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Illapu




Illapu es un afamado conjunto musical que nació en el Chile de la Nueva Canción aunque en una etapa un tanto tardía si lo comparamos con Inti-Illimani o Quilapayún. No obstante este conjunto nos ha obsequiado con estupendos cantos por la libertad y la dignidad humana, compaginados además con trabajos de música folklórica tradicional.
Illapu significa «relámpago» en quechua.
Musicalmente hablando Illapu ha explorado distintos estilos, basándose en la música andina y el folclore latinoamericano, mezclándolo con jazz, rock, entre otros. Se caracterizan por los cambios de voces en sus canciones, en donde cada uno de sus integrantes tiene un registro característico. Suelen incorporar en sus canciones los "juegos de voces" que van en descenso, desde las voces agudas hasta las graves o en ascenso, desde las voces más graves hasta las más agudas.
Yo personalmente distingo dos etapas en la historia artística de Illapu. La primera de ellas abarcaría desde sus inicios hasta su retorno a Chile tras el exilio, en esta etapa las canciones de Illapu demuestran un ánimo frustrado por la penosa situación política del país y la resignación por su exilio les lleva a componer canciones protesta llenas de tristeza. Sin embargo cuando regresan a Chile se hace evidente el cambio de tono de sus obras, abandonan casi totalmente la música puramente folklórica y se lanzan a elaborar modernas canciones mucho más optimistas que incitan a la sociedad a caminar por el camino de la esperanza y la libertad que los nuevos tiempos permiten ahora.


Biografía

Primeros años: 1971 - 1981


Illapu nace en 1971 en la ciudad chilena de Antofagasta, siendo sus fundadores cuatro hermanos Márquez: Jaime, Roberto, Andrés, Jose Miguel y Osvaldo Torres, este último primo segundo de los anteriores.
Ese mismo año actúan en el Festival del Salitre en María Elena, y lo ganan interpretando La muralla de Quilapayún.
En 1972 viajan a Santiago en busca de oportunidades. Graban su primer disco titulado Música Andina. Ese mismo año ganan el Festival Norte Andino de Calama, interpretando la canción Dale mañungo, de Nano Acevedo.
En 1973 participaron por primera vez en el Festival de Viña del Mar, captando así la atención de la crítica especializada y de la aclamación del público por su propuesta novedosa en lo estético y lo musical.
Se les llegó a considerar parte del movimiento de la Nueva Canción Chilena y tuvieron la facilidad y los medios para destacarse como artistas durante el gobierno de Salvador Allende debido a la expansión cultural de la época.

Illapu en 1978

En 1974 se incorpora al grupo un compositor muy importante en la historia de Illapu: Eric Maluenda.
En 1976 graban su tercer disco Despedida del pueblo, algunos de sus temas acompañarían a Illapu en sus presentaciones durante toda su trayectoria como Candombe para José, Sipassy, A mis paisanos y Baguala india. Ese año también participan en la grabación del primer álbum del cantautor nicaragüense Hernaldo Zúñiga, Del arco iris, una canción.
En 1977 O. Torres deja la banda para luego volver en 1979 y componer junto a R. Márquez la cantata El Grito de la Raza.

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El exilio: 1981 - 1988

En 1981 debido a la represión existente en el país, en su vuelta a Chile de una gira por Europa y EEUU, un decreto no les permitió desembarcar del aeropuerto de Santiago, y fueron forzados al exilio. Se les catalogó como activistas marxistas que participaban en la campaña de desprestigio de Chile en el exterior. Por ello, se dirigieron a Francia.

Illapu en 1982
En 1985 Illapu se traslada a la ciudad de México, dejando así a cuatro de sus integrantes en Francia: José Miguel, Andrés, Juan Carlos y Jaime. Quedaron en el grupo: Raúl Acevedo, E. Maluenda y R. Márquez. Este mismo año se les uniría Carlos Elgueta, bajista que se caracterizaba por su voz grave dentro de la escala vocal del grupo, además de llevar al grupo influencias del folclor centroamericano.

Regreso y estancia en Chile: 1988 - 2003























En septiembre de 1988, debido al mejor ambiente político existente en Chile, Illapu regresó a su patria. Los miembros del grupo contribuyeron con la campaña a favor del NO para el plebiscito de 1988 contra el régimen militar de A. Pinochet. Dentro de estas actividades se enmarcó su concierto ante más de 100.000 personas en el Parque La Bandera en Santiago, el cual sería sacado como disco al año siguiente.
En 1991 cantan la canción Gracias a usted el himno de la Décima Teletón juntos con otros artistas y la Asociación de Periodistas de Espectáculos (APES) les premió como "Grupo más popular del año". Además, consiguieron el primer Disco de Oro.
En 1992 son invitados al Festival de Viña del Mar y son premiados nuevamente por la APES como "Grupo más popular del año".
En 1993 lanzaron el álbum En estos días. Durante este período Antonio Morales se integró al grupo reemplazando a R. Acevedo. En este mismo año, la APES les nombra "Mejores compositores" y "Disco del año".
En 1994 los Illapu son invitados a una gran cantidad de festivales de verano en Chile y nuevamente al Festival de Viña del Mar. También graban el videoclip de su single Volarás, ya contando con la participación de José M. Márquez, quien regresaba tras 10 años de estudio musical en Alemania, además de la reciente integración de Luis Enrique Galdames, quien se especializaba en variados instrumentos de viento.
En 1995 Illapu fue nominado a los "Premios Top 30 de la música nacional", consiguiendo cuatro premios: "Grupo del año", "Mejor canción del año", "Productor del año" y el "Grupo más vendedor". Además, en julio de ese año, el Sindicato de Radiodifusores de Chile les otorga el premio de "Mejor grupo".
En cuanto a la prensa internacional, la revista Billboard publica un extenso artículo dedicado a Illapu.
En 1997 A. Márquez deja la banda para dedicarse a su proyecto musical como solista y paralelamente a una carrera política en el Partido Por la Democracia. Su lugar es tomado por su hermano Cristián Márquez.
En el año 2000, el grupo contó con la participación de Pablo Milanés para la canción Del pozo de mis sueños y con Víctor Heredia en la canción Zamba de Lozano. Además, contó con una versión regrabada de Mande Mandela y con la canción Si queremos.


El 22 de febrero tocan nuevamente al Festival de Viña del Mar, llevándose consigo una Antorcha de Plata.
En marzo de este mismo año fueron nominados con la cantata El Grito de la Raza a los Premios Altazor en la categoría "Música tradicional o de raíz folclórica".

Radicación en México: 2003 - 2005


En noviembre de 2002, la banda anuncia que se radicará en México, y en febrero de 2003 E. Maluenda anuncia que dejará la banda en cuanto ésta partiera rumbo a México.
El 11 de julio del 2005 firman un contrato con Bizarro, un sello discográfico chileno independiente. Y en octubre, en Mexico, dejan la banda Luis E. Galdames y C. Márquez para regresar a Chile. La formación para estas últimas grabaciones constaba con R. Márquez, C. Elgueta, R. Acevedo, Claudio Largo, S. Silva, Mauricio Rodríguez y Miguel Luján.

Retorno a Chile: 2005 - actualidad


El 3 de octubre del 2005 muere E. Maluenda, ex integrante de Illapu, por un infarto cardíaco. Identificaba al grupo con su gran voz y sus solos altos en la mayoría de las canciones y se dedicaba a las percusiones y a los instrumentos de viento mayoritariamente.
El 23 de febrero del 2006 Illapu participa nuevamente en el Festival de Viña del Mar, llevándose una Antorcha de Plata, Antorcha de Oro y Gaviota de Plata.
En enero de 2007 hay un nuevo cambio de integrantes: R. Acevedo decide regresar a México y entra nuevamente José M. Márquez, tomando su lugar. Luego, en noviembre L. Galdames vuelve al grupo reemplazando a José L. Contreras.




Integrantes

José Miguel Márquez

Nació el 30 de enero de 1956 en pleno desierto de Atacama, en la hoy abandonada Oficina salitrera José Francisco Vergara. Es el 9º hijo de Aída Bugueño y Ramón Márquez. Cuando aún es un niño, su madre lo lleva junto a sus 10 hermanos a Antofagasta, donde reside hasta la adolescencia. Mamá Aída le enseña los primeros acordes y lo incentiva a descubrir los caminos de la música. Así florece su precoz talento musical y le acompaña para siempre.
A los 13 años y aun cursando la enseñanza básica, forma su primer grupo musical. Dos años más tarde se une a tres de sus hermanos para fundar Illapu, donde madura como cantante, músico y compositor.
En 1984 recibe una beca para estudiar flauta traversa y canto en la Escuela superior de la música Hanns Eisler en Berlín. Debe retirarse de Illapu y abandonar París, ciudad en la que ha residido durante 4 años, para instalarse en Berlín. Estudia alemán en la Universidad de Humboldt, cursa 5 años de música y da sus primeros pasos como cantante solista, acompañado de músicos que vienen del jazz, pop y rock, mundos sonoros muy diferentes a los que acostumbraba transitar. Ese choque agranda su horizonte y lo empuja a experimentar nuevos caminos creativos, se nutre del talento y la experiencia de sus nuevos amigos de ruta y participa en diversos festivales componiendo música para teatro y televisión.
En 1994, junto a su esposa e hijos alemanes, vuelve para residir en Chile y se reintegra en Illapu, llega enriquecido por la tremenda influencia cultural de haber vivido, trabajado y estudiado 14 años en Europa. Toda esta experiencia la vuelca a al integrarse de manera definitiva en Illapu con el disco Multitudes, con el cual consigue nuevos sonidos fusionando estilos como el jazz y el rock.
Durante 2004 a 2006 vuelve a Berlín y graba dos discos como solista, el primero de ellos publicado en 2005 por Raumer Records lleva por título Sonidos. El segundo lleva por título Puentes y ahora se publica en Chile bajo el sello FeriaMusic. En este nuevo trabajo, José Miguel Marquez despliega su madurez creativa, con la complicidad musical de Jurgen Heckel. Así nace una potente amalgama de sonoridades, color y estilos.
Ante su estadía en Berlín debe retirarse nuevamente de Illapu en 2005, tiempo después de que el grupo se radicara en México, aunque colabora como músico y con la composición de temas instrumentales. Tiempo después de que Illapu volviera a Chile de manera definitiva, llega nuevamente al grupo tocando diversos instrumentos.

Luis Enrique Galdames.

Nació en la ciudad de San Antonio en Chile.
En 1994 se une a Illapu, para dedicarse a los instrumentos de viento, con ellos graba el videoclip de la canción Volarás, del disco En estos días.
En 1995 graba con Illapu el álbum Multitudes, marcando fuertemente su presencia con su saxo.
En 1998 graba con el grupo el álbum Morena esperanza, en donde por primera vez introduce un tema escrito y compuesto por él titulado El loco del puerto, el cual fue single con un vídeoclip que resultó premiado por la APES.
En 2000 lanza con el grupo el álbum en vivo Momentos vividos. Posteriormente, en 2002 lanzan el disco Illapu.
En mayo del 2003 se radica junto a la banda en México, pero en octubre decide volver a Santiago con Cristián Márquez para dedicarse a su nueva banda Zinatel, dejando así a Illapu. A partir de ahí comienza a trabajar con su nueva banda en componer canciones, terminando en 2005 su primer disco titulado El futuro lo sabrá. Actualmente Luis Enrique está de vuelta nuevamente en Illapu.



Vladimir Silva Campos

Fue otro músico de Illapu donde pasó solo 3 años. Domina más de 30 instrumentos, ha trabajado en muchos proyectos musicales como el propio Illapu o Pullay, y también se ha dedicado a trabajos musicales independiantes, grabando 4 discos en solitario.

Osvaldo Torres

Nació en Antofagasta el 23 de enero de 1953.
Desde 1970 hasta 1977 formó parte de Illapu, con quienes presentó su primera obra musical titulada Encuentro con las raíces. Además, en 1976 compuso Baguala india, canción que fue interpretada por E. Maluenda dentro de conjunto, y Chungará, canción que compuso junto a R. Márquez.

En 1977 lanzó su primer disco en solitario titulado Juego de pájaros, junto con Claudio "Pájaro" Araya, producido por Sello Alerce.
En 1978 por petición de mujeres de detenidos y desaparecidos, escribió el monólogo La vigilia para la AFDD, obra presentada clandestinamente en las iglesias. En 1979 vuelve a trabajar con Illapu, escribiendo la cantata El grito de la raza, un homenaje a los pueblos originarios. La música fue compuesta por R. Márquez. Este mismo año lanza su álbum solista Desde los Andes a la ciudad. Por estas últimas obras fue elegido durante tres años consecutivos como el mejor compositor del año, ganando el Premio Alerce.
Durante los años 80 lanza sus discos Levántate hijo (1980), Juego de pájaros (1983) y Cuentos del Altiplano (1984). Desde 1985 reside en Francia, donde ha realizado trabajos para la difusión cultural.
En 1995 lanza el disco Les araucans du Chili bajo el sello francés Audivis.
En 1999 lanza su disco Fósil... La continuidad, reencontrándose así con el público chileno.
En 2000 lanza el disco Escarcha y sol.
En 2009 su último disco, Ajayu ("espíritu" en aymara), está autoeditado en Paris.
O. Torres sigue viviendo en Paris y continua su creación artística de música, escritura y pintura. Su obra pictórica se puede ver en su blog.







"Pato" Valdivia

Luis Alberto Valvivia Ruíz nació en 1954.
Estudio en el Colegio San Luis entre los años 1960 y 1972. En 1971 forma parte de Illapu.
En 1975 funda el grupo Aquelarre. Junto a Nano Acevedo, Isabel Aldunate y con O. Torres funda la Agrupación del Canto Nuevo de Chile.
En 1978 participa en el Seminario del canto popular chileno, con el documento Antecedentes para el estudio de la Nueva Canción Chilena. Gana el premio "La Gran Noche del Folklore" del Sello Alerce y el premio del "Festival del Cantar Universitario de la Agrupación Cultural Universitaria" de la Universidad de Chile.
En 1982, participa en el Festival de la Cancion de Viña del Mar en su género folklórico, con La semilla, defendida por el Grupo Abril. Este conjunto dirigido por Patricia Díaz y cuya voz principal era la contralto Tati Penna, interpretó varias de sus creaciones al igual que las cantantes Isabel Aldunate y Capri, todos artistas del movimiento Canto Nuevo.
En 1983 es presidente del "Taller chileno de música popular". Como representante participa en el "Primer taller latinoamericano de música popular" en Montevideo. Crea junto a O. Torres el himno Pan, Trabajo, Justicia y Libertad, y colabora en la revista "Talleres Latinoamericanos de Música".
En 1984 es invitado a "Congreso por la Paz Centroamericana y el Caribe" realizado en Medellín. Participó junto con artistas de la Nueva Trova Cubana como Lázaro García y Augusto Blanca. Se hace ejecutivo del "Coordinador Nacional Cultural" y gana el premio Alerce a "Mejor Compositor del Canto Nuevo".
En 1985 musicaliza una antología de Gustavo Becerra, Aristóteles España y Esteban Navarro. Realiza una gira por Ecuador con Lilia Santos. Musicaliza la película Fantasmeus, producida por el Instituto Chileno Norteamericano de Cultura. Participa en el "XII Festival Mundial de la Juventud y de los Estudiantes", en Moscú. Y edita su álbum Vamos a la patria como autor, compositor e intérprete.
En 1988 ocupa el cargo de administrador en el Colegio Francisco de Miranda.
En 1991 vuelve a colaborar con Illapu como director ejecutivo para posteriormente en 1993 descatar su participación en su disco En estos días. Escribe uno de los más conocidos himnos de Illapu titulado Lejos del amor, con esta canción gana junto a R. Márquez el Premio APES de "Mejor compositor", además, dirige el videoclip de este mismo tema. También escribe otro de los grandes éxitos de la banda titulado Del pozo de mis sueños.
Participa como jurado en el "Festival de la Patagonia".
En 1995 vuelve a participar con Illapu como responsable de concepto e idea temática del disco Multitudes. Escribe otro de sus grandes éxitos para el grupo titulado Sincero positivo, además, dirige el videoclip del mismo tema.
Participa de jurado en el "Primer Concurso de Raíz Folklórica" de la Sociedad Chilena del Derecho de Autor.
En el 2002 vuelve a trabajar con Illapu escribiendo la canción Juegan a ser reinas para el disco homónimo.
Fallece de un infarto cardíaco el 26 de octubre del 2005.

Eric Maluenda

Nace el 12 de noviembre de 1952 en la Oficina Salitrera Pedro de Valdivia en Antofagasta, y fue criado en Tocopilla. Desde pequeño participaba como bailarín y músico en la Fiesta de la Tirana.
En la década de los 70 ingresa a la Universidad del Norte a estudiar ingeniería eléctrica. Allí se une al grupo folclórico Tambo Altiplánico de su facultad.
En 1974 se une a Illapu, con el cual forjaría la mayor parte de su carrera. Comienza a ganarse la aceptación del público gracias a su agudo registro vocal que resaltaba en muchas canciones. En 1975 participa en su primera grabación de un disco: Chungará.
Con el paso de los años continuó su participación en Illapu, trabajando en varios de sus discos.
En 1981 debido al régimen de Pinochet, fue forzado al exilio, por lo que junto a Illapu se debió radicar en Francia, posteriormente en México en 1985. Durante esos años participó en la grabación de los discos Y es nuestra, De libertad y amor y Para seguir viviendo.
El 17 de septiembre de 1988 vuelve a Chile y participa en el masivo recital en el Parque La Bandera.
En los años 90 participó en la grabación de los discos Vuelvo amor... Vuelvo vida, En estos días, Multitudes y Morena Esperanza. Entre los años 1996 y 1997 sufrió varios infartos cardíacos.
En el 2002 grabó su último disco con Illapu, y se alejó de la banda en febrero del 2003 debido a su discrepancia con la decisión de radicarse en México.
Se integró en Arak Pacha, debutando en el Teatro Cariola, y posteriormente continuó dando conciertos con ese grupo.
En octubre del 2004 debido a la posibilidad de perder su casa, la cual había hipotecado para financiar sus operaciones, muchas bandas participan en un concierto solidario, entre ellos participaron Los Jaivas, Arak Pacha, Quelentaro o Quique Neira.
Se mantuvo dando conciertos hasta 2005, cuando tuvo que ser hospitalizado por una trombosis. Falleció el 3 de octubre por un infarto cardíaco.
Tras su muerte, Arak Pacha publicó un disco titulado Inmortal en su memoria.
E. Maluenda se especializaba en variados instrumentos de percusión. Al mismo tiempo que percutía con el bombo, podía tocar las zampoñas. También tenía conocimiento de charango, guitarra, quena, bajo, palahuito, trutruca y ocarina.
Su registro vocal es considerado sopranista y destacaba en muchas canciones de su repertorio.



Discografía

Música andina es el primer disco de Illapu, grabado con la DICAP en 1972, la edición francesa se tituló Chili: Musique Des Andes. y en la reedición en formato CD de 2003, también se lanzó bajo el nombre de Latin Essentials, Vol. 15.
Una colección típicamente folklórica presenta este álbum de 10 canciones, entre las que encontramos correctas versiones de dos obras del gran M. Núñez: Canción y huayño y el archiconocido Estudio para charango.
Encontramos también un par de piezas de composición propia de R. Márquez: la mala fantasía Carnaval,  y Manos obreras, un canto de alabanza a los mineros, labradores y pescadores, muy en la línea de la Nueva Canción.
Milonga para nuestros tiempos de Patricio Valdivia sigue sigue con la misma tónica de la Nueva Canción, esta vez con un tono más triste añorando un feliz pasado perdido del que hay que resurgir.
Y el último tema interesante es Tarkeadas, una tarkeada arcaica típicamente boliviana bastante bien ejecutada con una inusual diversidad de frases para lo que este tipo de canciones suelen ofrecer.

Illapu es el título del segundo disco, grabado en 1975 y reeditado como Chungará en 2001, en relación a un tema homónimo no muy bueno de este álbum.
Volvemos a encontrar una buena colección de anónimos folklóricos, algunos de ellos ya versionados por bastantes artistas. Yo destacaría un par de trotes tradicionales: Mariposita, una picantona apología a la promiscuidad y al adulterio, bastante graciosa de cualquier modo. Y Ayquina es ya una pieza instrumental con un aire más sobrio, cargada de misticismo y fantasía, bastante buena.
Pese a presentar esta vez 13 temas, a mi apenas me convencen un par de ellos más: una versión bastante original y correcta de El cóndor pasa, de nuevo cargada de misterio y solemnidad, muy al estilo de Altiplano, y una maravillosa incursión por la música clásica: El lago de los cisnes del célebre compositor ruso Tschaikowsky, bastante finamente interpretada con sus exquisitas frases y atinados cambios de ritmo, un auténtico regalo para el oído que, por cierto, se incluyó en la banda sonora de la película Drácula de 1931.

Despedida del pueblo es un álbum de 1976 donde Illapu se atreve cada vez más con composiciones propias de los hermanos Márquez.
Como por ejemplo en el lamento Tristeza incáica, una auténtica obra maestra para deleite de los amantes de la música andina clásica e instrumental, cargada de ambiente y un ritmo suave que nos envuelve con la belleza de sus grandes melodías, por no hablar además de la excelente instrumentación. La otra obra propia bastante correcta aunque muy diferente, es un albazo titulado Longuita otavaleña, interpretado con un aire bastante alegre y clásico, como todo buen albazo, especialmente correcta la conjugación entre los instrumentos de viento y el acompañamiento de la mandolina.
Por otro lado, hay que destacar un excelente motivo de V. Parra titulado Los mapuches, brillante en su propia sencillez, pues se ejecuta tan solo con la quena, pero emitiendo unas frases muy sentidas que sin duda van dirigidas al pueblo de los Mapuches, que viven en Argentina y Chile.
Para alegrar el disco, Illapu interpreta el famosísimo Candombé para José de Roberto Ternán, con la alegría típica y necesaria que este tema requiere.
Y por último subrayar el trote lento folklórico y tradicional Queridos amigos, de nuevo otra joyita de aire triste y melancólico en el que destaca la introducción de las zampoñas y los sentires de un hombre que se emborracha tras perde a su amada, aunque la segunda parte el tema se alegra bastante.

Raza brava es un trabajo de 1977 que sigue combinando folklore tradicional y producción propia.
Entre el folklore, únicamente destaco El cascabel, un carnaval bastante animado ejecutado a ritmo trepidante con el charango y un excelente acompañamiento de quena.
En cuanto a producción propia de los hermanos Márquez, citar la Agonía de carnaval, un excelente motivo místico bastante sentimental en el que se lamenta por los buenos tiempos pasados. Atacameños es otro motivo de R. Márquez realmente sensacional y nuevamente cargado de misticismo con esas maravillosas zampoñas entrecortadas y un impresionante interludio de moceños, más adelante Altiplano interpretaría su particular versión de este tema, quizá con algo más de definición.
Amigo es un alegre huayño de R. Careaga que sin embargo narra una triste historia de desilusión, ejecutado a un ritmo muy vivo y marcado y con una melodía bastante buena cantada por todo el grupo.
Y Zamba de Lozano es por último un tema de Leguizamón y Castilla interpretado con bastante sentimiento, destacando un espléndido acompañamiento de mandolina.

Canto vivo es un nuevo álbum de estudio de Illapu grabado en 1978.
Temas folklóricos tradicionales interesantes son Cuando llegue el día, un huayño romántico peruano de corte romántico. Las obreras, otro huayño tradicional esta vez de la región argentina de Humahuaca, dedicado a la mujer obrera e interpretado con bastante ímpetu. Y un sanjuanito instrumental titulado La mentirosa bastante ameno y simpático como casi todos los de su tipo, de nuevo cargado de vigorosidad.
El disco se completa con más temas de los hermanos Márquez como la Cacharpaya del Pasiri, una alegre melodía en la que el autor canta al pueblo que le vio partir. Chilhuanos es un motivo instrumental de contrastada calidad y versatilidad melódica dedicado a una raza de caballos que se llama así. También encontramos una primera aunque irregular composición de O. Torres titulada Los Juanes y las Rosas.

El grito de la raza, grabado en 1979 y reversionado en 2001 con recitativos intercalados, es una cantata que homenajea a los pueblos amerindios precolombinos, obra completa y brillante de O. Torres y R. Márquez.
La cantata se inicia con el Nacimiento o Amanecer de la raza, una maravillosa introducción cargada de ambientalismo que simboliza los orígenes de los pueblos precolombinos con una melodía muy sentida y emotiva, incluyendo dos recitativos mitológicos.
Gigantes del Sur es un canto nuevamente recitativo que lamenta la desaparición de los pueblos amerindios a consecuencia de los conquistadores extranjeros, de nuevo muy correcto.
Diaguitas es un espléndido pasaje extraordinariamente emotivo y sentimental muy en la línea de la Nueva Canción que homenajea el trabajo y el modo de vida de los antiguos indígenas, increíblemente bella su segunda parte con un gran acompañamiento de zampoña.
Arauco de pie es un motivo ya más pausado y de corte indudablemente clásico y tradicional con una variada instrumentación, supone un homenaje a la comuna mapuche de Arauco.
Kunza es otro fantástico motivo andino, esta vez arcaico y ancestral, que incluye un prodigioso y memorable recitativo dedicado al pueblo atacameño y su lengua, el kunza, que desapareció en el siglo XIX pese a haber sobrevivido a tantas visicitudes, oirlo pone los pelos de punta...
Y Caminante antiguo es otro pasaje interestante dedicado a los antiguos mensajeros del Imperio Inca: los chaskis, que recorrían enormes distancias para informar a los distintos caciques de la región andina.

En 1980 Illapu lanza su primer álbum en vivo: Theatre de la Ville.

El canto de Illapu es un disco que grabó el grupo en 1981, año en el que iniciaron su exilio forzoso a Francia durante los próximos 8 años.
Encontramos un bello lamento instrumental de R. Márquez titulado Labradores, una sentida y triste melodía que nos transporta al duro trabajo en el campo muy bien ejecutada con un moceño y un correcto acompañamiento instrumental.
Lo mío se va perdiendo es otro lamento también de R. Márquez y en colaboración de O. Torres que sigue la tónica de la canción anterior, con un aire bastante triste y una atmósfera mística, esta pieza cuenta, no obstante, con líricas y coros que lamentan la pérdida de la alegría del pueblo ante la situación política del momento.
Illapu incluye en este disco un espléndido homenaje a Juana Azurduy, con una excelente zamba compuesta por Ariel Ramírez y Félix Luna, un espléndido canto a la destacada luchadora boliviana que acompañó a Manuel Asensio Padilla por la independencia de Bolivia a principios del siglo XIX.
Condorcanqui es uno de los mejores éxitos de Illapu, una fantástica danza incáica de R. Márquez cargada de energía y vitalidad, unas excelentes melodías dedicadas a Tupac Amaru II, un célebre jefe guerrero del Perú del siglo XVIII.
Los hermanos Márquez musicalizaron un poema de Pablo Neruda titulado Aunque los pasos toquen, un bello y sentido canto que llora por los caídos por la represión en Chile, incluyendo no obstante un mensaje de esperanza para el futuro.
Y para acabar, citar un huayño de A. Marquez titulado Canto de antiguos, que cuenta con una extraordinaria melodía y un canto que reverencia a los antepasados, no obstante, hay que subrayar que la melodía es un calco prácticamente exacto del tema Adiós pueblo de Ayacucho, eso si, con la letra cambiada.

Y es nuestra es un álbum de 1982 que como vemos ha tenido numerosas ediciones, concretamente en 1996 y 2001. Absolutamente todos sus temas son obras de los hermanos Márquez.
La obra principal, Canción de octubre, titulada así porque fue en octubre de 1981 cuando las autoridades chilenas impidieron la entrada de Illapu al país, es un tema bastante amplio que se grabó en 4 partes, aunque realmente interesantes sean las dos primeras, en su conjunto, se trata de una canción intresante por la belleza y sentimiento que transmiten sus ritmos melodías, bastante variadas y bien ejecutadas por otra parte, que presentan una amplia amalgama de sentimientos, la pieza tiene un largo recorrido, por lo que su instrumentación es también bastante rica. En definitiva una obra instrumental muy completa.
No obstante, de este disco yo solo destacaría un par de pistas más: Aire de nostalgia, también instrumental que nos transmite una sensación amarga de añoranza. Y Agonía de carnaval, otra pieza un tanto triste y melancólica bien interpretada y ejecutada con bastante sentimiento, con una instrumentación muy cuidada.

Ese mismo año, Illapu participa en XII Festival de la Canción Política organizado por la Juventud Libre Alemana en la antigua RDA, junto con otros muchos artistas, grabando así el álbum 12. Festival des Politischen Liedes. Illapu interpretó aquí la canción Toro mata.

De libertad y amor se grabó en 1984, para ese álbum la formación de la banda integraba a J. Márquez, R. Márquez, José M. Márquez, A. Márquez, Juan Carlos Márquez y E. Maluenda.
Es un disco bastante flojo en comparación con los anteriores, pese a la popularidad de De libertad y amor, la canción de R. Márquez y O. Torres que da título al disco.
Si que es más destacable Población La Victoria, un instrumental de R. Márquez dedicado a la población homónima de la capital Santiago, un homenaje muy sentimental en el que destacan especialmente las dulces melodías de quena, realmente precioso.
Y por supuesto hay que subrayar ese gran clásico que nos brindó aquel año R. Márquez: Pampa lirima, un tremendo motivo instrumental que todo amante de la música andina conoce bien especialmente por sus maravillosos sikus intercalados que suenan al compás de su característico ritmo, toda una joya clásica del folklore.






Ese mismo año Illapu participa en París en un homenaje a Régine Mellac que quedó plasmado en un nuevo disco: La mémoire chantée de Régine Mellac, en este disco participaron además artistas de la talla de Daniel Viglietti, Paco Ibáñez, Uña Ramos, Quilapayún y los hermanos Parra.

En 1988 Illapu lanza el disco Para seguir viviendo con la incorporación de Miguel Ángel Aldama.
La canción Para seguir vivendo que da nombre al disco, fue dedicada a Rodrigo Rojas de Negri, joven que murió quemado vivo por la represión militar chilena, una obra de gran dedicación y sentimiento de V. Tapia y R. Márquez.
Arrurrú la faena es un buen albazo escrito por Nelly Lemus y musicalizado nuevamente por R. Márquez, está dedicado a las madres obreras que trabajan duro para poder cuidar a sus hijos, tema bastante bello y de nuevo cargado de sentimiento.
Sereno es un exitoso tema instrumental de R. Márquez que además dio título a un disco posterior, se trata de un suave y pausado motivo andino con aires de misticismo y bastante ambiental, muy al estilo de Altiplano.
Y por último comentar el trote Se están quedando solos, una excelente obra de O. Torres que va dirigida directamente al dictador Pinochet y sus acólitos, advirtiéndoles de su crenciente aislamiento y rechazo por parte de la comunidad internacional, ese mismo año la situación en Chile permitiría que no solo Illapu, sino otros grupos musicales exiliados pudieren volver al país.



En 1989 Illapu graba En vivo, Parque la Bandera, su primer concierto de su vuelta del exilio el año anterior. El concierto está muy apegado al contexto histórico, político y social de la época, con muchas cuotas de emoción y alegría por el regreso a Chile después de 8 años, y también está cargado de proclamas contra la dictadura de Pinochet.
Al concierto asistieron más de 100.000 personas con el apoyo de partidos políticos opositores a la dictadura.

En 1991 con la incorporación de Juan Flores, sacan el álbum Vuelvo amor... Vuelvo vida.
El tema Vuelvo para vivir se transformó en un éxito total y a la vez en uno de los himnos del pueblo chileno y de quienes sufrieron las consecuencias de la dictadura militar, es desde luego un tema de contrastada calidad y sobre todo una gran emotividad que sin duda refleja el nuevo escenario de esperanza que vivía Chile tras superar la tremenda dictadura que tuvo que padecer durante 15 años.
Encontramos aquí otro de esos clásicos imperecederos: Baila caporal, también de R. Márquez, un conocidísimo caporal que instrumental ejecutado básicamente con una amplia gama de zampoñas y que los fans de la música andina seguramente conocen de varias versiones, pero insisto que ésta es la original.
Sol de maíz es otro instrumental bastante correcto de R. Márquez que recrea los paisajes del Norte de Chile con sus dulces quenachos y un ritmo ya mucho más pausado, lo que le hace ganar emotividad a la pieza.
Tres versos para una historia es otra clásica de R. Márquez dividida en tres partes: La historia de Manuel, Hasta siempre amor y Soy parte de esta historia y refleja el drama de una familia con una persona ausente desaparecido por la dictadura, esta canción también supuso un himno para todos aquellos que sufrieron por la desaparición de algún pariente, por ello también es una de las canciones más emotivas de Illapu.
Y por último destacar Escribo por ejemplo, de N. Lemus y R. Márquez, un maravilloso y emotivo canto de esperanza y ánimo para el pueblo chileno que recientemente superó la dictadura y la opresión, y que ahora debe inciciar un nuevo camino de libertad y prosperidad.

En 1992 Illapu saca al mercado Divagaciones, un álbum recopilatorio que recoge nuevas grabaciones instrumentales de temas de los años 70 y 80.

En 1993 Illapu graba En estos días, el que a la postre fue el disco chileno más vendido de la historia, consiguiendo hasta 7 discos de platino, para este álbum Illapu no elude el nuevo momento que se vivía en Chile tras la dictadura, y a consecuencia de ello sus canciones rezuman mucho más optimismo.
Lejos del amor fue el tema más exitoso de este trabajo, hasta tal punto de que se mantuvo 46 semanas en el top de las preferencias radiales, llegando a convertirse en uno de los mayores éxitos de Illapu, obra de innegable calidad de P. Valdivia y R. Márquez en el que se denuncia, con un aire muy esperanzador eso si, la pobreza que aún arrastraba Chile en aquellos años, una obra maestra en toda regla.
Otro gran tema del disco es No te salves, un magnífico poema de Mario Benedetti musicalizado por J. M. Márquez en el que se anima a la sociedad chilena a no adormilarse en mitad del camino que el país debía recorrer para alcanzar su libertad plena, otra gran canción que sin duda movió muchas conciencias hacia un mañana mejor.
Sin olvidar los temas folklóricos instrumentales, R. Márquez compuso un motivo titulado Cariquima, un poblado aymara remoto situado en la alta montaña chilena, la pieza presenta una rica instrumentación de quenas que interpretan una amplia gama de buenas y bien definidas melodías.
Palabras de nuestros tiempos es una canción de A. Márquez, extraordinariamente dulce y emotiva, embellecida aún más si cabe por suaves violines y un piano como acompañamiento, supone nuevamente un canto por la libertad y la esperanza en el futuro, grandiosa toda ella.
Volarás es otra fantástica canción, obra de C. Elgueta y R. Márquez que trata sobre el vuelo de la paloma que simboliza la paz, y musicalmente destaca por su juego vocal en el coro y el ritmo impuesto del charango, el tema nuevamente desborda emotividad y sentimiento.
Y otro tema destacable es Bailando es Isluga, una alegre danza instrumental de corte tradicional y folklórico compuesta por R. Márquez, dedicado al poblado mapuche homónimo situado al Norte de Chile.

De sueños y esperanzas es otro recopilatorio de Illapu, grabado en 1994.

En 1995 lanzan el disco Multitudes, el cual pretendió abarcar distintos temas de la actualidad a los cuales la sociedad se debía enfrentar, no obstante la calidad de este disco se resiente bastante en mi opinión. El álbum líricamente se centra en lo contemporáneo y la actualidad, abordando muchos problemas sociales de la época, denunciando y proponiendo soluciones.
En su diseño aparece la "Mano del Desierto", obra de Mario Irarrázabal la cual se encuentra en el desierto de Atacama, apareció en el videoclip de Que broten las palabras y continuó siendo ocupada posteriormente por la imagen de la banda.
En Sincero Positivo se advierte el problema del sida compuesta por J. M. Márquez y P. Valdivia.
En Que broten las palabras, escrita y compuesta por A. Márquez, se aborda el tema de la falta de comunicación entre las personas y hace un llamado al diálogo.
Qué nos está pasando, escrita también por A. Márquez y R. Márquez, que hace una denuncia al conformismo y un llamado a soñar. Hagamos un pacto es otra composición de los hermanos Márquez denunciando la postura conservadora y conformista, destacando el ritmo de rock ejecutado por la batería electrónica, toda una novedad.
Vengo del Sur es un fragmento de un poema de Pablo Neruda musicalizado por R. Márquez en el que el poeta clama contra los opresores y saqueadores históricamente que han azotado a América.
Y en Cuando nada tengas es un canto de ánimo a luchar hasta el final por la libertad, incluyen aquí un acompañamiento innovador de saxo que resulta bastante enriquecedor.

En 1997 la discográfica EMI Odeon lanza el disco compilatorio titulado Sereno que rescató las mejores composiciones instrumentales de la banda, además incluía una biografía de la banda, listado de integrantes y comentarios periodísticos.

En 1998 Illapu lanza el disco Morena esperanza, en donde exploran nuevos sonidos, con batería electrónica y ritmos distintos, cercanos en algunos casos al rock o al reggae. El álbum está dedicado a Aida Burgueño, madre de los hermanos Márquez fallecida aquel año. Además este álbum contó con la participación del poeta mapuche Elicura Chihuailaf y de la poetisa nortina Nelly Lemus.
Líricamente el álbum es variado, abordando la ecología por la preservación del río Biobío con la canción Biobío sueño azul.
Una alegre comparsa de morenos y la esperanza del pueblo latinoamericano con Morena esperanza, que además le da nombre al disco, obra de N. Lemus y R. Márquez.
La historia de dos jóvenes marginados por una sociedad clasista, con Dos sobreviviendo.
La vida y el amor cantada en la saya Tu propia primavera, de R. Márquez y C. Elgueta, que además derivó en un célebre videoclip.
Un homenaje a Salvador Allende con Encuentro con la vida. Otro homenaje a la fallecida madre de los hermanos Márquez con Mamá Aída. Y otro homenaje a los cantores callejeros con Cantor de la calle.
Una canción con ritmo reggae dedicada a Caliche, El loco del puerto de San Antonio, y que su videoclip fue premiado por la APES.
Un llamado a la esperanza por la justicia con Por si algún día. Y el álbum además incluye los instrumentales Isla Negra y Caña y tambor, ambos compuestos por J. M. Márquez.

En 2000, Illapu graba un nuevo álbum en directo: Momentos vividos, donde recogen grabaciones en vivo de diferentes conciertos como en el Teatro Monumental, la Quinta Vergara, el Estadio Víctor Jara y el Estadio Nacional. A partir de esas grabaciones Illapu pensó en lanzar su siguiente disco con la intención de cerrar una etapa dentro del grupo.

Por otra parte, en 2001 lanzan al mercado Antología, otro recopilatorio que recoge sus mejores éxitos entre 1971 y 1982.


En 2002 lanzan el disco Illapu reeditado como Ojos de niño, en el cual muestran un gran cambio en su sonido, con un mayor uso de batería electrónica y sintetizadores. Integraron definitivamente al baterista brasileño Sidney Silva, quien ya había participado en grabaciones anteriores de la banda como músico invitado. Para este disco, el grupo se cambia de sello discográfico, dejando EMI Odeon Chile para integrarse a Warner Music.
Destaca el tema central Ojos de niño, un canto de R. Márquez y C. Elgueta que clama por la explotación infantil y la falta de cariño hacia la niñez en la actualidad.
También tiene interés el tema Declárese responsable, un canto de R. Márquez y N. Lemus que va dirigido directamente al depuesto pero aún poderoso A. Pinochet, recriminándole todas las atrocidades que sufrió el pueblo chileno bajo su mandato, y que en aquellos momentos se hallaba inmerso en infructuosos juicios.
Y finalmente encontramos una extravagante versión de la Plegaria de un labrador, gran composición del gran V. Jara que ya ha sido reinterpretada por otros artistas, un maravilloso canto de solidaridad para con la case obrera y campesina.

Tras el cambio de sello discográfico en 2002, EMI Odeón lanzó un compilatorio en 2003 de los grandes éxitos de la banda, titulado Sus más grandes éxitos, que constaba de un álbum doble más un DVD que se vendía por separado, este compilatorio fue mal visto por el grupo.

En 2005 Illapu celebra sus 33 años de existencia con otro disco en vivo: Illapu 33,  un CD y DVD que contienen un concierto con varios temas emblemáticos de la banda, sumados a Isluga 75, un documento histórico de un concierto de Illapu filmado en 1975 en el poblado altiplánico homónimo.

En 2006 Illapu vuelve a colaborar en un disco colectivo: Greatest Songs Ever: Chile.

Vivir es mucho más es el último álbum de estudio de Illapu, grabado en 2006 y reeditado en 2010. Para este disco se incorporaron José Luis Contreras y Alfredo Ulloa.
El single central Vivir es mucho más de los hermanos Márquez ya fue presentado en vivo por primera vez en el Festival USACH: En defensa de la Educación Pública, precisamente en este gran tema se fomenta a los estudiantes a que estudien para ser personas de provecho en el futuro y superar así la ignorancia que nos hace más amnipulables.
La comparsa en negro y blanco es otro tema de R. Márquez, esta vez instrumental, bastante movido y alegre que invita a bailar al son de las estupendas quenas y zampoñas.
Traidor corazón es una canción de R. Márquez y H. González de Cubaco en el que se denuncia el consumismo innecesario de la sociedad actual.
Canto de carnaval es una estupenda y alegre morenada de J. Márquez donde se invita a bailar en las fiestas de carnaval, con una estupenda y pegadiza melodía y canto, como toda buena morenada.
Montilla es el único tema tradicional que presenta Illapu en este disco, tema dedicado al general Mariano Montilla, quien luchó y murió por la independencia de Venezuela.

En 2008 Illapu ha lanzado su nuevo DVD llamado Illapu vivo, con una propuesta que rescata lo mejor de su discografía, donde también incluyen canciones de sus dos últimos discos así como una nueva versión de Bio Bio sueño azul, canción que rescata rítmos mapuches en la lucha de hace 10 años por la represa del mencionado río, y en cuya versión original cuenta con la participación especial del poeta mapuche E. Chihuailaf. En esta versión y haciendo una rogativa a la Pachamama participa como invitada Elizabeth Huenchual.

4 comentarios:

  1. personalmente pienso que los grupos chilenos especialmente illapu no solo fueron revolución social sino la mezcla de sonidos que crearon en la música andina fueron también revolucionarias e inspiración para muchos músicos para hacer musica y también experimentar y aunque los ritmos extranjeros y estrafalarios acortinan nuestra razón de ser la vieja guardia luchamos día a día para que nuestra raíz no se pierda GRACIAS ILLAPU por identificarse con este genero y enseñar que la verdadera revolución debe nacer en nuestros corazones para decir lo que sentimos y no en los que los demás hacen o quieren que hagas

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  2. soy peruano pero hace anos trabaje en chile donde escuche al grupo illapu me gusto arriba chile arriba peru pueblos unidos por la paz

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  3. oy peruano trabaje en chile hace anos me gusto el grupo illapu arriba chile arriba peru unidos por la paz como hermanos

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  4. Es una gran pena que un grupo excelente como ILLAPU no haya regresado a Pasto, Colombia. Los extrañamos mucho. Su música es un reflejo de lo que se vive a diario en nuestros pueblos suramericanos. Ya tengo 59 años y lo único que anhelo sería volver a verlos. ARRIBA ILLAPU!!!

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