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Altiplano


Escuchar y conocer la música de Altiplano es toda una experiencia, y es que esta agrupación chilena se supera año tras año en busca de nuevas sensaciones y melodías, su incansable estudio de nuevas experiencias y registros sonoros les lleva más allá de la propia música andina.


Altiplano interpreta una música única y original, totalmente fuera de lo común no ya de la música de los Andes en particular, sino de la música en general, con una variedad de instrumentos y una cantidad de recursos ilimitadas. Y buena culpa de todo esto la tiene un genio renacentista impresionante, capaz de ejecutar hasta 300 instrumentos diferentes, algunos construidos por él mismo: el gran Mauricio Aquiles Vicencio Alquinita.

Mauricio Vicencio, fundador y director, auténtico hacedor de Altiplano.

Antes de seguir adelante hay que aclarar un punto muy importante. Esta entrada está dedicada al grupo Altiplano formado en Chile y constituido por músicos principalmente chilenos, lo que a menudo hace que se le llame "Altiplano de Chile", no hay que confundirlo entonces con otro grupo también llamado Altiplano pero originario de Bolivia, al que a veces se le denomina Altiplano Fussion Band. También existe un efímero grupo Altiplano de Perú que apenas ha grabado dos discos, y otra agrupación ecuatoriana llamada Los 4 del Altiplano, ambos totalmente ajenos al conjunto que nos ocupa.




Biografía

Altiplano en 1981.


El grupo Altiplano se funda allá por el año 1976 de la mano de Mauricio Vicencio, Pancho Valdivia, Tany Cruz y Luis Leiva, aunque en un principio el nombre originario del conjunto fue "Intihuac", que significa "Sol del Huasco". Más adelante se unen al grupo el vocalista Julio Araya y Sergio Arancibia.
Ya bajo el nombre de Altiplano radican en la ciudad norchilena de Calama, donde toman contacto con los aymaras de Perú y Bolivia, lo que les permite profundizar en el estudio de la música tradicional de los Andes, y el resultado final lo plasmaron en su primer álbum: El cantar andino grabado en 1978, donde conjugan esa música tradicional con la canción social fuertemente influenciada por artistas como Violeta Parra o Víctor Jara.


Al año siguiente marchan para Ecuador, país donde finalmente residiría el grupo, y consiguen cerrar un contrato con la editorial musical Ecuavisa, lo que les posibilita la grabación de su segundo LP El ritmo endiablado, un álbum del que no hay ni rastro. Durante esos años Altiplano se movió por todo el Ecuador participando en conciertos, seminarios y festivales de música andina, en este link se pueden consultar dichas giras.

Altiplano durante la grabación de "Misa andina"

En 1983 realizan trabajos de campo con el arqueólogo Jaime Idrovo y un taller de instrumentos prehispánicos con el musicólogo Carlos Freire. Al año siguiente realizan su primera gira por el continente europeo, viajan hasta Francia y se presentan en la sala Martin Luther King de Paris, en Costa Azul, Niza, el festival de Avigñon, Lavandou, La Grande Motte, y en el festival de Hector Pávez junto con Quilapayún.
En 1989 fallece Julio Araya y el grupo le dedica un disco titulado Homenaje. Al año siguiente realizan una gira por Noruega, donde contactan con el grupo vocalista SKRUK, con quienes grabarían un par de excelentes discos.


También colaboraron con el coro suizo Team, con quienes grabaron su famosa Misa Andina en la Catedral de Iona. Algunos de estos discos grabados a principios de los 90 llegaron a ser de platino, tras conseguir ventas de más de 25000 ejemplares, toda una proeza para un grupo andino en Europa.

Siyavush Kerimi
Los años 90 fueron sin duda la etapa más prolífica e importante de Altiplano, y a ella pertenece buena parte de la discografía del grupo. A lo largo de este tiempo han sido muchos los músicos que han integrado temporalmente Altiplano: Conrado Garcia, Efrain Enriquez, Fernando Guevara, Stalin Gonzalez, Pepe Ubilla y Fernando Villablanca. En 2004 Altiplano viaja hasta Azerbaiján y conoce al vocalista Siyavush Kerimi, con quien graban dos discos.






















Discografía

Enumerar cronológicamente los discos de la primera etapa de Altiplano resulta muy complicado, ya que hay muy poca información al respecto de este grupo, aún quedan discos que ningún blog ha conseguido postear, y por otra parte, hay algunos álbumes que no tienen fecha de grabación, aún así se puede encontrar en internet una buena colección de discos de Altiplano muy interesantes. Los discos grabados en solitario por Mauricio Vicencio se comentan en su respectiva entrada.

El cantar andino es el primer trabajo de Altiplano, grabado en Santiago de Chile en 1978.
Pucara es para mi el primer gran tema del grupo, una maravillosa melodía tocada con un bello juego de zampoñas que evoca la cultura milenaria del pueblo Pucara que se desarrolló a orillas del río boliviano del mismo nombre, una verdadera obra de arte brillante en su sencillez.
Quena enamorada es otro hermoso tema en el que una dulce quena ejecuta una triste melodía de desamor y nostalgia, muy espiritual.
Parinakota es una curiosa pieza ancestral que pese a ser muy arcaica tiene mucho vigor gracias a la ejecución de las zampoñas, la canción va de menos a más y al final deriva en una alegre melodía de quena a ritmo trepidante.
En los inicios de Altiplano se hace patente la influencia de otros grupos y artistas chilenos muy importantes de la época, como es el caso de Inti Illimani y su famoso tema Alturas, versionado hasta la saciedad, aquí Altiplano interpreta una versión correcta aunque poco original para tratarse del grupo del que estamos hablando, pero al fin y al cabo estaban empezando... Y por último Altiplano dedica un homenaje a V. Parra con tres composiciones suyas: Run run se fue p'al norte, Gracias a la vida y Qué he sacado con quererte, las tres versiones correctas.



En 1979 Altiplano graba también en Chile El ritmo endiablado, disco del que no hay absolutamente ninguna información al respecto, ni siquiera su carátula. Así mismo Chile, Cóndor de los Andes y Fusión andina son otros tres álbumes de los que no sabemos nada, salvo sus tracklists.

Más allá de los Andes es un álbum de Altiplano con numerosas ediciones, algo que ocurre con mucha frecuencia en esta agrupación, parece ser que se grabó en 1986.
En este trabajo encontramos la que para mi es la mejor canción del grupo en toda su dilatada discografía: Puma Pungo (la puerta del puma), uno de los lugares sagrados del Tiwanaku, el tema es una auténtica maravilla irrepetible y única, con una melodía principal donde la zampoña cobra una fuerza como pocas veces podamos escuchar, añadiendo un par de excelentes interludios con suaves y evocadoras quenas y un charango final cargado de energía, Altiplano consiguió una pieza 5 estrellas que más adelante volverían a grabar en otros discos, versionándola ligeramente.
Polvo en el viento es una excelente canción de Kansas (EEUU) en la que las quenas suaves dan al tema una magia especial. Jatun yurac (río grande) es una excelente composición de M. Vicencio, bastante conocida en Ecuador, excelentes frases ejecutadas con instrumentos de viento, técnicamente perfecta.
Y Llanera altiva es una canción de Venezuela, de las pocas canciones cantadas de Altiplano, la letra evoca a una bella amazona de la que un gaucho se ha enamorado.
En 1989 fallece J. Araya, integrante de Altiplano desde sus inicios, de esta manera el grupo le dedica un disco titulado a propósito Homenaje, existen las dos ediciones que vemos arriba, aunque los tracklists son idénticos.
Encontramos un gran clásico del grupo que versionarían hasta la saciedad: Tamia usía (lluvia con Sol), una bonita canción que mezcla la instrumentación andina con la música ambiental con un resultado final lleno de magia, como solo Altiplano sabe hacer, muy original la melodía principal tocada a zampoña, álgo muy característico del grupo.
Juego de pájaros es otro bello tema cantado ya más del estilo de la nueva canción latinoamericana que se originó precisamente en Chile, con un profundo mensaje social, algo poco frecuente en Altiplano, pero que aquí realmente se lucieron con esta obra, cargada de fuerza. Otro tema con carga social es la Elegía a Manuela Sáenz, patriota ecuatoriana que fue compañera de Simón Bolívar, artífice junto a él de la independencia de Latinoamérica.
Ayacucho es un tema clásico del Perú que ya Savia Andina lo interpretaría con mucho mejor brío, en esta versión falla cláramente el coro, demasiado tristón.
En este disco encontramos quizá la primera extravagancia de Altiplano, más adelante vendrían muchas más, la canción Moldova (Moldavia), una pieza de música clásica ambientada en la ex-república soviética ejecutada con instrumentos de vento, muy bella.
¿Es posible que una canción de la película de Q. Tarantino Kill Bill se pueda interpretar con instrumentos andinos? Altiplano ya lo hizo antes de que Lonely shepherd (pastor solitario) fuera tan conocido, se trata de un tema del compositor rumano Gheorghe Zamfir, quien por cierto es un virtuoso de la flauta del pan, variante que se toca en algunos lugares de la Europa del Este, la versión que nos ocupa es muy bella aunque las trompetas lo afean un poco.

En 1990 Altiplano viaja a Noruega y coincide con el coro musicovocal religioso SKRUK, siglas de "Sunnmøre Kristelige Ungdomskor" (Coro Cristiano Juvenil de Sunnmøre), con quienes graban Slipp mine fløyter fri (deja libre mi flauta), un trabajo histórico muy importante para la música folklórica en general.
El tema principal que da título al disco es una excelente pieza donde se mezclan las zampoñas andinas con los bellos coros religiosos de SKRUK, todo ello siguiendo el ritmo del charango, melodía muy sentida.
Maria hymne es un tema de dos partes: el primero púramente religioso y occidental, y el segundo con un ritmo más folklórico. Skygger (sombras) es otro tema religioso cantado a coros con una voz principal aparte que canta en correcto castellano una bonita letra.
Chimborazo es ya un tema púramente andino que ya antes interpretó Rumillajta con el título de Chimbalito, muy conocido por cierto, aquí la letra es cantada por el coro de SKRUK. To gravide (embarazadas) es otro bello tema donde Altiplano pone el ritmo y SKRUK las voces a coro doble, la canción incluye un excelente diálogo entre dos zampoñas. Y Tenn et lys for den som lever (enciende una vela por la vida) es un canto cargado de fuerza y sentimiento donde también canta Altiplano a la par del coro, excelente melodía y buenas variaciones de ritmo.

The collection es un álbum de Altiplano grabado en 1990 donde encontramos bastantes temas repetidos y un motivo inédito de M. Vicencio titulado precisamente Altiplano, que cuenta con una dulce melodía ejecutada con un extraño instrumento de viento, y un gran interludio donde cobran protagonismo la percusión y los efectos naturales, magistral.
Pacha Kamac es una grandiosa elegía arcaica al dios de la antigua cultura inca tocada a dos ritmos de tinku, tema simple y rudimentario, pero cargado de fuerza.
Coplas para Pascua es un villancico clásico que ya han interpretado otros grupos como Rumillajta, esta versión que nos ocupa es bastante correcta aunque no aporta nada especial.
Insepulta de paita es es un bello poema social de P. Neruda al que M. Vicencio se encarga de ponerle una bella partitura, buenos cantos a coro aunque el interludio final es algo irregular. Y Paisaje del Dorado es otra obra ancestral de M. Vicencio ejecutada exclusivamente con percusión y una gama de instrumentos de viento.
Vientos de libertad es un excelente disco de Altiplano grabado en 1991, cuya práctica totalidad de los temas son de M. Vicencio, salvo la Sinfonía nº40, una pieza clásica de W. A. Mozart que también interpretó E. Navía con su charango, aunque aquí la ejecución básica está hecha a base de una amplia gama de vientos, muy buena por cierto.
Aparecen los temas ya repetidos aunque ligeramente versionados de Puma pongo y Tamia usia. Pero quizá el tema inédito más conseguido sea Llanganatis, una canción con dos frases principales, una a charango y otra a quena, ambas magistrales y muy bien definidas.
Jardín de la paz es otra pequeña maravilla de M. Vicencio, que tiene mucho de música clásica, con una partitura de quena muy completa y con variación de ritmo.
Puma llacta (tierra de pumas) es una de las mejores canciones de Altiplano que más adelante también versionarían con mejor brío en otros trabajos, comienza con una introducción de charango que deriva en el cuerpo principal de vientos, con numerosos cambios de ritmo e intensidades, en la segunda parte, la canción repite el mismo esquema pero con melodías alteradas, un motivo perfecto y muy completo.

Misa andina es uno de los numerosos discos homónimos que Altiplano grabó a lo largo de su carrera, el primero lo grabó en 1992, aunque existen varias ediciones del mismo trabajo. Todos los temas han sido adaptados por M. Vicencio y compuestos por A. Ramírez, en lo que supuso una de sus obras más célebres.
Señor ten piedad es uno de los mejores pasajes, donde se mezcla la música sacra cantada por un maravilloso coro con la temática andina y ancestral, preciosas y sentidas melodías.
Gloria es otro pasaje donde se repite el mismo esquema que el anterior, añadiendo interesantes cambios de ritmo y dando más importancia al coro, quien canta muy sentidas melodías, el conjunto global es un sanjuanito típico de Ecuador.
Para el Padre nuestro Altiplano ejecuta dos piezas, la homónima y Evocación ancestral, en ambos el coro vuelve a lucirse con una muy sentida interpretación de la oración universal, M. Vicencio por su parte compone una excepcional partitura con cambios de ritmo y de octava, toda una maravilla para los amantes de la música cristiana.
En Aleluya, una de esas piezas que deslumbran por su sencillez y amenidad, donde el coro principal da una alegría y energía especiales en su canto, otra canción imprescindible que además en este disco ejecutan dos versiones.
M. Vicencio también pone una sentida adaptación al Credo, aderezado con múltiples efectos de instrumentos ambientales, aunque aquí el coro no está tan correcto como en los temas anteriores.
Pucari tampu es ya un tema más suave y evocador que los anteriores, con una fuerte carga de misticismo, algo cada vez más común en Altiplano, como motivo religioso queda perfecto, aunque el coro solo cante preciosas notas sin letra.
Santo es quizá el mejor tema del disco, donde hay que destacar su impresionante melodía reforzada por los excelentes coros, muy alegre y evocativa.

500 años fue grabado en 1991.
Aquí aparece por primera vez otra de las grandes de Altiplano: Ayawaska, que según tengo entendido es el nombre de una hierba medicinal que antaño se le atribuían propiedades mágicas. La canción, como casi todas las del disco, está compuesta por M. Vicencio, y sorprende la suave melodía inicial de quena acompañada con instrumentos ambientales, que después deriva en unas ejecuciones de zampoña con mucha más viveza, sin duda de lo mejor de Altiplano.
El valle de lo alto es una composición de G. García que supone el otro gran aporte del disco al trabajo de Altiplano, se trata de una muy emotiva melodía suave aderezada con un excelente interludio de un extraño instrumento de cuerda que parece de origen árabe, manteniendo siempre la misma áurea de misticismo que envuelve a esta obra maravillosa, otra pieza ineludible de Altiplano.
Llanto de ñustas es un bello albazo donde se conjugan perfectamente la frase principal de charango con los interludios de quena, aunque al final la canción se hace algo monótona. El peral es una de las últimas canciones sociales al estilo de los grupos clásicos de Chile, aunque como toque original marca de Altiplano ejecutan aquí una zampoña modulada que, sin abusar de ese efecto, queda perfecta. La misma tónica se sigue con Yolanda de P. Milanés, aunque en este caso se trate de una canción romántica cantada a duo.
El grupo explora la fusión de la música andina con otros estilos como el brasileño en Bossa de los Andes, una curiosa pieza musical ideal para crear ambiente, aunque su melodía no se define del todo.

En 1993 Altiplano graba de nuevo junto con SKRUK una segunda Misa andina, que cuenta con dos versiones, aunque las canciones son las mismas en diferente orden. Aquí se repiten buena parte de los temas principales de la anterior misa, como Credo, Aleleuya, Santo o Señor te piedad.
Himmelen begynner (himno inicial) es un canto místico bastante reverencial donde se conjugan los coros religiosos con un buen acompañamiento de cuerdas, el tema va de menos a más y se va enriqueciendo cada vez de más instrumentos.
Diospoe luohuocunomori caimon tondo raiumunchi es un curioso sanjuanito religioso cantado por un pequeño coro de niños, con un ritmo bastante alegre y vivo.
Hapets smuler es en realidad Pascua linda, el típico villancico de la ciudad boliviana de Tarija que al grupo SKRUK le va como anillo al dedo, la canción la cantan en noruego a coro y a una sola voz de una corista, el resultado es absolutamente brillante, quizá la mejor versión que he escuchado de este tema, y muchos han sido quienes lo han interpretado, pero es que el coro de SKRUK consigue darle ese significado religioso que carece en otras interpretaciones.

Tamia usia es un álbum cuaxi-recopilatorio donde encontramos numerosos temas repetidos, aunque también encontramos un gran aporte nuevo para Altiplano: Sipan, de M. Vicencio, un excelente tema donde los vientos llevan la iniciativa, sin olvidar su buen interludio de charango y efectos ambientales que acompañan a un bello poema aymara recitado.
Apache es la otra novedad del disco, una excelente pieza que parece estar ambientada en una película de Oeste, de hecho, algunos grupos andinos menores han tomado esta melodía para interpretar música de western.
The best of... Altiplano es un álbum de 1994 que aunque pudiera parecerlo, no es recopilatorio, de hecho se trata a mi entender de unos de sus mejores trabajos, aunque si que tiene algunos temas repetidos.
Ramis es una cacharpaya que también interpretaría el grupo Amaru con más fortuna al añadirle la letra, aquí en cambio la melodía principal se ejecuta con el charango.
Atacameños es la versión de una de las canciones más conocidas de Illapu, que aquí Altiplano le pone su estilo inconfundible, especialmente en su extravagante interludio. Pampa lirima es otro clásico de Illapu bien versionado por Altiplano.
Susurro es un hermoso tema propio de Quilapayún, de los mejores, ejecutado con una amplia y bella gama de zampoñas, consiguen unas melodías bien definidas y logradas, también en el interludio de quena e instrumento de cuerda árabe. Cuando muere la Luna es otro gran aporte de Altiplano a la música que cuenta con dos introducciones, una de cuerdas árabes y otra de zampoñas, la melodía principal es muy evocadora e igualmente definida por una gama de zampoñas, una de las grandes de Altiplano sin duda, llena de energía.
Balseros del Titicaca es una bella canción que evoca a las gentes que viven en torno al lago Titicaca, el mayor de Sudamérica y enclavado en el corazón de los Andes a casi 4000 m de altitud. De Bolivia a Ecuador nos lleva Altiplano con Chimboloma - Cayadora, un muy correcto sanjuanito cargado de alegría y fuerza, como todo sanjuanito que se precie. Pesthe longuita sigue la misma tónica, aunque ya no tan logrado.
Mallku es uno de esos temas místicos y ancestrales que tanto nos gusta a los fans del grupo, y es que en este tipo de canciones Altiplano no tiene rival, por supuesto no faltan los preciosos efectos ambientales hechos con materiales púramente naturales, bonita melodía ejecutada con vientos que se ve reforzada por el acompañamiento del charango.
Y por último la versión de El cóndor pasa al estilo Altiplano es mucho más mística y menos potente de lo normal como cabría esperar, pero eso si, el resultado final es más que aceptable, especialmente su introducción y final.

Con'fussion es otro disco de Altiplano grabado en 1995 donde además de algunos temas repetidos, cosa que ocurre en demasiados de sus discos, encontramos temas nuevos interesantes.
Astral andino es un tema místico de 10 minutos de duración, donde juegan un papel destacado los vientos, ideal para crear ambiente gracias a sus instrumentos ambientales que imitan el ruido del viento, agua, semillas etc. también podemos escuchar un saxo y algo parecido a un sitar oriental, algo inaudito en la música andina, pero desde luego el resultado es excelente.
Cordón de plata es otro largo motivo de 8 minutos donde destaca la dulce melodía principal en quena y los repentinos cambios de ritmo, aunque el resultado es algo irregular.
La montaña es sin duda el mejor tema del álbum, con su inconfundible y característico sonido inicial de la ocarina y otros instrumentos de viento, una pieza totalmente ambiental que va muy en la tónica general que estaba adquiriendo Altiplano en aquellos años, totalmente recomendable para los amantes del grupo. La siguiente canción, Pasos de poder, mantiene las mismas características, aunque se trata de un tema más místico, también muy del estilo de Altiplano.
El álbum se completa con versiones mejoradas de Sipan y Ayawaska.

Diálogo con Altántes es uno de los discos más conocidos de Altiplano, fue grabado en 1996. Casi todas las canciones son obra de M. Vicencio.
Tiwanacu, el retorno de los dioses es un tema místico con una fuerte carga religiosa aludiendo a la mitología inca, bastante bello donde los instrumentos de viento y ambientales juegan un papel fundamental, también podemos escuchar interesantes juegos de percusión.
Armonías náuticas sigue la misma tónica del estilo adquirido de Altiplano: ritmos suaves, melodías místicas, sonidos ambientales e importancia de los instrumentos de viento, saxo incluido, otro buen tema del grupo, en el que al final podemos escuchar una exótica ejecución del sitar oriental.
La pista Códices del señor de Sipan es en realidad una versión mejorada de la propia Sipan, muy en la línea del carácter del disco que nos ocupa.
Y por último en Mitote se nos brinda la oportunidad de escuchar un didgeridoo australiano junto con un sitar japonés, todo un ejemplo de fusión que solo Altiplano es capaz de hacer, si a eso le añadinos su tremenda melodía tenemos un resultado impresionante, una canción que va mucho más allá de la propia música andina, un tema inclasificable, irrepetible, único e inmejorable, de lo mejor de todo el trabajo de Altiplano.

Armonía y recuerdos es un trabajo de 1998 donde Altiplano rompe con todo lo anterior y presenta una serie de temas que poco o nada tienen que ver con la temática andina, sino con la música más o menos contemporánea.
No llores por mi Argentina es parte del musical Evita creado por Andrew Lloyd Webber y Tim Rice a la que Altiplano le quita la letra y la convierte en una ejecución monótona y sin energía.
And I love her es en realidad un tema del cantante brasileño Roberto Carlos donde Altiplano vuelve a quitarle la letra, aunque en esta ocasión los instrumentos de viento consiguen un buen resultado, cargado de sentimiento.
Por unos dólares más es una banda sonora de E. Morricone para la película homónima, conocida también como La muerte tenía un precio, aunque está muy lejos de tener la fuerza de la melodía original la versión de Altiplano no está mal. El resultado conseguido en Por un puñado de dólares, del mismo compositor, es bastante mejor, además de que esta melodía se presta mucho más.
Flor de luna (Moonflower) es una de las canciones más famosas de uno de los mejores guitarristas del mundo: Carlos Santana, donde aquí Altiplano sustituye la guitarra por la quena y el charango, son la consecuente pérdidad de caildad que ello conlleva. Otra pieza de Santana que interpreta Altiplano ya con mejores resultados es Samba pa ti, también muy famosa.
The boxer es otro tema ya algo antiguo que popularizó el famoso dúo Simon-Garfunkel, precisamente quienes puesieran la música andina en el panorama mundial con su famosa versión de El cóndor pasa junto con el grupo Los Incas en los años 60. De este dúo es también la archiconocida Los sonidos del silencio, donde Altiplano realizan una mala versión.

Quillantay, palomas de la Luna es un disco ya del año 2000 donde Altiplano repite por enésima vez algunas de sus mejores canciones, aunque también encontramos algunos buenos temas originales.
Como por ejemplo el Huayño de Paita, donde cobran relevancia la amplia gama de instrumentos de viento.
Encontramos una enésima versión de El sikuri, aunque Altiplano aún no había recurrido a ella, repite el error de muchos otros, alargar esta canción en demasía.
Glaciar es un tema de M. Vicencio bastante contemporáneo donde toman relevancia los instrumentos de percusión ambientales y el charango, aunque la melodía no está muy bien definida.
Mientras estás ausente es una canción romántica de C. Junaro muy del estilo de la nueva canción latinoamericana, en lo que supone la última incursión de Altiplano en este género junto a La bala de J. Palacios, muy sentimental, y Paloma quiero contarte, del gran V. Jara.

The blue cascade es uno de los discos más emblemáticos de Altiplano, fue grabado en 2002.
El tema principal The blue cascade es así mismo uno de los más importantes y completos de la hisoria del grupo, en el que llama la atención su inquietante introducción a base de cuerdas y unos sonidos ambientales impresionantes que dan paso a unas increibles melodías muy definidas ejecutadas por instrumentos variados de vientos, sin duda una de las obras cumbre de Altiplano.
Druida dance es otro interesante tema que cuenta con buenas melodías que crean un ambiente místico y sobrenatural como solo Altiplano es capaz de conseguir.
Shaman sigue en su misma línea aunque con un ritmo más suave y con una amplia gama de instrumentos ambientales y de percusión, igualmente correcto. Anent maya es en realidad una continuación del tema anterior, en el que además podemos escuchar unas voces ancestrales que quedan bastante bien.
Y por último Shamanic catarsis es una sucesión de 8 diferentes motivos místico-religiosos de 14 minutos de duración, donde Altiplano hace un impresionante despliegue de medios, recursos instrumentales y cantos ancestrales, motivos arcaicos pero muy logrados, ideales para crear un ambiente misterioso.
Andean symphony es un álbum de 2003 donde se combinan temas recopilados con temas de otros autores correctamente versionados.
De esas versiones para mi hay una que es sublime: Flor de un día, un tema clásico de Savia Andina que más adelante Altiplano realiza una nueva versión, en esta que nos ocupa los instrumentos de viento y las cuerdas definen mucho más la melodía, especialmente los toyos de la melodía principal, canción sublime donde las halla.
Otra versión que no desmerece en absoluto es la obra cumbre de C. Orozco, Mi raza, una pieza que parece cortada a medida del estilo de Altiplano, en la que el cambio de octava viene acompañado por un cambio de zampoña, excelente.
Chukia de W. Amaru es otro innegable acierto de Altiplano, donde las cuerdas y los toyos crean unas melodías perfectas e inigualables que transmiten una fuerza impresionante, de lo mejor de Altiplano.
Encontramos también una versión de Tarajchi, el clásico de Los Kjarkas versionado en numerosas ocasiones por otros grupos y que por su naturaleza también le queda muy bien a Altiplano, que ejecuta la melodía con una amplia gama de vientos, de las mejores versiones que podemos escuchar de esta pieza de U. Hermosa.

Paracas... lluvia de arena es otro disco de Altiplano grabado en 2004 donde además de repetir por enésima vez alguno de sus mejores temas incluye otros inéditos como el principal Paracas, de M. Vicencio, uno de las canciones más carismáticas del grupo donde llama la atención los juegos de percusión de los que hace gala Altiplano.
El resto del álbum no obstante tiene muy poco de interesante, pues además de los ya citados temas repetidos, las novedades no son muy notables, a excepción quizá del tema Afro, también de M. Vicencio, donde Altiplano recrea ritmos africanos a base de una interesante y compleja percusión. Pero el disco ya no da más de si.
Sol de la esperanza es un álbum de 2004 donde encontramos ya más temas originales, aunque su calidad no es muy buena para tratarse de Altiplano.
Uno de los mejores es Tierna palomita, que cuenta con una bella melodía con letra romántica incluida, algo muy poco frecuente en Altiplano, pero desde luego la canción está bastante bien, muy sentimental.
El grupo hace una fusión de la música andina con el tango argentino en el tema Tangodino logrando un buen resultado, excelente acompañamiento del piano. Quemando el corazón es un curioso tema donde en esta ocasión Altiplano hace una incursión por la música jazz, con interesantes cantos breves.
La visión es otro de tantos temas místicos de Altiplano que conforme transcurre va derivando en ritmos más contemporáneos, interesante ejecución de la quena.
Y Shambala es otro bello tema de Altiplano donde llama la atención la estupenda introducción con extraños instrumentos de viento, el resultado es una melodía mística y emotiva como pocas que más adelante deriva en un ritmo con aires orientales, muy recomendable.

Éxtasis andino es uno de los mejores y más sublimes discos de Altiplano, también de 2004.
La partida es una composición de V. Jara donde Altiplano se encarga de implantar su inconfundible estilo místico y original para lograr una canción muy sentida y especial.
Altiplano hace otra correcta versión del clásico de Savia Andina Canelita, aunque en esta ocasión no consigue plasmar un estilo propio que ya consiguiera en otras versiones.
En el disco encontramos nuevas versiones muy interesantes de temas anteriormente interpretados en otros discos, es el caso de la Danza del inca, mucho más lograda en esta ocasión, Titicaca, Atacameños o Chukya, pero sobre todo la ejecución del clásico de Savia Andina Flor de un día supone el cambio más radical, donde las zampoñas dan a la pieza un aire mucho más triste, no es ni mejor ni peor que la versión anterior, simplemente ambas interpretaciónes son maravillosas en su modo, todo un ejemplo de la imaginación interpretativa de este sensacional grupo.
El disco cuenta con otras canciones clásicas de otros autores, como EncuentrosChocolulu de la propia Savia Andina, la alegre y vivaz Yamor del grupo también chileno Wankara, o la siempre recurrente Encuentros.
Pero además si quisiera destacar la excelente versión de Ñucallacta, en la que Altiplano hace gala de una ejecución muy alegre, algo poco frecuente en ese grupo.

En 2006 Altiplano viaja al Cáucaso y graba el álbum De Azerbaiján a los Andes, donde fusiona la música local con la suya propia, consiguiendo así un resultado para mi algo irregular, y es que hay que reconocer que las músicas azeríes y andinas son muy distintas entre si. Este disco, así como el siguiente que sigue la misma tónica, no está hecho para todos los oídos.
Sin embargo Altiplano logra algunos resultados que merecen la pena comentar, como el primer tema Azerí, donde podemos escuchar un curioso instrumento de cuerda que acompaña a la voz del cantante Siyavush Kerimi, insisto, no apta para todos los gustos.
En este disco también encontramos versiones de Llanto de ñustas, Galeras y otros temas clásicos de Altiplano.

Transatlantic non stop es otro álbum grabado en Azerbaiján en 2007 junto con el vocalista local Siyavush Kerimi, donde consiguen temas fusionados más interesantes que en el anterior trabajo.
Leyla es un tema bastante alegre donde se conjugan los ritmos caucásicos con los afroamericanos, donde la percusión adquiere un papel fundamental.
Sari gelin (punto amarillo) - Evocación ancestral es un interesante doble tema místico embellecido con la voz de una mujer azerí que canta en su misma lengua, consiguiendo una sensación de paz interior idílica, de lo mejor del disco sin duda.
Uzeir Hacibekov es otro músico azerí que colabora en este disco grabando con Altiplano una síntesis de varios temas interesantes.
Y por último Cerca o lejos - Gozelim sense es una canción cantada en español y azerí pero con estilo caucásico, con excelente resultado.





Los dos siguientes discos de Altiplano son proyectos que nunca vieron la luz, pero que fueron posteados en su día por algún conocido de M. Vicencio. Pese a ello, hay que decir que son dos trabajos realmente brillantes y de lo mejor del grupo sin duda.

Éxodo es un trabajo inédito de Altiplano que consta de 12 pistas de audio, algunas de ellas desconocemos el título.
Encontramos una versión del clásico Valle del alto (8) en la que alteran ligeramente la instrumentación, haciéndola si cabe más rica. Así mismo podemos escuchar la que probablemente sea la versión más extravagante de la obra cumbre de E. Cavour Leño verde (7), que aunque le falte fuerza cuenta con una introducción bastante original. Otro clásico esta vez muy bien ejecutado es el trote de V. Ferrel Tierra de cóndores (5), interpretado en su día por Jach'a Mallku, en el que Altiplano pone su estilo identitario.
Harahuayo (2) es un curioso y alegre tinku bastante anormal para ser de Altiplano, está cantado en quechua por una mujer. Naymlap (6) es un trabajo que ya grabó M. Vicencio en un trabajo en solitario que comentamos en su respectiva entrada. Y Runa (3) es ya una canción más tranquila con ritmo suave que crea un excelente ambiente místico, típica de Altiplano.
El resto de pistas carece de título, así que las nombraré por su número ordinal. La pista 1 es sin duda de las mejores del disco, en la que las zampoñas ejecutan una melodía ambientada en el Oeste americano, aunque sin perder ese aire místico y ritual, la canción está acompañada por una instrumentación rica y variada, que incluye violín y efectos ambientales, una auténtica joya sin título.
La pista 4 es un alegre y excelente sanjuanito ecuatoriano que cuenta con dos frases principales, también cuenta con una buena instrumentación. Y el resto de pistas: 9, 10 y 12 son algo irregulares y carentes de imaginación.

Proyecto tótem es el otro proyecto de Altiplano, el internauta que posteó en su día este disco diferenció 4 pistas de audio, la primera duraba más de 20 minutos y la segunda apenas 4 segundos!!!, lo que hace suponer que en realidad el disco cuenta con más de una pista, aunque en su conjunto todas ellas suenan ininterrumpídamente, como si se tratara de una larga canción de varias partes.
Sea como sea sigue siendo un buen trabajo pese al aparente maltrato que ha sufrido. El álbum comienza con una excelente ambientación de pájaros en un bosque a la que siguen unas suaves y bellas melodías místicas y rituales, con excelentes efectos ambientales durante todo el trabajo, adquiriendo la obra tintes más ambientales y de New Age que de música andina propiamente dicha.
Las frases ya al final del disco son lo mejor del mismo, con unas ejecuciones increibles de zampoña, cargadas de fuerza y misticismo a las que acompañan unas voces a coro que sin duda hacen que este disco sea uno de los mejores de Altiplano en mi opinión, una última parte simplemente brillante y celestial, de la que recomiendo encarecidamente que se escuche atentamente.

Mayu, eterno fluir es un disco reciente de Altiplano grabado en Ecuador en 2011, aún no lo he podido escuchar.

2 comentarios:

  1. Admito que admiro profundamente a estas personas que crean maravillas.
    Como si de las raices de su tierra abarcasen al mundo entero.
    Demuestran que todo esta unido.
    Gracias.

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  2. Estimado, los dos trabajos de altiplano Exodo y Totem son proyectos que nunca salieron a la luz, esas caratulas las invento un amigo que le pase copias de ambos trabajos que alguna vez me paso Mauricio Vicencio, y las subio internet por su cuenta como trabajos editados.

    (si deseas más información escribir a oscarprietomolina@yahoo.es )

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