Víctor Jara


Víctor Lidio Jara Martínez fue un gran músico, cantautor y director de teatro chileno.
Procedente de una familia campesina de Ñuble, se convirtió en un referente internacional de la canción reivindicativa y de cantautor, cuyas composiciones han sido versionadas por multitud de artistas y grupos musicales, incluyendo los grupos de múscica andina. Además fue militante del Partido Comunista de Chile, por lo que fue torturado y asesinado por fuerzas represivas de la dictadura de Pinochet, poco después del golpe militar que derrocó al gobierno de Salvador Allende.


Biografía

Infancia

Víctor Jara nació de una familia de padres campesinos, originarios de la pequeña localidad de Quiriquina, perteneciente actualmente a San Ignacio, y caracterizada por un arraigado folclore. Su padre, Manuel Jara, se dedicaba a las tareas del campo, y su madre, Amanda,además de dedicarse a las labores domésticas, tocaba la guitarra y cantaba. Tenía, además, cuatro hermanos: María, Georgina, Eduardo y Roberto.
Por necesidades familiares, Víctor se vio obligado desde niño a ayudar a la familia en los trabajos del campo. Influenciado por su madre, tomó también contacto a temprana edad con la música, además de asistir al colegio.

Juventud

La familia se trasladó a Los Nogales, donde coincidieron con Julio y Humberto Morgado, compañeros de Víctor en la escuela. La familia Morgado proporcionó a Víctor un trabajo en una fábrica de muebles, ayudando al padre de sus compañeros en su trabajo de transportista. Cuando tenía 15 años, falleció su madre.
Por consejo de un sacerdote, Víctor ingresó en el seminario de la Congregación del Santísimo Redentor, en San Bernardo. Dos años después de su ingreso, abandonó el seminario al comprobar su falta de vocación, tras haber practicado allí el canto gregoriano y la interpretación de la liturgia.

Comienzos artísticos

A los 21 años, después de cumplir el servicio militar, ingresó en el coro de la Universidad de Chile, participando en el montaje de Carmina Burana, comenzando así su trabajo de investigación y recopilación folclórica. Con 24 años se unió a una compañía teatral, la Compañía de Mimos de Noisvander, e inició los estudios de actuación y dirección en la Escuela de Teatro de la Universidad de Chile.
En 1957 ingresó en el conjunto folclórico Cuncumén y conoció a la artista plástica y cantautora V. Parra, quien lo animó a continuar su carrera musical.
Con 27 años, dirigió su primera obra de teatro: Parecido a la felicidad, de Alejandro Sieveking, haciendo giras por varios países latinoamericanos. Como solista del grupo folclórico grabó su primer disco, un sencillo que contenía dos villancicos chilenos. Al año siguiente participó como asistente de dirección en el montaje de la obra teatral La viuda de Apablaza, de Germán Luco Cruchaga, cuyo director era Pedro de la Barra, y dirigió la obra La mandrágora, de Machiavello. En 1961, y como director artístico del grupo Cuncumén viajó por Holanda, Francia, Unión Soviética, Checoslovaquia, Polonia, Rumania y Bulgaria.
En 1961 compuso su primera canción, Paloma quiero contarte, y continuó trabajando como asistente de dirección en el montaje de La madre de los conejos, de Alejandro Sieveking. Al año siguiente, 1962, dirigiría para el Instituto de Teatro de la Universidad de Chile ITUCH la obra Ánimas de día claro, también de Sieveking.
Grabó con el grupo Cuncumén el LP Folclore chileno, con dos canciones propias: Paloma quiero contarte y La canción del minero, en la época en que comenzó a desempeñar la función de director en la Academia de Folclore de la Casa de la Cultura de Ñuñoa, labor que desempeñaría hasta 1968. Desde esa misma época, y hasta 1970, formó parte del equipo estable de directores del ITUCH, además de trabajar, entre 1964 y 1967, como profesor de actuación en la universidad.
También llevó a cabo, bien como asistente de dirección o como director, varios montajes, entre ellos uno para el canal de televisión de la Universidad de Chile, realizando además una gira por Argentina, Uruguay y Paraguay con la obra Ánimas de día claro, de Alejandro Sieveking. En 1963 fue asistente de dirección de Atahualpa del Cioppo en el montaje de El círculo de tiza, de Bertolt Brecht, para el ITUCH.
Compaginó su actividad teatral con la composición musical, y en 1965 dirigió la obra La remolienda, de Sieveking, así como el montaje de La maña, de Ann Jellicoe, por las que recibe el premio Laurel de Oro como mejor director y el Premio de la Crítica del Círculo de Periodistas a la mejor dirección por La Maña.

Cantautor

Víctor Jara con el grupo Quilapayún

Ejerció como director artístico para el grupo Quilapayún entre los años 1966 y 1969, y hasta 1970 actuó como solista en la Peña de los Parra. Sin abandonar el teatro, en 1966 grabó su primer LP como solista, Víctor Jara, editado por la empresa discográfica Arena. Con la empresa filial chilena de Emi-Odeón grabaría el año siguiente Canciones folclóricas de América, junto al grupo Quilapayún.
En 1969 llevó a cabo el montaje de Antígona, de Sófocles, para la Compañía de la Escuela de Teatro de la Universidad Católica. Con la canción Plegaria a un labrador ganó el primer premio en el 1º festival de la Nueva Canción Chilena, y viajó a Helsinki para participar en un acto mundial en protesta por la Guerra de Vietnam, además de Pongo en tus manos abiertas. A este álbum pertenece el tema Preguntas por Puerto Montt, inspirado en la Masacre de Pampa Irigoin.
En 1970 participó en Berlín en la Conversación Internacional de Teatro y en Buenos Aires en el I Congreso de Teatro Latinoamericano. En esa época participa en la campaña electoral de Unidad Popular y presenta el álbum Canto libre.


Al asumir Salvador Allende como Presidente de la República de Chile, Jara es nombrado Embajador Cultural y en 1971 compone la música junto con Celso Garrido Lecca, de la obra de ballet Los siete estados, de Patricio Bunster, para el Ballet Nacional de Chile. Junto a Isabel Parra e Inti Illimani entra en el Departamento de Comunicaciones de la Universidad Técnica del Estado. Con la discográfica Dicap edita el disco El derecho de vivir en paz, que le vale el premio Laurel de Oro a la mejor composición del año.
Trabaja como compositor de música para continuidad en la Televisión Nacional de Chile de 1972 a 1973, e investiga y recopila testimonios en Herminda de la Victoria, en los cuales basaría su disco La población. También viaja a la URSS y a Cuba, y dirige el homenaje a Pablo Neruda por la obtención del Premio Nobel.
Los campesinos de Ránquil lo invitan a la realización de una obra musical sobre el lugar, y dentro de su compromiso social, toma parte en los trabajos voluntarios para impedir la paralización del país causada por una huelga de camioneros.
Ese mismo compromiso lo llevará en 1973 a realizar diferentes actos, participando en la campaña electoral para las elecciones al parlamento a favor de los candidatos de la Unidad Popular y, respondiendo a un llamado de Pablo Neruda, participa dirigiendo y cantando en un ciclo de programas de televisión contra la guerra y el fascismo. Trabaja simultáneamente en la preparación de varios álbumes que no podría grabar, pero graba el álbum Canto por travesura, último de los que realizó.


Estadio Víctor Jara, lugar del asesinato del artista
Tortura y asesinato

El golpe de estado de las Fuerzas Armadas chilenas encabezado por el general Pinochet contra el presidente Allende el 11 de septiembre de 1973, lo sorprende en la Universidad Técnica del Estado, y es detenido junto a profesores y alumnos. Lo llevan al Estadio Chile, donde permanece detenido varios días. Según numerosos testimonios, lo torturan durante horas, le golpean las manos hasta rompérselas con la culata de un revólver y finalmente lo acribillan a balazos el 16 de septiembre. El cuerpo es encontrado tres días después.

Estando preso escribió su último poema y testimonio Somos cinco mil, que se puede leer en la placa honorífica colocada en el Estadio Chile hoy renombrado "Víctor Jara".






Reconocimiento del asesinato

En 1990 la denominada Comisión de Verdad y Reconciliación determinó que Víctor Jara fue acribillado con 44 disparos el 16 de septiembre de 1973 en el Estadio Chile y que fue arrojado a unos matorrales en los alrededores de un cementerio. Luego fue llevado al depósito de cadáveres, donde más tarde sería identificado por su esposa, la coreógrafa inglesa Joan Turner. Sus restos fueron enterrados en el Cementerio General de Santiago de Chile. La viuda, años después, mencionaría que el diario chileno La Segunda, al día siguiente al Golpe de Estado, publicó un párrafo que daba a entender que Jara había muerto sin violencia y que su sepelio había sido de carácter privado.
Como homenaje a su memoria, 30 años después del golpe militar, en septiembre del 2003 se puso su nombre al hasta entonces denominado Estadio Chile.
El 29 de mayo de 2009, la Corte de Apelaciones de Santiago de Chile ratificó el encarcelamiento del ex soldado del ejército José Paredes Márquez, quien fue acusado del asesinato del cantante. En el momento de la ejecución, Paredes Márquez era un recluta del ejército chileno que tenía 18 años.

Entierro y homenaje

Una vez finalizados los estudios forenses en noviembre de 2009, se realizó un acto de homenaje, del 3 al 5 de diciembre, permaneciendo los restos mortales del artista en la sede de la Fundación Víctor Jara y, posteriormente, recibieron sepultura en el Cementerio General de Santiago de Chile en una procesión fúnebre que congregó a más de 12,000 personas. A diferencia del entierro, prácticamente clandestino, llevado a cabo en 1973, después de su asesinato, el sepelio del día 5 de diciembre de 2009, 36 años después de su asesinato, fue abierto y público.

Esta lectura está relacionada con Víctor Jara.


Teatro

Entre las obras dirigidas por Víctor Jara se encuentran:
  • 1959 - Parecido a la felicidad, de Alejandro Sieveking.
  • 1960 - La mandrágora, de Maquiavelo.
  • 1962 - Ánimas de día claro, de Alejandro Sieveking.
  • 1963 - Los invasores, de Egon Wolff.
  • 1963 - Parecido a la felicidad, de Alejandro Sieveking.
  • 1963 - Dúo, de Raúl Ruiz.
  • 1964 - Ánimas de día claro, de Alejandro Sieveking.
  • 1965 - La remolienda, de Alejandro Sieveking.
  • 1965 - La maña, de Ann Jellicoe.
  • 1966 - La casa vieja, de Abelardo Estorino.
Obras en las que asistió a la dirección:
  • 1960 - La viuda de Apablaza, de Germán Luco Cruchaga, dirigida por Pedro de la Barra.
  • 1961 - La madre de los conejos, de Alejandro Sieveking, dirigida por Agustín Siré.
  • 1963 - El círculo de tiza, de Bertolt Brecht, dirigida por Atahualpa del Cioppo.
  • 1966 - Marat Sade, de Peter Weiss, dirigida por William Oliver.

Discografía
Discos de estudio
Discos grabados en vivo
  • 1978 - El recital
  • 1996 - Víctor Jara en México
  • 1996 - Víctor Jara habla y canta
Además hay numerosos discos póstumos recopilatorios. En el siguiente link podrás escuchar una discografía más desarrollada.

3 comentarios:

  1. excelente recopilacion, muchas gracias por informar

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  2. pr que nunca se habla de los hermanos de victor jara si ellos exixten quedan cuatro vivos y tienen otros nombres no los que dicen en la biografia gracias

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  3. si es verdad se dice que hay dos en suecia y una dio una entrevista en la segunda hace poco sera verdad?????

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