flauta y Formacion Musical en la Ecole Nationale de Musique, situada en la comuna francesa de Pantin.

Sebatián Quesada

Sebastián Quezada es un músico chileno-francés, actor y director de teatro en Francia. Hijo de C. Quezada.
Sebastián es miembro oficial de Quilapayún desde principios de 2005, aún cuando antes ya había participado en presentaciones del conjunto.
Percusionista de profesión, con estudios en Cuba, integra diversos grupos en Francia como La Tregua y Rumba abierta, además de ser percusionista de Maxime Leforestier, donde a incursionando también en la composición.

Fernando Carrasco

Fernando Carrasco nace el 4 de diciembre de 1953 en Quirihue, es un intérprete, compositor y profesor de música chileno con una amplia trayectoria musical. Es conocido por haber formado parte de diversas agrupaciones folclóricas tales como Barroco Andino, Huamarí y Dúo Coirón. Desde el año 2009 forma parte de Quilapayún, siendo el intérprete más nuevo de la banda. Fernando también tiene trabajos como solista.
Carrasco estudió en la Facultad de Artes de la Universidad de Chile, donde estudió con prestigiosos académicos, tales como Cirilo Vila, Juan Amenábar, Miguel Letelier, Andrés Alcalde y Rolando Cori.
En 1972 se integra al Dúo Coirón fundado por Valericio Leppe, agrupación en la que ya formaban parte Pedro Yáñez y Elidio López. Luego de que Yáñez y López dejasen la agrupación, en 1973 la banda vuelve a ser un dúo, esta vez compuesta por Leppe y Carrasco. Sin embargo, ese mismo año el dúo queda disuelto producto del Golpe de Estado en Chile de 1973, que deriva en el exilio de Leppe en Europa. No obstante, en 1996 Leppe regresa a Chile, y contacta a Carrasco el año 2000 para terminar de regrabar el álbum Leyendas de la cocina que había quedado sin acabar antes del Golpe. El nuevo disco se lanza en 2002 bajo el nombre de Más allá de las palabras de manera independiente. El mismo año del lanzamiento del álbum el dúo se disuelve, falleciendo Leppe dos años más tarde.





Varios

Mario Contreras Sotomayor es un músico multiinstrumentista chileno, quien desde el año 2002 forma parte de la facción francesa de la banda Quilapayún. Contreras ingresa a Quilapayún, junto con A. Pinto, en reemplazo de G. García. Ha colaborado como artista invitado con Los Calchakis.
Cristián Goza es un músico chileno quien integró la facción francesa de la banda chilena Quilapayún entre 2002 y 2004,  participando con ella en diversos conciertos internacionales. 
Marcelo Velis es un músico chileno quien integró la facción francesa de la banda chilena Quilapayún entre 2002 y 2003, participando con ella en diversos conciertos internacionales. 
Patricio Germán Wang Tapia nace el 19 de diciembre de 1952 en Santiago, es un músico, compositor y director musical con una amplia y exitosa trayectoria musical. Integró Quilapayún a partir de 1981 en su exilio en Francia.


Discografía

Dirección de Víctor Jara: 1966-1968

Quilapayún es el primer álbum del grupo, grabado en 1966. En principo se trata de un disco de profunda raíz folklórica, sin incidir aún demasiado en la canción protesta.
E. Carrasco aporta su talento con una serie de excelentes temas, como La paloma, un magnífico huayño que canta por la libertad. El canto del cúculi es una obra maestra en si que sin embargo aquí está poco madurada y no muy bien interpretada, la versión de Los Calchakis es infinitamente superior, tema que destaca por los tres ritmos diferentes con los que se ejecuta y sus melodías, increíblemente bellas. Otras obras menores de E. Carrasco con El forastero y La cueca triste, esta última cumplimentada con un poema de V. Jara.
Encontramos además algunos temas netamente populares, como La boliviana, una alegre cueca instrumental con una melodía de quena bien definida. Dos palomitas es un huayño mucho más pausado y triste, al menos en esta versión, que muchos años después, Y. Ortuño versionó también de forma correcta. Y Por una pequeña chispa es un tema muy simple que consta tan solo de frases de quena y voz, al final la obra mejora mucho con el acompañamiento rítmico, puramente folklórica.
Por último destacar El pueblo, una pieza de nuevo folklórica de A. Parra que supone una elegía a la clase trabajadora que ara la tierra, y con la que Quilapayún empieza a apuntar maneras.
Escúchalo aquí.

Canciones folklóricas de América es el segundo álbum de Quilapayún, grabado en 1967 junto con V. Jara. Presenta hasta 13 temas, aunque a mi solo me gustan 4 de ellos:
Hush a bye es una increible versión que Quilapayún canta con extraordinaria dulzura y melancolía en idioma inglés, su letra se puede consultar aquí y fue escrita por el estadounidense Peter Yarrow quien formó también en los 60 el trío Peter, Paul and Mary y que también es conocido por su activismo político, la música corrió a cargo del también estadounidense Paul Stookey, compañero del anterior en su conjunto.
Pese al título del disco, Quilapayún se atreve con una canción popular israelita titulada Noche de rosas, bellísimo tema cantado en hebreo, al igual que el anterior, con un aire muy sentimental y melancólico.
De Israel a España con el famosísimo Tururururú, tema popular de este país y cantado por el propio V. Jara de forma magistral.
Y ya de vuelta a Sudamérica, Quilapayún interpreta Peoncito del mandiocal, otro tema popular dedicado a los pobres peones que trabajan en el campo bajo la amenaza de los castigos severos que imponían los capataces, melodía muy simple pero que de nuevo la letra se encarga de darle una gran calidad.
Escúchalo aquí.

Por Vietnam es un álbum de 1968 lanzado en el contexto de la oposición a la guerra de Vietnam por parte de EEUU dentro de la Guerra Fría que mantenían los bloques capitalista y comunista.
Debemos destacar el tema central Por Vietman, en el que E. Carrasco añade la música de un excelente poema de Jaime Gómez Rogers, en el que se advierte a los llamados "yankies" de su inminente caída tras las matanzas de Vietnam, pieza muy típica del estilo protesta de Quilapayún.
Con la pieza popular de España Que la tortilla se vuelca siguen con una tónica similar, criticando la explotación obrera y los excesos de las clases pudientes, la letra como tantas otras merece ser oída.
Otro de los temas destacables es La zamba del riego, obra de Óscar Matus y Armando Tejada Gómez que supone de nuevo un homenaje al pueblo campesino animándole pese a sus duras condiciones de trabajo.
Finalmente destacar una canción de V. Parra titulada Qué dirá el Santo Padre, en la que se critica la falsa prosperidad que dicen que venden los gobernantes, y que va dedicada al Papa que al parecer no le importaba mucho lo que sucedía en Latinoamérica en aquellos años.
Escúchalo aquí.

Quilapayún 3 es un fantástico disco de 1968 con muchos temas interesantes.
Siguiendo con las canciones españolas censuradas por la dictadura disfrutamos de Dicen que la patria es, un hermoso alegato en contra de las guerras y asesinatos que la propia dictadura cometía contra la disidencia y la clase obrera. En qué nos parecemos es otra canción española menor que sigue la misma temática.
El árbol es un huayño instrumental y folklórico de E. Carrasco bastante bello en el que la melodía se ejecuta con quena y charango, consiguendo un extraordinario resultado. El propio E. Carrasco compuso también una bella Elegía al Che Guevara, de nuevo instrumental, en la que adivinamos efectivamente un ambiente lúgubre de tristeza acentuada por la coral del grupo, especialmente bello.
Quilapayún incluye aquí una tierna nana de A. Yupanqui titulada Duerme duerme negrito, cantada precisamente para denunciar la desigualdad basada en cuestiones raciales, donde los negros trabajaban para losblancos.
Encontramos un par de buenos temas populares argentinos: Yaraví y huayño de la quebrada de Humahuaca, ambientada en la localidad norteña de Argentina de la que han salido tantas y tantas piezas clásicas del folkore. Y La fortuna, un tema romántico bastante sentimental y sobrio.
El director V. Jara compone para este disco otra de esas canciones pacifistas tan propias de Quilapayún: la Canción del soldado va dirigida precisamente a los soldados de los regímenes opresores que son vilmente utilizados para reprimir a su propio pueblo, la letra lo dice todo en esta canción.
Y por último Quilapayún incluye un poema del también chileno Sergio Ortega dedicado a Manuel Asensio Padilla, un guerrillero que luchó por la independencia de Perú allá por el siglo XIX. Escúchalo aquí.

Segunda etapa: 1969 - 1973

Basta es un disco de 1969 que sigue con la dedicación casi exclusiva de Quilapayún por la canción protesta.
A la mina no voy es un tema colombiano donde de nuevo se homenajea a una de las profesiones más duras y menos reconocidas: los mineros que viven en la miseria bajo las órdenes de amos sin escrúpulos, bella canción que de nuevo cuenta con una extraordinaria letra.
La muralla es un poema de Nicolás Guillén que dio a Quilapayún bastante éxito al convertirse en uno de sus mejores éxitos, el poema supone una reivindicación por la eliminación de los perjuicios raciales y por una lucha común contra la maldad.
Posicionándose claramente con el bloque soviético, Quilapayún interpreta en este disco el himno de los guerreros soviéticos a capela: По шумама и горама (Por montañas y valles), el himno fue usado por el Ejército Rojo durante la Guerra Civil Rusa de 1917 y después por partisanos yugoslavos y soviéticos durante la II Guerra Mundial, Quilapayún fue el primero en el mundo en interpretar este himno en español.
El álbum se completa con dos obras de V. Parra: La carta y Por qué los pobres no tienen, esta última bastante hermosa que además supone un canto a los pobres carentes de esperanza surgidos por las injusticias sociales.
Por último destacar también el desgarrado poema Patrón de Aníbal Sampayo donde el poeta uruguayo clama contra el maltrato que los patrones infligen a sus peones.
Escúchalo aquí.

Quilapayún 4 es el siguiente álbum de Quilapayún grabado ya en 1970.
Encontramos una obra destacada del célebre V. Jara, titulada Plegaria a un labrador, grabada previamente en un sencillo del año anterior, es un magnífico homenaje a la clase trabajadora y un gran canto a la fraternidad.
Quilapayún interpreta también una buena pieza folklórica del Perú titulada Huayño 1-2-3-4, totalmente instumental, muy bien ambientada y muy alegre, consta además de dos partes que dan una calidad añadida a la obra.
E. Carrasco nos obsequia un nuevo y espléndido tema instrumental: Canción del agua, un motivo ambiental y suave que a mi me recuerda bastante al estilo de Inkuyo, una canción totalmente mágica donde los conjuntos de quenas son simplemente celestiales.
La Zamba de las tolderías es una obra de Óscar Valles y Félix Luna que años atrás también la interpretaron los primigenios Calchakis, aunque quizá esta versión se interpreta con más definición.
De otro gran poeta como Daniel Viglietti es otra gran composición titulada Milonga de andar lejos, con unos cálidos coros y cantos que hablan del amor a la tierra y critican el intervencionismo extranjero que a la larga consigue esclavizar países foráneos.
Y por último Quilapayún incluye en el disco un tema con aires caribeños, recurso éste que utilizará bastante posteriormente, Tío Caimán, una composición de Carlos Francisco y Chang Marín bastante alegre y amena.
Escúchalo aquí.

Cantata de Santa María de Iquique es una cantata compuesta por el músico chileno Luis Advis hacia fines de 1969 y grabada al año siguiente por Quilapayún. La obra musical está compuesta por 18 partes, incluyendo cinco relatos recitados por Héctor Duvauchelle, en que se narran los sucesos de la Matanza de la Escuela Santa María ocurrida el 21 de diciembre de 1907 en la ciudad de Iquique al N de Chile, y perpetrada por el general Roberto Silva Renard.
La Cantata Popular, como también se denomina, es considerada como una de las obras cumbres de la llamada Nueva Canción Chilena, mezclando elementos de la música folclórica con otros de la música docta y religiosa.
Advis colaboró con Quilapayún a comienzos de 1970. Ese año, Advis les presentó parte del material en que estaba trabajando con el que entusiasmó a Quilapayún, y de ese modo Quilapayún y Luis Advis prepararon la cantata. En marzo de 1970 fue terminada su composición y se presentó por primera vez en el Teatro La Reforma durante el mes de julio.
La obra fue estrenada oficialmente durante el II Festival de la Nueva Canción Chilena, celebrado en agosto de 1970 en el Estadio Chile de Santiago. En dicha ocasión, los relatos fueron narrados por Marcelo Romo, aunque en la grabación realizada unos meses después para el sello DICAP fue registrada la voz de H. Duvauchelle. Posteriormente, Roberto Parada pondría la voz de los relatos históricos de la cantata.
Debido a la gran carga política que contenía la cantata, las copias fueron requisadas y destruidas por el régimen militar tras el golpe de estado de 1973. Quilapayún debió partir al exilio a Europa, donde grabó nuevamente la composición en 1978, siendo parte de los textos modificados por el escritor argentino Julio Cortázar, algo que al parecer disgustó a Advis.
Con el retorno de la democracia, Quilapayún regresa a Chile. El 1 de noviembre de 1997 en un histórico concierto, Quilapayún interpretó la cantata en Santa Laura. En 1999 la división gubernamental de Cultura y la SCD publicaron una colección de partituras de canciones chilenas donde incluyeron la cantata. En abril de 2008, la edición chilena de la revista Rolling Stone situó a este álbum en el 4º lugar dentro de los 50 mejores discos chilenos de todos los tiempos.
La cantata está estructurada en 18 partes, que incluyen 5 relatos sin musicalización, un preludio y 3 interludios sólo con la presencia musical, dos pregones y siete canciones, cuyos ritmos e instrumentalización varían notablemente para dar énfasis al tema tratado en cada canción.
Quizá el corte más célebre y bello sea Vamos mujer, interpretada también por varios artistas, el cantante anima a su mujer a llevar a su hijo a Iquique, ciudad de la que realza su belleza. Y otro corte importante es también el último: Ustedes que ya escucharon, en la que se previene al oyente de no olvidar el horror antes narrado para que éste y otros no vuelva a suceder, por desgracia, papel mojado.
Escúchalo aquí.

Por otro lado en 1970 Quilapayún lanza dos recopilatorios titulados Les flutes chiliennes de Quilapayun y La flute chilienne.

Vivir como él es un disco de 1971 en el que encontramos una nueva especie de cantata de hasta 19 minutos de duración que ocupaba toda la cara A del disco, y titulada igualmente Vivir como él, compuesta de nuevo por Luis Advis y ayudado por el cubano Frank Fernández.
Narra las andanzas, captura, torturas y fusilamiento del vietnamita Nguyễn Văn Trỗi, luchador del Viet Cong, la obra musical está obviamente impreganada de lugubridad y tristeza, con ligeras pinceladas de sonidos y ritmos típicos del Sureste Asiático.
El resto de pistas están en el lado B del disco, destacando únicamente La batea, otra composición de aire caribeño obra de Toni Taño, de nuevo bastante alegre y pegadiza.






También en 1971 Quilapayún lanza sus recopilatorios La internacional - Segunda declaración de La HabanaVox Populi - La tribuna y Vivir como él.

Quilapayún 5 es un nuevo disco de 1972 que cuenta ya con más temas propios del grupo.
Especialmente de E. Carrasco del que encontramos algunos títulos interesantes como el instrumental , a ritmo de tonada, donde destacan las quenas y el charango. Otro instrumental suyo interesante es Guarén, esta vez a ritmo de danza incáica de nuevo con un excelente resultado, más si cabe con sus acertados cambios de ritmo e intensidades.
Sol del Perú es un espléndido yaraví tradicional de aquel país ideal para los fans de las piezas clásicas instrumentales, muy folklórico y evocador de los paisajes andinos.
Y por último La última curda es una curiosa composición de G. Matos Rodriguez a ritmo de tango argentino, sin duda toda una excentricidad para un grupo de las características de Quilapayún, pero que como toque de diversidad queda bastante bien.




Ese mismo año Quilapayún lanza su recopilatorio Chile.

La fragua es el primer álbum doble de Quilapayún, grabado en 1973 justo antes del golpe de estado que los obligaría a un largo exilio en Europa. Todas sus canciones fueron escritas y compuestas por  Sergio Ortega.
La obra está estructurada en 30 pistas agrupadas en 4 conjuntos: Las claves, Las luchas, La herencia y El puño del pueblo, además de otras 6 Canciones contingentes, estas últimas compuestas ya por otros autores e incluidas en algunos sencillos de Quilapayún.
La fuerte carga política de la obra vuelve a ser la tónica característica de la misma, lo que seguramente valió su prohibición durante el régimen militar que se estaba gestando ese mismo año, algo que da la impresión de que ya adivinaba su autor, que impregnó la cantata con un aire bastante tenebroso, belicista y de advertencia.
Dejando a un margen los poéticos recitados de Roberto Parada, hay que destacar algunos cortes musicales, especialmente La represión, un tema tremendo que llora por los represaliados y forzosamente exiliados con un sentimiento terriblemente desgarrador, absolutamente premonitorio y totalmente imprescindible para esta humanidad cada vez más deshumanizada.
Los trabajos de la patria sigue con la misma tónica, combinando los tristes cánticos de Quilapayún que lamentan la maquinaria represiva del autoritarismo con los recitales de R. También premonitorio resulta ser El puño del pueblo, otra canción cargada de fuerza y sentimiento que suena a inevitable despedida de Quilapayún antes de su exilio, y que lanza una advertencia final al futuro régimen militar de que el pueblo chileno terminará por alzarse contra la tiranía impuesta por los grandes poderes opresores.
Escúchalo aquí.

Ese mismo año Quilapayún lanza su recopilatorio Cueca de la libertad.

El exilio: 1973-1988

Este período abarca una dura etapa para los miembros de Quilapayún que tras el golpe de estado en 1973, se ven obligados a huir a Francia y exiliarse allí durante 15 largos años. No sé si será por esta razón, pero yo observo un notable declive en la calidad de sus composiciones, cuyo descaro a la hora de denunciar las injusticias sociales se fue apaciguando poco a poco para dar lugar a composiciones cada vez con menor contenido y definición.

El primer trabajo discográfico de Quilapayún en el exilio fue el recopilatorio de título exclarecedor: No volveremos atrás, en colaboración con Inti-Illimani, Bonnie Baher e Isabel Parra.

El pueblo unido jamás será vencido es el primer LP de Quilapayún en el exilio en Francia, allá por 1975, un año antes grabaron un disco en directo con el mismo título en finlandés: Yhtenäistä kansaa ei voi koskaan Voittaa aunque con diferentes canciones.
Hay que destacar evidentemente el tema central El pueblo unido jamás será vencido, una obra reivindicativa de Sergio Ortega que fue escrita prácticamente después del golpe de estado de 1973, y que tanto Quilapayún como Inti-Illimani interpretaron numersas veces en tantos escenarios de Europa, hasta convertirse en un himno universal de las fuerzas de izquierdas y revolucionarias mundialmente conocido hasta el día de hoy, es sin duda una obra universal que ha roto fronteras y ha sido utilizada en otros conflictos revolucionarios tan dispares como Portugal, Irán, Filipinas, Ucrania etc, una de las más importantes canciones protesta de la Nueva Canción que reivindica la unión del pueblo para hacer frente a las fuerzas opresoras.
El resto del disco sigue manteniendo un nivel bastante alto. E. Carrasco incorpora aquí algunas pequeñas joyas como Comienza la vida nueva, la instrumental Canción de la esperanzaCompañero presidente o El rojo gota a gota irá creciendo, todas ellas de corte igualmente reivindicativo y de denuncia social.
También encontramos un tema del ya recién fusilado V. Jara titulado El alma llena de banderas, dedicado precisamente a los caídos y muertos tras el golpe militar, bastante bella y evocativa. Chacarilla es un huayño popular al que el grupo Illapu realizó unos arreglos especialmente para Quilapayún, el tema resalta el compañerismo y hospitalidad de la clase minera de Bolivia.
Y por último debo citar una auténtica maravilla de canción que no tiene nada que ver con el aire reivindicativo del disco en general pero que sin duda rebosa calidad: el motivo titulado Titicaca, el lago más grande de América del Sur, que cuenta con unas exquisitas frases de zampoña embellecidas aún más por los ritmos de la canción y en general su aire nostálgico y melancólico, esta versión de Quilapayún es casi tan correcta como la que Altiplano grabó años más tarde.
Escúchalo aquí.

Adelante es otro álbum del exilio, también de 1975, con tintes más folklóricos y algo menos reivindicativos.
En cuanto a temas folklóricos destacar Susurro, una preciosa obra de R. Parada en la que los instrumentos de viento nos maravillan con sus frases totalmente evocadoras y cargadas de sentimiento, años más tarde, Altiplano se encargaría de grabar una versión algo más perfeccionada y pulida.
E. Carrasco nos obsequia aquí con otra joya instrumental titulada Contraste, cuya belleza y mérito radica precisamente en el contraste que suponen sus dos melodías principales: la primera muy dulce y pausada, y la segunda cargada de energía gracias al ritmo trepidante que impone el charango, todo un clásico andino.
El último de los temas folklóricos destacables es el huayño de H. Lagos titulado Sonatina, que aún contando con buenas frases de quena, quizá dure demasiado y llega a ser algo repetitivo.
Fiesta en la cocha es un huayño compuesto por H. Gómez, bastante simple y alegre, dedicada a las celebraciones populares de la clase menos pudiente.
Y retomando la canción protesta, E. Carrasco y R. Parada compusieron otro himno muy emocionante y emotivo titulado Marcha por la unidad, que clama de nuevo por la unión del pueblo oprimido para castigar a los represores de la patria.
Escúchalo aquí.

Ese mismo año Quilapayún edita el recopilatorio Il Sud America oggi, además de grabar dos conciertos: En vivo en Rennes, y Live in Washington DC.

Patria es un álbum de 1976 que vuelve a combinar folklore andino con canción protesta, su tema central Mi patria, no es precisamente muy bueno.
Ahora los temas folklóricos no son muchos aunque si igualmente buenos. Uno de ellos es El paso del ñandú, un yaraví instrumental de R. Parada un tanto extravagante pero muy correcto, dedicado al ñandú, un ave casuariforme similar al avestruz pero de menor tamaño, y que vive en Los Andes.
E. Carrasco y H. Lagos compusieron Ventolera, un vigoroso trote que supone todo un ejercicio de potencia musical para el charango, instrumento éste absoluto protagonista de la pieza compuesta casi únicamente por acordes y trémolos.
Y el último de los motivos folklóricos es todo un clásico de la música andina: Machu Pichu, también de E. Carrasco y H. Lagos, dedicado precisamente a la antigua y sagrada ciudad de los Incas eregida sobre una enorme mole de roca a pies del río Urubamba declarada hoy Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, la obra nos envuelve con un aire de misterio y misticismo, ideal para la ambientación y relajación, en los años 80 Rumillajta grabó una versión algo más madurada que esta.
Aún con el folklore pero ya caribeño, cabe destacar Canto negro, un impresionante ejercicio de coros y percusión que supone una especie de danza espiritual moderna propia de los descendientes africanos. Muy similar a esta pieza resulta ser el homenaje que Quilapayún dedica a Angola, que se ganó su independencia de Portugal en 1975, y que aquí la banda canta celebrando precisamente la independencia de los pueblos soberanos de las metrópolis imperialistas.
Cambiando de tercio, comento las obras reivindicativas, como Dónde están, un canto donde se reclama por los desaparecidos por la represión en Chile que hoy por hoy se cuentan por millares, un himno cargado de sentimiento y calidad, especialmente su impresionante estribillo cantado con fuerza por todo el grupo.
R. Parada musicalizó un poema de P. Neruda titulado Continuará nuestra lucha en el que se advierte precisamente de que la oposición al golpe de estado iba a continuar su labor por la libertad, cuenta además con un muy bello interludio de quenas.
Y por último algunas ediciones de este disco cuentan con un tema interpretado en directo titulado Libertad libertad, tema éste del que se obvia su musicalización y se atiende más al mensaje, algo que a la larga terminaría por diluir las canciones de Quilapayún haciéndolas cada vez más insustanciales.
Escúchalo aquí.

También en 1976 lanzan los recopilatori Les flutes chiliennes y Colección Quilapayún.

La marche et le drapeau (La marcha y la bandera) es un recopilatorio de 1977 que sin embargo cuenta con unos pocos temas inéditos.
Para mi el único interesante es una obra de Eduardo Yáñez titulada Cuando sales de tu casa, en el que se describen las sensaciones de la sociedad oprimida cuando ven por la calle a sus verdugos custodiados por sus guardaespaldas.
Otros temas inéditos son Onofre si, Frei, dedicada a Eduardo Frei, el Himno de la CUT, grabado en 1966 con Inti-Illimani y General Prats, usted tenía razón.








También en 1977 Quilapayún graba Enregistrement Public (Registro público), su segundo álbum oficial en directo, y otro concierto titulado Quilapayun in Drexel University - Philadelphia. También es de este año el doble recopilatorio Quilapayún en Alemania - Audimax Uni Konstanz I y II.
Y en 1978 Quilapayún graba su reivindicatorio In concert for Chile.

Tras grabar una segunda versión de la Cantata de Santa María de Iquique en 1978, Quilapayún lanza el disco Umbral en 1979 donde ya se adivina un notable descenso en la calidad musical del grupo. Supuso además un primer contacto entre Quilapayún y Patricio Manns, un destacado cantautor de la canción protesta chilena.
Como ya he señalado, este disco supone un importante receso en el estilo musical de Quilapayún, y para mi gusto solo destacaría tres canciones:
Rueda del ausente es una composición que R. Lagos realizó a un poema del escritor chileno Fernando Alegría. Complainte de Pablo Neruda es un motivo de aires folklóricos dedicado al célebre P. Neruda y cantado en francés, interpretado con un estilo lúgubre y misterioso, bastante bello. Y Quand les hommes vivront d'amour, también cantado en francés esta vez con una instrumentación totalmente clásica en la que destaca especialmente su increible estribillo, muy bella.
Escúchalo aquí.


En 1979 Quilapayún vuelve a editar un recopilatorio titulado Les flutes chiliennes de...

Alentours (Espacio) es un álbum de 1980 que recoge algunas canciones de trabajos anteriores, pero en lo que se refiere a aportes nuevos, deja mucho que desear.
Yo destacaría únicamente Solidaritats lied, de nuevo cantada en francés, con un estilo e instrumentación de nuevo bastante occidental pero bastante correcta.
Darle al otoño un golpe de ventana para que el verano llegue hasta diciembre es un disco de título kilométrico de Quilapayún grabado también en 1980 donde continúa la deriva artística del grupo.
E. Carrasco contó con la colaboración de la orquestación dirigida por Pierre Rabbath para interpretar en francés y español el Monólogo de la cabeza de Murieta, un poema del poeta Pablo Neruda dedicado al famoso guerrillero Joaquín Murieta que hizo la vida imposible a los dueños de minas de California durante la fiebre del oro en el siglo XIX.
Y Locomotora es una curiosa composición instrumental de E. Carrasco en la que las zampoñas inicialmente imitan a un tren de vapor para luego derivar en una simpática melodía.






También de 1980 son los recopilatorios Selección y Les flutes chiliennes.

La revolución y las estrellas es un disco de Quilapayún grabado en 1982 en el que seguimos sin encontrar grandes títulos.
Luz negra es un triste y emotivo canto de E. Carrasco en el que se lamenta de la dureza que suponen ya los casi 10 años de exilio y tiranía que vivía Chile en esa época, el ritmo apagado se rompe completamente con un excelente interludio de zampoña y coros.
H. Lagos compone un tema instrumental y un tanto estrambótico titulado Trompe, en el que la zampoña marca un ritmo que se mezcla magistralmente con breves frases de otros instrumentos, siendo el resultado final bastante brillante.
Y Dispajarate es otro instrumental de E. Carrasco de corte folklórico que cuenta con buenas frases de zampoña y una extraordinaria ambientación.







En 1982 Quilapayún recoge en un doble álbum su actuación en el Primer Festival del Nuevo Canto Latinoamericano, volúmenes I y II.
En 1983 Quilapayún graba su tercer álbum oficial en directo, titulado En Argentina, de un concierto que celebraron en aquel país cuando la dictadura chilena aún les tenían prohibida la entrada al país. Fue solo una parte, la segunda parte se publicó en 1985.
También en 1983 graban Chante Neruda, fue realizado en conmemoración de los 10 años de la muerte del poeta chileno, ganador del Premio Nobel, Pablo Neruda. La primera y última canciones eran inéditas y están basadas en la obra del poeta, obras de E. Carrasco. Otro recopilatorio editado ese mismo año fue Sandino.

Tralalí tralalá es otro flojo disco de Quilapayún grabado ya en 1984 del que yo solo destaco tres temas:
Papaya rock es un excelente trabajo instrumental de E. Carrasco que mezcla magistralmente unas frases misteriosas y folklóricas de quena y zampoña combinadas con un ritmo suave de rock, con especial relevancia en el empleo del bajo para crear un ambiente mágico, ideal para los amantes de la fusión musical.
Sencillo es otro tema instrumental de E. Carrasco que mantiene su esencia folklórica más pura con suaves frases de quena y una convergencia hacia la música clásica que Quilapayún conseguía como casi nadie.
Y el Rondó de Bach es ya una pieza clásica del genio J. S. Bach con arreglos y adaptaciónes evidentes de E. Carrasco, siguiendo esa tónica de fusionar la música andina con la música clásica, esta vez con uno de sus mayores exponentes, algo que ya en su día lo lograron magistralmente Savia Andina y E. Navía.
En algunas ediciones de este disco se incluye una canción titulada Melissa / Mes potes, que aún no he podido escuchar.
Escúchalo aquí.


Ese mismo año Quilapayún graba su actuación en el famoso Teatro Olympia de París. Ya en 1986 graban el recopilatorio Grandes éxitos, además de un concierto titulado Quilapayun in Belgium - Bruxelles, volúmenes I y II.

Otro álbum de estudio de Quilapayún es Survario, grabado en 1987, con únicamente dos temas de interés.
Canción de América es un poema del poeta chileno Jaime Silva que musicalizó el autor de la célebre Cantata a Santa María de Iquique Luis Advis, dedicado a los trabajadores que viven por y para el campo.
Y Eleanor Rigby es una adaptación a la canción de los antiguos Beatles John Lennon y Paul McCartney, al igual que otras, esta canción solo se incluyó en algunas ediciones del disco que nos ocupa.
Escúchalo aquí.
Los tres tiempos de América es un álbum de 1988 en colaboración con la famosa solista española Paloma San Basilio, quien presta su voz para cantar y recitar los versos de una sinfonía compuesta nuevamente por Luis Advis.
Este disco es el último que grabó Quilapayún durante su exilio en Francia, ese mismo año la banda obtuvo el permiso para regresar a Chile junto con otros tantos exiliados de entonces, pese a que el régimen militar aún gobernaba en el país.
En general, la sinfonía es bastante bella y vuelve a intercalar cantos con recitativos que en boca de P. San Basilio ganan mucho en calidad y sentimiento, y en general es un canto a las virtudes y las gentes de América, sin olvidar obviamente las injusticias a las que se dedican algunas canciones como Un hombre desterrado o Dónde están.
Escúchalo aquí.





Ese mismo año se edita el recopilatorio 20 grandes éxitos.

Retorno a Chile

¡En Chile! fue grabado en un concierto realizado en Chile en enero del 1989 tras el regreso de la banda del exilio en Francia, y solo tres meses después de los resultados del Plebiscito Nacional de 1988 que dio por terminada la dictadura de  Pinochet.
Fue el primer álbum de la banda en dejar el formato de vinilo, siendo originalmente lanzada en cassete, para reeditarse más tarde como CD.
Básicamente el concierto recoge trabajos ya grabados de otros discos anteriores, aunque también presenta alguna novedad, como una versión de la archiconocida Guantanamera de Joselito Fernández con la letra algo cambiada para celebrar el retorno a Chile, o la Invocación a la lluvia, que grabaría 3 años más adelante en el disco Latitudes.
Escúchalo aquí y aquí.




En 1991 graban un concierto titulado Live au Casino de Paris, volúmenes I y II.

Latitudes es un álbum de 1992 del que tan solo he podido escuchar una de sus canciones: Ded o ded o, un tanto insustancial totalmente carente de mensaje.
Hay que destacar que este es el primer disco de estudio de Quilapayún tras su retorno a Chile, y también fue el primero lanzado originalmente en formato CD.








Ese mismo año Quilapayún lanza dos recopilatorios: ...En Argentina e Instrumental. También en 1993 vuelven a lanzar otro Instrumental, y en 1994 Le meilleur de Quilapayun.

Tras grabar un disco recopilatorio titulado Antología 1968-1992, Quilapayún graba su siguiente disco de estudio: Al horizonte en 1999, de nuevo un trabajo bastante flojo del que yo apenas mencionaría un único tema: El pimiento, una obra póstuma de V. Jara al que en los últimos años parecía que habían abandonado, esta vez se trata de una elegía al pueblo campesino de la Pampa y del desierto de Atacama, con arreglos instrumentales de la propia Quilapayún.
Escúchalo aquí.








También en 1999 Quilapayún edita el recopilatorio Lo mejor de... en Chile, en vivo.
Ya en el año 2000 el grupo presenta dos discos homenaje a poetas: Quilapayún canta a Pablo Neruda, Vicente Huidobro, García Lorca y Gran, y Quilapayún canta a Violeta Parra, Víctor Jara y grandes maestros populares. También celebran ese mismo año sus 35 años.
En 2001 lanzan su recopilatorio Universo latino. En 2002 graban dos conciertos: Teatro Gayarre de Pamplona (España), y Live 2002, espace prevert volúmenes I y II, además del recopilatorio Ville de Cergy.

Cisma

Durante los primeros años del siglo XXI surgieron diversas tiranteces y desencuentros entre los miembros de Quilapayún, y ello se tradujo en un receso en el trabajo de la banda que como ya sabemos, se separó en dos facciones.
En aquellos años el Quilapayún francés grabó el Concierto a Palau, un álbum en directo desde el Palacio de la Música Catalana de Barcelona, en España, con la colaboración de la cantautora María del Mar Bonet e interpretado en español y catalán. En 2005 el Quilapayún francés graba junto con Inti-Illimani Histórico el álbum en directo Inti+Quila Música en la memoria.
Por su parte, el Quilapayún chileno grabó en 2004 El reencuentro, otro concierto en directo en formato de doble álbum, el primero es una nueva interpretación de la Cantata de Santa María de Iquique, mientras que el segundo se titula Canciones fundamentales. Al año siguiente sacaron un recopilatorio titulado La vida contra la muerte, con algunas canciones hasta entonces inéditas en Chile pero ya grabadas en Francia durante el exilio. Y en 2006 la facción chilena vuelve a grabar otro recopilatorio: La fuerza de la historia.

Siempre es un álbum de estudio de la facción chilena de Quilapayún de 2007, de nuevo muy poco destacable.
Los moteles es una pieza de aire caribeño compuesto por E. Carrasco donde se critica el morbo y el cotilleo de la sociedad actual ante las historias de amor del mundo moderno.
Y Chacao es un tema instrumental de G. García con ligeras pinceladas de folklore pero fusionadas con ritmos y matices bastante actuales.
Escúchalo aquí.
Solistas es el último disco de estudio del Quilapayún chileno grabado en 2009 del que solo destaco tres canciones:
Cambia, todo cambia fue compuesta por uno de los fundadores de Quilapayún: J. Numhauser luego de tener que irse de Chile. La canción transmite con imágenes de gran belleza sus emociones en el exilio frente al cambio, la letra llama a aceptar el cambio como algo natural, pero también a preservar los sentimientos y valores profundos así como a esperar que "lo que cambió ayer, tendrá que cambiar mañana".
Juana la cubana es otro tema de aires caribeños esta vez compuesto por Fito Olivares, ideal para el baile.
Y Todo se borra es un poema de E. Carrasco y H. Lagos un tanto triste que habla del abandono de un amor.





Homenaje a Víctor Jara es un disco de Quilapayún lanzado al mercado en 2012 aunque grabado de un concierto de 2009 con la colaboración de Inti-Illimani Histórico.
En él se recogen algunos de los temas más célebres de la banda a lo largo de su historia.

En 2012 Quilapayún de Francia lanza el álbum Absolutamente Quilapayún. Dividido en dos partes: La primera llamada Hoy por hoy que consta de 12 temas de estudio. Y una segunda parte en la que se rinde un Homenaje a Salvador Allende con 3 temas reversionados: Allende, grabada en vivo, Canto a la pampa, y La batea.
Escúchalo aquí.
En 2013 Quilapayún graba Encuentros.















En 2015 Quilapayún celebra sus 50 años. Escúchalo aquí.

5 comentarios:

  1. Hola Igor
    Nuevamente mis felicitaciones por esta pagina sobre los Quila que similmente acuella de los Intis deber ser estado un duro trabajo.
    La discografia que propones es bastante compleda
    pero algun discos faltan.Te señalo "Lieder aus Chile" con Isabel Parra del 1972;el segundo LP en vivo "Enregistrement public" del 1977; los dos en vivo en Argentina uno del 1983 y uno del 1985; "Chante Neruda" del 1983.Por finir con los vinilos la version de la cantada "Santa Maria de Iquique" del 1978 que es TOTALMENTE diferente de acuella original del 1970.
    Faltan tambien algunos CDs entre los cuales te señalo la reedicion del concierto grabado en Finlandia en el 1973,lanzamiento de "El Pueblo unido...".
    Si necesita esto materal non temer a pedir.
    Saludos
    Enrico

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    1. Muchas gracias Enrico por tu apoyo, procuraré añadir tus informaciones, pero ahora ando un poco liado y tengo el blog algo abandonado.
      Por otra parte te quería comentar que creo que tienes un disco colgado en el blog Andes donde andes... que se titula "De los Andes a París" de María et Santiago, el dúo que fundó Los Calchakis, ¿me lo podrías pasar? te lo agradeceré mucho.

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  2. donde puedo conseguir partituras de quena con su repertorio en especial la paloma, saludos raul t.a.

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  3. Cristián Muñoz Cabrera3 de julio de 2013, 8:34

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  4. Excelente Trabajo, muy completo, incluso por tiempo, no pude en ésta ocasión leerlo completo, pero encontré un error: Se señala "En 2005 el Quilapayún francés graba junto con Inti-Illimani Histórico el álbum en directo Inti+Quila Música en la memoria.", y en realidad fue el "Quilapayún Chileno", o "Quilapayún Carrasco".

    Por otro lado creo, que debe indicarse que el Disco encuentros es también del Quilapayún Chileno...
    Saludos y gracias por compartir éste buen trabajo.

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